El uso de filtros fotográficos físicos en la toma, montados sobre el objetivo, ha disminuido de forma exponencial desde la popularización de los medios digitales. Esas láminas de vidrio óptico, acetato, resina o gelatina, coloreadas en amarillo, naranja, rojo, verde o azul, o en otras sutiles tonalidades, han sido sustituidas en su mayor parte, bien por ajustes en la propia cámara, bien por ajustes en postproducción, a través los programas informáticos al uso. No voy a hablar aquí de los «filtros» emuladores de emulsiones al «estilo Fuji» que serían objeto de artículo aparte… algún día. Con Redhancer B+W Nº 491. Directo de cámara. © Valentín Sama Actualizado a las 14h 50 Permanecen, en los cada vez más escuetos catálogos aquellos imposibles o difíciles de emular, al menos por el momento: «Protector» UV Polarizador ND o de densidad neutra IR o infrarrojo Dicroico Otros científicos También se han popularizado recientemente algunos… «inventos» cuando menos curiosos, como son los llamado...
Un espacio de Valentín Sama, sobre Fotografía. Desde 2004