Sentir. Este verbo encabezaba el segundo capítulo de una serie que publiqué en este mismo blog hace un tiempo. Una serie que titulé curiosamente: La fotografía antes de la IA. (*) Siempre he defendido que sentir es una de las acciones fundamentales para hacer fotos. Hay que mirar, ver, buscar y decidir, por supuesto. Pero sin sentimientos la foto se queda en un registro vacío, inerte, testimonial. Porque lo que sentimos ante eso que decidimos fotografiar es una de las bases, quizá una de las más importantes, del proceso fotográfico. Una persona que pretende crear fotografías desde su particular manera de percibir el mundo, es ante todo alguien que siente. Pero, claro, con la IA no necesitamos sentir algo ante lo que decidimos fotografiar porque ya no es necesario tenerlo delante. Todo lo más, ver qué sentimos con cada imagen que nos devuelve el algoritmo. La percepción humana del mundo se vuelve irrelevante, y es que la imagen que crea la máquina no posee referencia alguna a nada ...
En Harman Technology parece ser que han sido conscientes de que deberían aclarar cuál es su plan de futuro –sobre todo en lo que se refiere a la película en color– y así, han realizado un vídeo al respecto. Desde mi punto de vista, el vídeo está muy bien concebido, entre otras razones porque –clara e intencionadamente– se sale del clásico concepto «hi-tech» de las factorías impolutas con personal embutido en escafandras, y a cambio nos ofrece humanas imágenes de personal con batas mugrientas que dicen: «aquí, se trabaja de verdad, nos pringamos» , así como personal vestido –debajo de ellas– de cualquier manera y exhibiendo pelambreras varias. Resultan muy creíbles a lo largo de las entrevistas que les hacen. En la imagen, l a factoría de Harman en Mobberley (*) Os sugiero vivamente el visionado del vídeo (quizá con subtítulos), pero en todo caso más abajo os vuelco mis impresiones: Enlace a Youtube © Harman Os pongo aquí un listado: El vídeo está –obviamente– realizado con anteri...