Me tiré mucho tiempo haciendo fotos sueltas. Una textura, un amanecer, una orilla helada, un tronco caído, una cascada en medio del bosque, un cúmulo de algas, una nube incandescente, un reflejo. ¡Uf!, había tantas cosas bellas que fotografiar. El mundo natural me abrumaba y me seducía. Solo había que llegar al lugar adecuado en el momento preciso. Fotografiar era una fiesta, sobre todo para la vista. Las fotos sueltas no me generaban ningún problema (las adoraba) hasta que en alguna revisión de porfolios me preguntaron por la historia que quería contar. ¿Yo? ¿Una historia? ¿Qué historia? Son fotos, ya está, no necesitan explicación, son parte de mi vida, de mi forma de mirar y de relacionarme con el entorno. ¿Acaso no lo ves? ¿Estás ciego o qué? Bueno, en realidad yo no decía nada de esto; solo lo pensaba. Y cada vez que afirmaban que mis fotos eran bonitas yo asentía con rabia, porque en realidad mis fotos sueltas reflejaban eso mismo: escenas hermosas de lugares idílicos. Yo qu...
Hace pocos días, la firma inglesa fabricante de los famosos productos Ilford para fotografía en blanco y negro, así como «envasadora off the record» para otras marcas, ha presentado su cuarto producto en color, la película negativa en color « Switch AZURE». Ello, como recordatorio, tras las «Phoenix 200», «Redscale», y «Phoenix II». «Vosotros sois muy jóvenes» , (la mayoría) y por tanto no podréis recordar un anuncio de hacia 1970, de la revista norteamericana «Popular Photography» (1) en el que aparecía un gran número de ópticas de una marca japonesa –creo que era Soligor, pero no podría asegurarlo ahora– en el que, en tono de humor, rezaba la leyenda: «Nadie en esta Familia es Normal» . Ello, «pun intended», hacía referencia intencionada a que se habían especializado en angulares, teles y otras ópticas especiales que las propias marcas de cámaras, quizá no cubrían de la misma forma; y no: en esa panoplia no estaba «el 50 mm», el objetivo «normal». Y me viene a la cabeza ese anu...