16.8.12

¡Otra vez los premios!

Si... ya están aquiii...
Los EISA y pronto los TIPA. Pero este año no voy a perder el tiempo dedicandoles mucho...
Baste decir que leer la lista de categorías es pasar un buen rato de risas, y que a todos los niveles de gente del Sector medianamente avisada el cachondeo es grande en todos los países...

9.8.12

Círculos de confusión

Recuerdo siempre a un colega profesor, que en los exámenes de la asignatura de Foto I (fotografía básica) colocaba –en una pregunta acerca de la profundidad de campo– como una de las tres posibles respuestas al tema ¿“Qué son los círculos de confusión”?, algo así como:

b) Tertulias de fotógrafos mal informados

Algún que otro alumno o alumna, de los que no pasaba por clase, “picaba”, para gran regocijo de los examinadores en el –cutre– cuarto de profesores.

Ahora, por mi parte, viendo algunas cosas que se publican y comentan, por ejemplo en –solo– algunos “foros”, me pregunto si no tendríamos que reconsiderar el valor y sentido de aquella pregunta/respuesta...

Es evidente que no se puede saber “todo de todo” y el que más y el que menos, incluyéndome a mi mismo, mete la pata “en vez en cuando” pero en ocasiones me pregunto si no tendrá razón otro buen colega mío que propugna la necesidad de emitir un “carnet de manipulador de cámaras”, de forma similar al de alimentos...

Algo malo es, lo rápido que “se lee” (no, se lee) así como las pretensiones que van contra las leyes de la física tal como es conocida ahora. No es menos cierto que veremos (algunos verán) si se siguen cumpliendo esas leyes en el futuro nanotecnológico.

Así, volviendo a lo anterior, más de uno no entiende el porqué de una prueba comparativa especial, cuando esas razones figuran en el enunciado del artículo y otros se preguntan –más bien airados– el equivalente a cómo es posible que la nueva CSC de Canon, la EOS M no lleve sensor de 24 x 36 mm y visor electrónico... y no se por qué, pero estas cosas me recuerdan a aquel que hace décadas me comentaba lo bueno que sería un Porsche Carrera RSR “si llevase el motor delante” y no detrás...



Cortesia Wikipedia

Y esto tiene que ver, no solo con la variante antes citada de los “círculos de confusión” sino también con los círculos de cobertura, los tamaños de los sensores y la calidad de imagen... que es algo más que ruido y la “full-frame-mania”.
Para algunos, hoy en día, parece que el que una cámara emplee un sensor menor de 24 x 36 mm es “no llegar a lo que hay que llegar”, tenerlo más pequeño que un APS-C (de promedio 15,7 x 23,6 mm), como por ejemplo un Micro Cuatro Tercios (13 x 17,3 mm) es un baldón y el que Nikon haya montado sensores de una pulgada (8,8 x 13,2 mm) en sus cámara CSC de la Serie 1... ¡una traición a los Nikonistas! De la Pentax Q no querrán ni oir hablar...

Y de súbito Sony llega y monta un sensor de una pulgada, en su RX100, una cámara compacta que es menos voluminosa que una –por poner un ejemplo– Panasonic LX7 que por su parte emplea un sensor de 1/1.7” (5,7 x 7,6 mm), que es 2,7 veces más pequeño en superficie... y de repente, se comienza a mirar de otra forma a las –por algunos– denostadas y nunca comprendidas Nikon 1.

Y con todos los respetos, no puedo sino acordarme de la frase de James Carville, que pasó a ser conocida como “it’s the economy, stupid”...
En absoluto tono de humor, podríamos listar ahora unas cuantas variantes:
a) “it’s the optics stupid”
b) “it’s the balance stupid”
c) “it’s the cost of the mechanical parts stupid”
d) “it’s a matter of coverage circle stupid”

No debería ser necesario recordarlo, pero allá va:
a) Los objetivos fotográficos proyectan un círculo de luz, de imagen, que debe “cubrir” adecuadamente el formato del material fotosensible, esto es, sensor o película.
b) La calidad de imagen no es igual en todo el área de ese círculo: por lo general (dependiendo del diseño) iluminación, resolución y contraste disminuyen de centro a bordes del círculo.
c) Cuanto mayor es el formato del soporte fotosensible, para una luminosidad, focal y calidad de imagen equivalentes, mayor ha de ser el diámetro de las lentes, y por tanto más pesados, voluminosos y caros los objetivos.

Este último apartado, lo podemos crear o leer en sentido inverso.

Cuanto menor sea el formato del soporte fotosensible:
a) Para una luminosidad, focal y calidad de imagen equivalentes, menor ha de ser el diámetro de las lentes, y por tanto menos pesados, voluminosos y caros los objetivos.
b) Para un volumen y peso aceptables, los objetivos podrán ser más luminosos, de mayor resolución y contraste, con menos viñeteado, de mayor calidad de imagen en general.
c) Serán posibles gamas de focal más extremas, manteniendo parte de las virtudes del apartado anterior.

Ahora bien, a la hora de calcular un objetivo, apoyándose los ingenieros en los modernos ordenadores, como en todo caso se trata de jugar al límite, por cuestión de peso, volumen y costes, los objetivos se diseñan –salvo casos especiales como por ejemplo los desplazables y basculables– con un círculo de cobertura (distinto del de iluminación) lo más “ajustado” posible al formato a cubrir. Lo demás, sería derrochar recursos.
Como curiosidad añadida, para los que no hayan caído en ello, resulta más problemático –más allá del tamaño– cubrir un fotograma en proporción 3:2 que en 4:3.
Como veremos más adelante, ello no excluye que existieran objetivos que cubran un círculo de imagen mayor que el de las cámaras sobre las se montaban y no estoy hablando de objetivos para 24 x 36 mm (“double frame”) sobre cuerpos APS-C, M4/3 o de una pulgada. (*)

Respaldo Credo de Leaf

Pero dicho de otra forma: no puede pretenderse, por las buenas, que un objetivo optimizado original y exclusivamente para 24 x 36 mm cubra a la perfección un “formato medio”, si entendemos por formato medio lo que es: si hablamos de digital, al menos un 33,1 x 44,2 mm (Hasselblad), un 30 x 45 mm (Leica S2) y más bien un 40,4 x 53,9 mm (Phase One o Leaf).

 Dos objetivos de la misma focal equivalente –24-70 mm–  y f/2,8 como abertura máxima: el de la izquierda para 24 x 36 mm y el de la derecha para Micro Cuatro Tercios

Pero si lo de más arriba se refiere a lo de “it’s the optics stupid”, la conclusión que en mi opinión debería extraerse de una vez es: “it’s the balance stupid”. Siempre, de nuevo, en tono de humor, claro...

Es una cuestión de equilibrio, si...
Si nos decantamos por emplear un tamaño equilibrado de sensor, podremos cubrirlo con un círculo de imagen de muy alta calidad –mayor de lo posible con formatos mayores– con objetivos relativamente muy luminosos, y con un peso y volumen también equilibrados.
Pero hay al menos un caveat: esos objetivos, debido a su refinado diseño, pueden  obedecer a precios solo marginalmente inferiores a los de los equivalentes en focal y luminosidad para formatos mayores.

Los más críticos podrían encontrar dos pegas adicionales:
a) Sensores más pequeños adolecen de mayor ruido a niveles ISO altos
b) Con sensores más pequeños es más problemático conseguir foco selectivo

Respecto a lo primero, puedo argumentar que aparte de que la tecnología ha evolucionado mucho en ese aspecto y lo hará aún más, se trata de una cuestión, si... de equilibrio.
Por otro lado, más que de tamaño, y quizá resolución, aparte de tecnología deberíamos hablar de densidad de píxeles, que es lo que –para un desarrollo tecnológico concreto–, determinaría el nivel de ruido. Si hacemos unos pocos cálculos nos podemos llevar alguna sorpresa. Lo veremos más abajo...

Y respecto a lo segundo, es cierto y no existe gran solución, excepto emplear objetivos de mayor abertura máxima. Objetivos que por cuestión de calidad óptica, peso, volumen y precio sería poco práctico por no decir imposible emplear sobre cámaras, de –por ejemplo– “double frame” o 24 x 36 mm.

Un equivalente a un 150 mm f/1,8



¿Un ejemplo? El M.Zuiko Digital ED 75 mm f/1,8 para Micro Cuatro Tercios, equivalente a un 150 mm f/1,8 sobre 24 x 36 mm. O bien, hablando de objetivos zoom, por ejemplo el pequeño y excelente Panasonic Lumix G X 12-35 mm f/2,8 (equivalente a un 24-70 mm, ver más arriba).

Si a través de mi labor docente tengo testigos de que en nuestro País fui el primero en aventurar que vendría el concepto CSC, entonces “mirrorless”, creo tenerlos ahora en el de haberme pronunciado ahora en el sentido de que las CSC alcanzarían su mayoría de edad cuando prescindan del obturador con piezas mecánicas.



Una imagen de la nueva Nikon J2

En la Panasonic G5 ya existe como opción y tanto la nueva J2 de la Serie 1 de Nikon como la J1 lo incorporan, con una capacidad de dar tiempos de 1/16.000 de segundo. Y por supuesto, cámaras compactas, y entre ellas las Casio de alta velocidad, ya montan esa obturación hace tiempo.

¿Cual es la razón de que saque a colación este tema? Pues muy sencillo: con la tecnología actual, es más fácil conseguir la “obturación” totalmente electrónica en sensores de tamaño contenido que en los de mayor tamaño. Cuestión de tiempo de lectura por líneas.
Y quizá antes de lo esperado podamos considerar la palabra “obturador” en su más puro sentido, como algo “obsoleto” o al menos... poco adecuado a la realidad de las cosas.


El sensor de una pulgada (1") de una Nikon 1

Por tanto, y en brevísimo resumen, ¡no despreciemos sensores que nos parezcan “pequeños”, como estos emergentes de una pulgada de las Nikon Serie 1 y la Sony RX100, pues pueden tener un futuro muy interesante, y aun cuando hagan “grandes” a los de Micro Cuatro Tercios!

Los de tamaño APS-C parecen ser la elección de muchos fabricantes y en mi opinión es una corriente de aire fresco el que la propia Sony, que los propugna para su NEX, haya presentado su RX100 con su sensor de una pulgada, aunque se trata de otra categoría de cámara.

De hecho, pienso que los fabricantes de sensores no han considerado hasta ahora la posibilidad de hacer un sensor muy interesante: en un juego de palabras, un “APS-C” de proporciones 4:3 en lugar de 3:2, un 15,7 x 21 mm. El tamaño sería todavía soberbio, las proporciones más adecuadas al mundo actual (hasta el Curiosity emplea 4:3) y los objetivos podrían ser algo más pequeños, luminosos, ligeros y/o de más calidad óptica.
No deja de ser un reflejo de cómo funciona este mundo, el que los formatos derivados del auge de la fotoquímica, siendo un anacronismo, tengan gran éxito comercial y sean vistos por los usuarios, como objeto de deseo. Pero...

¡It's the optics stupid!
 

A la izquierda un Aero-Ektar montado sobre una Exakta, y a la derecha un Hektor montado sobre una Leica. Ambos cubren al menos 9 x 12 cm y en realidad son adaptaciones. (La Leica necesita visor externo especial, que no se muestra)

(*) Ejemplos de objetivos cuyo círculo de cobertura es apreciablemente mayor que el de las cámaras sobre las que acabaron en ocasiones siendo empleados son, por ejemplo el Kodak Aero Ektar 178 mm f/2,5 y el Leica Hektor 13,5 cm f/4,5.
Ambos cubren nada más y nada menos que los formatos de 5 x 5 pulgadas y 9 x 12 cm respectivamente, y siendo preexistentes, fueron "adaptados" para su uso sobre cámaras de 24 x 36 mm añadiéndoles más o menos "evidentes" monturas helicoidales.

(**) Ejemplos de algunas densidades de píxeles, en "píxeles/mm2":

12 Mpx. sobre 24 x 36 mm (Nikon D3/D700): 13.889
40 Mpx. sobre 33,1 x 44,2 (Hasselblad H4D40): 27.340
37 Mpx. sobre 30 x 45 mm (Leica S2): 27.407 
16 Mpx. sobre APS-C (varias): 43.243
36,5 Mpx. sobre 24 x 36 mm (Nikon D800): 43.980
16 Mpx. sobre hipotético 4:3 "APS-C": 48.805
12 Mpx. sobre Micro Cuatro Tercios: 53.334
16 Mpx. sobre Micro Cuatro Tercios: 71.111
10,1 Mpx. sobre 1" (Nikon 1 V1/J1): 87.070
20,2 Mpx. sobre 1" (Sony RX100): 174.138
10,1 Mpx. sobre 1/1.7 (Panasonic LX7): 234.884

Nota: tamaños y densidades son aproximados

Si observamos bien de "los nuevos formatos", y más concretamente en el caso del de una pulgada (1"), la apuesta de Sony es la más arriesgada, con la mayor densidad de píxeles, y parece evidente que ha tratado de demostrar hasta dónde es capaz de llegar en tecnología de sensores, pues el de 1" de las Nikon 1 está fabricado por Aptina.

Si se analizan los resultados obtenidos en las distintas pruebas de DSLR Magazine, incluyendo la última, comparativa entre la LX7 y la RX 100 y especialmente la de "Más allá de los 30 Megapíxeles", podrá comprobarse que el ritmo de evolución de sensores y firmware es tal, que no existe una relación lineal entre tamaño de sensor, resolución del mismo y calidad de imagen, existiendo una compleja red de parámetros en juego, que no excluye una gran calidad de imagen para diferentes formatos de sensores... ¡siempre que la calidad de la óptica acompañe!