16.8.06

Carl Zeiss ZW: para objetivos granangulares



Carl Zeiss ha anunciado recientemente la comercialización –a partir del próximo septiembre– de su nuevo modelo de cámara para película de 35 mm “Zeiss Ikon SW”.
Este modelo acompañaría a la cámara telemétrica Zeiss Ikon presentada hace dos años, durante la pasada Photokina.
Lo que caracteriza a la nueva Zeiss Ikon ZW es que carece tanto de telémetro como de visor, utilizando para encuadrar visores externos adaptados a la focal del objetivo en uso.


Una ZW en negro, con visor adecuado para el Biogon T* 25 mm f/2,8 acoplado

El hecho de eliminar esos elementos se debe a que la cámara “ZW” (“W” de Wide, angular) está diseñada fundamentalmente para su uso con los objetivos ultragranangulares y muy angulares de la gama Carl Zeiss ZM, tales como por ejemplo, el Distagon T* 15 mm f/2,8 o los Biogon T* 21 mm f/2,8 y 25 mm f/2,8.
Por supuesto, al tratarse de una montura de tipo “Leica M”, pueden usarse objetivos Leica, Konica y de otras marcas en focales equivalentes (de rosca mediante adaptador).

La idea es que con focales tan cortas, la profundidad de campo es tan grande que puede considerarse como no imprescindible el enfoque por telémetro. Con las focales extremas de 15 mm, 21 mm y 25 mm deben utilizarse forzosamente visores externos en todo caso, pues el visor de la Zeiss Ikon muestra marcos en su visor para 28/85 mm, 35 mm y 50 mm. Se mantiene la fotometría, pero al carecer de visor, se emplean tres diodos luminosos (dos rojos y uno verde) sobre el cuerpo de la cámara. En definitiva, fundamentalmente se trata de una profunda revisión de la Bessa T (*), que seguía el mismo planteamiento de base.
Al eliminar el visor y el telémetro, el precio experimenta una reducción de aproximadamente un 36,5% .

La cámara no ha sido muy bien recibida entre los más aficionados a las cámaras “de telémetro” o quizá debiéramos decir en este caso “no réflex”. Según la mayoría de ellos, lo mejor de una Zeiss Ikon es precisamente el telémetro, de base más ancha (más favorable) que la de las míticas Leica M, y el visor, de gran claridad y buen aumento para una telemétrica: 0,74 x. Claro que en ese aspecto, las últimas Bessa y la R-D1s ofrecen ya un espectacular visor 1x.
Todo el mundo sabe ya a estas alturas, que el cuerpo, incluyendo el obturador, es una evolución a partir de las Bessa R, fabricadas por Cosina, y precisamente esa parte, a pesar de su gran calidad de fabricación, es quizá menos apreciada que la parte telemétrica y las ópticas.

Dejando aparte la ironía de que la mayor parte de las ópticas tampoco están realizadas en las factorías alemanas, mi opinión es que hay que entender a la nueva ZW como lo que es: como una cámara especial para unos objetivos excepcionales.
(*) Esto no es totalmente exacto, pues como muy bien aparece en los comentarios, la Bessa T aunque carecía de visores, si incluía telémetro. Si embargo, tampo podríamos compararla al 100% con una Bessa L, pues la Bessa L llevaba montura de rosca…



Tabla de características

Tipo de cámara: para película de 35 mm, sin visor ni telémetro (telémetro acoplado al visor)
Montura: Carl Zeiss ZM (tipo “Leica M”)
Medición: TTL, promedio, a la abertura de trabajo
Gama de medición: 0 a 10 VE
Modos de exposición: automatismo de prioridad a la abertura de diafragma y manual asistido
Compensación de exposición: ± 2 puntos en incrementos de 1/3
Indicaciones: tres LED en el cuerpo de la cámara (indicación en el visor del tiempo de obturación y avisos de sobre y subexposición)
Obturación: planofocal, de laminillas metálicas, de recorrido vertical
Gama de tiempos: 1/2.000 a 1 segundo y “B”, en incrementos de 1 punto (1/2.000 a 8 segundos en automatismo)
Sincronización para flash: hasta 1/125 de segundo
Arrastre: palanca manual con posibilidad de varios “golpes” (palanca manual de un solo "golpe")
Cuerpo: fundición de aluminio y paneles metálicos en zinc o latón (paneles externos en titanio)
Zapatas: dos zapatas externas, una para flash y otra para los visores (una zapata para flash o en su caso, visor)
Dimensiones (sin accesorios): 138 x 72,5 x 32 mm (138 x 78 x 32 mm)
Peso: 395 gramos (500 gramos)
Precio (sin IVA): 799 euros (1.257 euros)
Nota: entre paréntesis, las diferencias correspondientes a la Zeiss Ikon
Las cámaras Zeiss Ikon son distribuidas en España por Rodolfo Biber S.A.
www.robisa.es


El modelo Zeiss Ikon inicial se mantiene en producción
y dispone de telémetro acoplado al visor incorporado
En ambos modelos, la lámina de tono claro hace que la
medición (a partir de la luz reflejada sobre todas) tenga
carácter de preponderancia central.
El obturador es de juego doble de láminas para prevenir
La entrada de luz parásita, al no haber un espejo inter-
puesto, como en las réflex

14.8.06

Sigma Apo 50-150 mm f/2,8 EX DC HSM



Hace ya varios días que se presentó un interesante objetivo de Sigma: el Apo 50-150 mm f/2,8 EX DC HSM.
A buen seguro habéis leído acerca de el, pero no por eso debo obviar esa nueva incorporación a la completísima lista de objetivos Sigma, la mayoría de ellos ofrecidos en una gran variedad de monturas.
Este objetivo “DC”, destinado a las cámaras con captores de tipo “APS-C”, tendría sobre ellas focales equivalentes a aproximadamente 75-225 mm, y si se llegase a comercializar en montura para el protocolo 4/3, sus focales equivalentes serían no menos interesantes: 100-300 mm. Puesto que el nuevo objetivo es compatible con los teleconvertidores Sigma 1,4x EX DG y 2x EX DG Apo… podéis “echar cuentas”… pero los nuevos puntos de partida, antes de calcular “equivalencias” serían un 70-210 mm f/4 y un 100-300 mm f/5,6. Desde luego me parece más interesante la combinación con el teleconvertidor 1,4x, pues la mayoría de los sistemas de autoenfoque comienzan a encontrase al límite de posibilidades ya a f/5,6.
Pero claro, la auténtica “guinda” la ponen su abertura constante de f/2,8 y sus dimensiones de tan solo 13,3 cm de largo (según monturas) para 7,6 de ancho, con una rosca para filtros de Ø 67 mm. Además, por si fuera poco, una distancia mínima de enfoque de 1 m, a todas las distancias…

¿Quien nos iba a decir, en los años sesenta, que podríamos gozar de semejantes parámetros y además con calidad de imagen?
El peso, eso si, no es bajo: 770 gramos. Pero tiene su justificación y es que el vidrio óptico (el “cristal”, en óptica, es otra cosa) pesa lo suyo, y este objetivo, para cumplir con los parámetros anteriormente citados, utiliza nada más y nada menos que 18 lentes repartidas en 14 grupos.
De esas lentes, cuatro de ellas son de vidrio de dispersión baja especial (SLD), con objeto de reducir a un máximo las aberraciones cromáticas.
Debido al elevado numero de lentes –me parece contar 28 superficies aire/vidrio– se ha trabajado mucho al parecer sobre los tratamientos antirreflejantes, a fin de evitar “flare” y otros problemas por luz parásita.

El motor de enfoque incorporado, HSM, de tipo ultrasónico, ofrece autoenfoque y enfoque manual en todo momento.
Otro importante esfuerzo se ha realizado en el aspecto del diafragma: al dotarlo de nueve palas, se consigue una abertura muy circular, con lo que la belleza de las áreas desenfocadas –el bokeh– de la imagen será más armónico.