Captar lo que gusta o parece más interesante sería la meta de cualquier fotógrafo. Y para ello uno ha de enfocar su atención sobre lo que entendemos que podría dar lugar a una imagen trascendente. Sería como una cierta necesidad de plasmar esa «visión» que hemos tenido y que deseamos trasladar a un soporte físico. Pero con una salvedad que es bueno conocer: los límites de lo que podemos percibir son los límites de nuestro particular universo; por eso una persona no fotografía el mundo: fotografía «su mundo». Con el hecho de tener una visión me estoy refiriendo a la acción de elegir un trozo de realidad e imaginar cómo quedaría convertida en fotografía (sin olor, sonido o textura). Al hacer una foto de algo relevante entendemos que eso que vemos se trasladará al papel (o a la pantalla) de tal manera que «producirá» una buena fotografía. Decidir qué es una buena fotografía es un debate que lleva años y nunca termina de resolverse del todo. Los criterios varían en función de cada épo...
Para las carismáticas cámaras Robot motorizadas a resorte con montura a rosca de Ø26 mm, se fabricaron originales accesorios, que iban de lo eminentemente práctico a lo un tanto delirante. Por otro lado, así como podría citarse una buena cantidad de fotógrafos famosos –de cualquier sexo– asociados al uso de una marca de cámara en particular –Leica, Hasselblad o Mamiya, por citar algún ejemplo– estoy casi seguro de que pondría en un buen aprieto a cualquiera al que pidiese citar a un autor que hubiese utilizado cámaras Robot en su carrera. Tanto de los primeros como de los segundos, os he buscado muestras al respecto: algunos inefables y otros eximios. © Valentín Sama Nota: esta es una versión actualizada del artículo publicado previamente en Albedo Media; pero, puesto que la serie, compuesta por cinco artículos, se perdió casi íntegramente al parecer en un accidente informático, se publica aquí de nuevo por petición popular. Con esta entrega, finaliza la reedición de la citada ser...