Hace unos meses, lo comencé a notar: el número de visitas a los artículos publicados en este blog había caído de forma notable (1). ¡Vaya!, pensé... estos contenidos ya no interesan en este «mundo moderno» de «influencers» , «tik-tokers» , «youtubers» y «reeelers» ... Pero... ¿por qué razón en la misma proporción aproximada, independientemente del carácter de cada post? ¿No dependería del posible grado de interés de cada publicación? La pregunta se quedó dando vueltas por la cabeza como molesto moscardón en una tarde de siesta rural... ¡Hasta que la primera respuesta vino de la mano de mi estimado colega neozelandés Stephen Dowling de «Kosmo Foto»! (2) Declaración denuncia que vendría seguida casi de inmediato por otras denuncias públicas del muy prestigioso medio británico –desde 1.821– «The Guardian». (3). Recomiendo su lectura, pues no tienen desperdicio. Ver enlaces (*), más abajo. Grace Kelly en el filme «To Catch a Thief» (1955) o «Atrapa un Ladrón». Dominio Público via Wi...
Nikkor-P.C 8,5 cm f/2: de la guerra de Corea al éxito en Occidente de la marca Nikon, pasando por Ehrenreich (EPOI)
La particular historia de este tele corto luminoso, el Nikkor-P.C 8,5 cm f/2 no arranca exactamente en marzo de 1948 –en el momento de su introducción junto con la Nikon I, la primera «Nikon»– sino en mayo de 1950, no mucho después. En un momento en el que los equipos Nikon eran absolutamente desconocidos para los fotógrafos occidentales profesionales, que usaban preferentemente equipos Leitz y Zeiss. De hecho, a la sazón, el material fotográfico japonés, era considerado –por lo general– como «copias» de calidad más que dudosa. Un muy compacto –y extremadamente denso– «puñao» de calidad óptica. © Valentín Sama David Douglas Duncan, afamado fotógrafo, (1) se encontraba en Japón, trabajando para la revista Life con un encargo cuyo objeto consistía en documentar las Bellas Artes tradicionales japonesas. Tal como suele ser costumbre en estos casos, le habían asignado a un jóven «asistente-guía» local, el fotógrafo Jun Miki. Una tarde de las primeras jornadas de ese encargo, Jun Miki port...