Han pasado lustros desde que se impuso la inteligencia artificial en muchas áreas de nuestra vida. También en la creación de imágenes. Hubo personas que lucharon con denuedo para que no sucediera así, pero las concentraciones y los manifiestos no pudieron frenar el tsunami que supuso la generación de imágenes perfectas (es decir, realistas) en apenas un par de segundos. Se impuso el progreso tecnológico y ahora no sabemos cómo continuará este lío en el que estamos metidos. Primero, nuestro cerebro buscó la comodidad, igual que lleva haciendo miles de años. Los científicos siempre sostuvieron que era la mejor máquina ahorrando energía, porque biológicamente estaba diseñada para ello. Y la IA nos evitaba muchas cosas, quizá demasiadas. Así que no pocas personas optaron por una herramienta que les hacía la vida fotográfica mucho más sencilla, aunque fuese a costa de los derechos intelectuales de otra mucha gente que hasta ese momento se había dedicado también a hacer fotos. El beneficio p...
Tras sus ibros «La Tierra Baldía», «De qué hablo cuando hablo de fotografiar», «Una historia verdadera», y, más recientemente «El fotógrafo que no sabía mirar», Fernando Puche, en un formato que –en cierta forma– haría «colección«» con este último, compartiendo formato y presentación, presenta y comercializa este nuevo libro de relatos, esta vez con ilustraciones en color creadas ex-profeso por Sofía Puche Cuerdo. © Valentín Sama Se trata de 21 relatos cortos, relacionados sutil e imaginativamente con la práctica fotográfica, y ello –por citar sólo unos pocos– con títulos tan sugerentes como: El carrete estratosférico Una tal Susan Sontag Una conversación reveladora Estamos trabajando en ello Aprender a mirar La fábrica de hacer fotos ¡Y naturalmente!: «El día que hablaron las fotos»! El libro es tan reciente que todavía me quedan algunos –pocos– capítulos por leer. No es menos cierto que «me los estoy reservando» , pues quiero que me dure el placer de leerlos, de degustarlos. Per...