Hace pocos días, la firma inglesa fabricante de los famosos productos Ilford para fotografía en blanco y negro, así como «envasadora off the record» para otras marcas, ha presentado su cuarto producto en color, la película negativa en color « Switch AZURE». Ello, como recordatorio, tras las «Phoenix 200», «Redscale», y «Phoenix II». «Vosotros sois muy jóvenes» , (la mayoría) y por tanto no podréis recordar un anuncio de hacia 1970, de la revista norteamericana «Popular Photography» (1) en el que aparecía un gran número de ópticas de una marca japonesa –creo que era Soligor, pero no podría asegurarlo ahora– en el que, en tono de humor, rezaba la leyenda: «Nadie en esta Familia es Normal» . Ello, «pun intended», hacía referencia intencionada a que se habían especializado en angulares, teles y otras ópticas especiales que las propias marcas de cámaras, quizá no cubrían de la misma forma; y no: en esa panoplia no estaba «el 50 mm», el objetivo «normal». Y me viene a la cabeza ese anu...
Reconozco que cuando estaba recuperándome, con mis caderas aún convalecientes y todavía sin poder caminar más que unos pasos (y además con muletas), temí que dejase de gustarme cargar el equipo de fotos por el campo y me enganchase a pedirle al algoritmo las imágenes que en ese momento no podía ni buscar ni encontrar. En realidad, ese temor no se hizo realidad porque me disgusta la informática, no disfruto especialmente de las pantallas y porque me encanta la experiencia de buscar en la Naturaleza cosas para fotografiar. Una vivencia que me sirve para crear fotografías, pero también para mostrarlas e intentar conectar con otras personas. Así que el resultado de mi práctica fotográfica, la imagen terminada, no es el único fin de esa experiencia «mística» en que a veces se convierte la realización de una foto. Además, hace tiempo que las obras artísticas –fotografías incluidas– dejaron de ser “«algo para contemplar». El crítico de arte Nicolas Bourriaud, y no fue el primero, ...