Quizá uno de los problemas con que nos enfrentamos a la hora de definir al autor de una fotografía (incluso eliminando el referente físico de la misma) tiene que ver con el esfuerzo, con la parte física que siempre se asoció al hecho de realizar una foto. Y no me refiero al esfuerzo titánico que supone hacerla desde la cima de un ochomil, a bordo de un velero que circunnavega el globo terráqueo o rodeado de hielo camino del Polo Norte mientras se arrastra un trineo de cincuenta kilos de peso. Hace mucho, pero mucho, que el esfuerzo que supone realizar una fotografía ya no es mérito suficiente para valorarla sobre cualquier otra consideración. Y, sin embargo, hasta ahora a la persona que reclamaba ser autora de una fotografía se le presuponía un esfuerzo, una mirada sobre el entorno, un desplazamiento, una cierta actividad física fruto del manejo del equipo, la búsqueda de un motivo, el hecho de moverse en un espacio determinado, la realización de una, pocas o muchas instantáneas. Se tr...
Ya hace tiempo que se venía hablando de la re-entrada de la firma china productora de la película fotográfica Lucky Film en el mercado actual, más concretamente con dos variantes –ISO 200 e ISO 400– de una película negativa en color para aficionado, compatible –claro está– con el proceso C41. © Lucky Film Como es sabido por los más veteranos del sector fotográfico, los orígenes de esa firma se basan en una instalación auspiciada por Kodak hace muchas décadas, y con producción –sobre todo para el mercado local– desde al menos 1958. El enorme auge de la fotografía digital, puso en pausa la producción de Lucky Film para el mercado de aficionado, pero ahora, que hace un tiempo se ha reactivado un cierto interés por lo fotoquímico por parte de las nuevas generaciones, Lucky Film ha decidido incorporarse al mismo con emulsiones actualizadas en ISO 200 y 400. ¿Lo más interesante, quizá? Pues… que desde un principio de la previsión de la reincorporación de Lucky al mercado de la película ...