Con motivo del artículo acerca de la Nikon SP, (*) al hablar de la superioridad técnica de esta cámara telemétrica durante su periodo de vigencia, anticipaba yo lo avanzado –e incluso singular– que había sido el equipamiento óptico para la serie «S» telemétrica de Nikon. Bien mirado, ello no debiera extrañarnos, si recordamos que Nikon –en realidad Nippon Kogaku K.K.– comenzó como una empresa de instrumental óptico, con profundas raíces en la industria militar, así como que su primera incursión en el sector de la industria fotográfica para aparatos de 35 mm, fue sirviendo ópticas para «Kwanon», más tarde llamada Canon. © Valentín Sama Puedo citar algunos hitos notables, dentro de la serie para las cámaras S: Nikkor-N 5 cm f/1.1 . Comercializado desde febrero de 1956, se adelantó en 10 años, y algo de luminosidad, al Leica Noctilux-M 50 mm f/1.2. Por su parte, a este Nikkor se le había adelantado –en 1953- el Zunow 50 mm f/1.1 en su primera versión. (1) Canon, respondería al desafío en ...
En un reciente encuentro fotográfico (patrocinado por una conocida marca de toda la vida del mundo de la fotografía) se anuncia una mesa redonda sobre fotografía analógica y yo, tal cómo podéis imaginar, comienzo a salivar como el perro de Pavlov. Y comienzo a salivar no porque lo vea anacrónico o pasado de moda, sino por todo lo contrario, porque me parece acertado, oportuno y enriquecedor. Luego me entero de que al final no se celebra y me quedo triste como un niño al que dejan sin regalo de cumpleaños. Me parecía una idea brillante porque estamos en una época de cambio, y estos momentos son ideales para reflexionar y plantearnos preguntas nuevas. Recordad lo que dejó dicho el gran divulgador científico Jorge Wagensberg: «Cambiar de respuesta es evolución. Cambiar de pregunta es revolución.» Porque la pregunta no es si la fotografía analógica –o «fotoquímica»– si se prefiere, tiene mejores cosas que la fotografía digital (peores, seguro), o si la fotografía analógica sobrevivirá...