Ir al contenido principal

Leica M11: ¿una plataforma para una eventual futura Leica M con visor electrónico?

Cuando, por primera vez puse en marcha mi primera unidad para pruebas de Leica M11 (1), noté que... ¡algo había cambiado definitivamente en la saga de las Leica M! Y no, no me refiero a la ausencia de tapa base separable, ni tampoco al visor, que no es híbrido, sino convencional, ni  a la resolución de 60 Mpx. de su nuevo sensor BSI... 
Me refiero a que esta nueva Leica M11... ¡opera de entrada –de forma discreta, eso sí– como una «mirrorless»!

Leica M11, conmutador en «OFF». A notar que las laminillas del obturador mecánico son todas en un único tono gris muy oscuro/negro © Valentín Sama

Leica M11, conmutador en «ON»; ¡entra instantáneamente en Live-View sin mostrarlo en pantalla! La medición –en todos los modos, incluyendo el matricial– se determina por lectura del sensor © Valentín Sama

Una Leica M anterior a la M11 (2), conmutador en «ON»: el obturador permanece cerrado, y se inicia la medición de la luz reflejada por las laminillas del obturador, mediante una célula ubicada en la base de la cámara oscura. La pauta negro/gris/blanco permite la medición promedio, preponderancia central y puntual, pero no matricial © Valentín Sama

Al final de este post, me atrevo a exponeros lo que creo que ello significa cara al futuro de la serie Leica M... y no es malo.

Voy a explicarme:

En una «mirrorless», o en mi propia jerga, una «despejada», ya que no existe visor óptico réflex, la imagen previa captada por el sensor es reenviada electrónicamente al visor o monitor, igualmente electrónicos.
Para que ello sea posible, hay algo imprescindible: que llegue luz –la imagen generada por el objetivo– al sensor, y por lo tanto, para que ello sea posible, el obturador, si lo hubiese, debe estar abierto.

Así, una vez que se pulsa el disparador, la secuencia es la siguiente:
a) se cierra el obturador
b) se abre el obturador y se inicia la exposición prevista
c) se cierra el obturador  para terminar la exposición
d) se abre de nuevo el obturador para volver a disponer de visión en el visor o monitor.

Hay excepciones posibles:

a) obturación totalmente electrónica: no hay movimiento alguno de cortinillas o laminillas, y la exposición se determina por medio del tiempo de lectura del sensor. Esto es lo que hace la M11 en el modo de «obturación electrónica».
b) obturación de primera «cortinilla» electrónica: se inicia la exposición por lectura electrónica del sensor, y se termina con las cortinillas. En este caso sólo se producen los movimientos c y d del apartado anterior.

Así, en todo caso, en la M11, también se prescinde de la medición de luz sobre las laminillas del obturador, utilizada en los modelos anteriores, entre ellos los más recientes M 10-R y M 10-R Monochrom. Por tanto, observaremos que está ausente la célula de medición ubicada en la parte baja de la cámara oscura, al tiempo que las laminillas del obturador son ahora de un gris uniforme, en lugar de emplearse la pauta de los obturadores anteriores –para la medición con promedio central o puntual– que constaba de laminillas de un tinte que tornaba desde la periferia –gris muy oscuro– hacia el centro, blanco, pasando por un gris medio.

Ello ofrece, por primera vez en el caso de las Leica-M la posibilidad de una medición de luz en modo matricial, modo que ya se ofrece en esta M11; además del puntual y el promedio con preponderancia central (3).
Me consta, que la posibilidad de mayor incidencia de polvo en el sensor «con motivo del cambio de ópticas» es contemplada desde Wetzlar, pero en mi opinión ello no debería ser motivo de mucha «mayor» preocupación que ahora... ¿todavía cambiáis de ópticas –con la cámara en «on» con cualquier cámara?

En cambio, sí que habrá más ciclos de movimientos de cortinillas, salvo en el modo de obturación electrónica, y eso es algo a tener en cuenta: desgaste, posibles microsalpicaduras de aceite y otras partículas...

Adicionalmente, el modo de obturación electrónica incorporado y en la M11 –con tiempos de 60 segundos a 1/16.000 de segundo– abre el camino a ofrecer una estabilización electrónica de la imagen, aún con el sensor estático. ¿Podría contemplarse? Bueno... la M11 ya incorpora un estabilización digital oculta, que sólo se utiliza –de momento– para estabilizar la imagen en Live-View (4) que se muestra en pantalla y en el visor Visoflex II «a fin de facilitar el confort de la operación de enfoque en ese modo».

De hecho, hay una cuestión que me intriga: ¿no estará ya usando la M11, de forma oculta experimental, la estabilización de imagen, también para la toma, en el modo de «obturador electrónico»? ¿Tendría mucho sentido –aunque es posible– separar la señal que va al visor y pantalla de la que debe generar el arhivo?

Por todo lo anterior, pienso –aunque puedo estar equivocado– que la nueva M11 puede representar –además de los avances actuales– una sólida base para la posible y rumoreada Leica-M dotada de visor electrónico integrado, en lugar del mítico sistema óptico telemétrico: toda la electrónica «está ya ahí», incluyendo el envío de señales al visor electrónico Visoflex II, que ahora es accesorio externo opcional, y mañana podría ser integrado, ocupando el espacio del telémetro actual.

Lo importante son las ópticas Leica-M: inmarcesibles. Varios cuerpos para controlarlas todas © Valentín Sama

Que se haga o no, es otra cuestión que depende más de marketing que de otros aspectos. Una nueva Leica «ME», podría ser más económica que la versión telemétrica, y podría sacar muy buen partido con enfoque manual en Live-View, a todas las ópticas Leica-M, ópticas que no pocos están usando de esa forma, mediante adaptadores, con cuerpos de otras firmas, como las Sony de las series A7 y A9.

Soy consciente de algunos me diréis, que las Leica SL son ya «ese cuerpo de visor electrónico» que puede utilizar –mediante adaptador– los objetivos Leica-M, pero una genuina Leica M de visor electrónico sería más coherente en estética, volumen y peso, como para combinar su uso con el de un cuerpo telemétrico tradicional. Mucho más seductora, como alternativa para un usuario de la firma.

Ya sé que Stefan Daniel, de Leica Camera AG, lo ve poco probable, pero lo cierto es que la base está ya ahí, en esta Leica M11. El «cableado» la «preinstalación» está hecha...
¡Ah!, y de paso, esa nueva cámara debería integrar ya un visor con corrección dióptrica... ¿eh?

NOTA: por razones técnicas, los comentarios no deben superar los 3.000 caracteres, incluyendo espacios



(1) Cedida para las pruebas por Leicastore de Madrid
(2) Monochrom Typ 246
(3) En el momento de escribir este post no se ha indicado el numero de zonas
(4) Cámaras y terminales móviles utilizan hace años ese sistema, bien como único, bien como complemento a uno mecánico, y lógicamente requiere un sensor activo electrónicamente

Comentarios

Valentín Sama ha dicho que…
Por Daryl:

«Very insightful. Gracias»

Thank you so much for visiting my page and for your kind comment, Daryl

Best regards

Valentín
Juan Carlos Giménez ha dicho que…
Buenas tardes, Valentín.

Como en todos sus artículos, su sapiencia sobre el tema que nos ocupa es tan amplia que me he visto obligado a seguirle desde hace mucho tiempo y a pesar de no ser un usuario de Leica (por motivos que conformarían una carta demasiado extensa y que seguramente no vendría al caso).

El motivo de este mensaje no es otro que compartir con usted una añoranza, una postura tal vez melancólica a la vista de los tiempos que corren. Porque es una realidad (triste para mí) la desaparición a corto y medio plazo de los sistemas réflex de visualización, y por el paso que ha dado Leica intuyo que ya le ha tocado a los sistemas telemétricos que tantas satisfacciones (de venta y de seguimiento) han supuesto para la marca.

Soy de la opinión, contrastada con profesionales relacionados con las marcas, de los que piensan que se ha optado por la tecnología más acorde con la reducción de costes (y así más beneficios) justificando dicha evolución en el aumento de la calidad de imagen del sistema. Dicha calidad es innegable, como también lo es la de los sistemas réflex y telemétricos (que suponen un mayor coste en el proceso de fabricación), más sanos para la salud visual que muy pocos usuarios se plantean. Por eso considero que, frente a los aplausos de todos los que abren sus cinco sentidos ante cualquier novedad, se debería haber tenido en cuenta la posibilidad de permitir un espacio que diera cabida a varias opciones sin condenar a la desaparición a algunas de ellas.

Gracias, Valentín, por sus concienzudos artículos, difíciles de encontrar en un medio sobresaturado de desinformación. Y gracias por soportar mis "peroratas". Atentamente:

Juan Carlos Giménez
Valentín Sama ha dicho que…
Gracias, Juan Carlos, por su atinado comentario y amables palabras.

Coincido con lo que transmite, y en ese sentido me gustaría que Pentax tuviese éxito en su empeño de ser "la última" firma en seguir produciendo sistemas réflex, tal como ha manifestado ser su intención.

Recordemos los tiempos de las Leica de rosca, en los que existían dos "ventanas" en el lado del ocular: una para el telémetro (con mayor aumento) y otra para el encuadre...
¿Sería posible, en una Leica M disponer de sistema telemétrico además de un visor electrónico incorporado?. El problema sería el precio...

Saludos cordiales

Valentín
JCS ha dicho que…
Sr Sama,
El fotógrafo Mike Johnston en su blog hace una comparación muy interesante que creo describe el derrotero de Leica en la era Kaufmann, y me refiero al concepto "luxury brand".
En los EEUU en una tienda muy conocida de NY la M11 se publicita por 8995 USD, él realiza la corrección por inflación aplicada al dólar estadounidense y en 1954 este precio sería equivalente a 858 USD. En ese año la equivalente a la M11, el modelo top de la marca era la revolucionaria e innovadora M3 que se vendía en un rango de entre 200 y 300 USD...
Una bolsa de fotografía LV o Gucci o un reloj Lange & Sohne ¿Leica Watch? o un móvil Leitz (Sharp) deberían venir como accesorios de serie con la cámara como un starter kit para sobrevivientes del Covid como es mi caso, porque creo que haría mucho mas atractivo y asequible el producto.

Un saludo.

JCS
Phy ha dicho que…
Ya se pasa Leica, fotógrafos ricos muchos que yo sepa no hay, es un insulto para los fotógrafos estos precios, se apropian de la fotografía al ser una marca histórica mítica y luego abusan la hacen de lujo para jeques o alemanes ricos. Espero con esos precios además de bolsa Hermes o Gucci venga incluido un seguro, porque macho a ver quién es el guapo o la guapa (como no sea Ralph, que se lo pagan) que va con equipito actual de Leica por la vida, como te lo manguen te joden, sacar la cámara debe ser peligroso si hay gente claro. Esperemos que nos toque la primitiva.
Valentín Sama ha dicho que…
Las Leica de la serie telemétrica M no son productos fáciles de entender si no se conoce a fondo el tema de los costes involucrados en las series relativamente cortas y las dificultades de ensamblaje y ajuste del telémetro.

Está la otra cuestión casi eterna: la de la diferencia entre precio y valor.

También habría, quizá que definir con más precisión el término «fotógrafo». En principio, entiendo que sería aquella persona «que hace fotografías» y en ese... biotopo entrarían muchas «especies» distintas, todas –en mi opinión– respetables.

Si hablamos de fotógrafos «profesionales» la variedad de herramientas idóneas según su especialidad es casi infinita.

En cuestión de precios, el abanico es enorme y siempre hay alternativas para los que no deseen optar –por ejemplo– por una Leica M11.

Dentro del formato Barnack (24 x36 mm) hay unas cuantas opciones,desde los 7.300 € de una Sony A1 (que no es moco de pavo) a los 750 € de una obsoleta pero sin embargo operativa A7 (casi 10:1), por quedarnos sólo con una marca. Sin olvidar una Canon R3 por 6.290 (en preserva, no disponible), etc.,etc.

Pero claro, hablamos de peras y manzanas.

Saludos

JCS ha dicho que…
Sr Sama,
Comprendo que una Leica M es un producto para un nicho específico, también los costes que se derivan de un proceso de fabricación complejo y en lotes reducidos (nunca hubo Leicas baratas) pero en precios ajustados a inflación etc etc etc un cuerpo M11 es mucho mas oneroso que un equivalente no solo analógico sino que uno digital de hace pocos años.
Concretamente una M11 con un Summicron 50 entra en el terreno de las 5 CIFRAS!! si tenemos en cuenta que el objetivo es el mas barato del catálogo y es un diseño de W. Mandler de los 70s... no creo que muchos fotógrafos profesionales (que vivan de su oficio) aficionados o entusiastas puedan adquirir este equipo básico.
Tengo una M7 y seguirá funcionando con seguridad muchos años más pero ¿cuanto puede durar la combinación: sensor, electrónica, batería, firmware, etc? es una ingente inversión que corre el serio riesgo de no ser amortizable por obsolescencia prematura. Sobre esto ya hice un comentario en otra oportunidad.
Es evidente que hay otras opciones y también muchos tipos de fotógrafos pero hasta no hace mucho yo podía comprarme una Leica nueva -ahora no- y creo que esto le sucede a muchos usuarios de la marca.
Eso sí, ahora el marketing de Leica es mucho mas sofisticado, las boutiques exclusivas son de diseño, las opciones estéticas son variadas y de "alta costura" pero sigue siendo (o debería) una herramienta para hacer fotos, y la leyenda de la marca no esta sustentada en la exclusividad sino en la excelencia de sus productos.
Un saludo.

JCS
Valentín Sama ha dicho que…
Muy acertado, JCS.

Parte de su comentario me ha recordado una de las muchas anécdotas que he vivido...

En una Photokina (no recuerdo cual) se presentaba a la prensa un nuevo modelo de Hasselblad. Era fílmica, no recuerdo el modelo (podría buscar pero me llevaría su tiempo), pero era la primera que incorporaba control electrónico del obturador planofocal así como otras funciones a la sazón muy sofisticadas.

Un periodista preguntó si el precio –citado en el momento– «no sería muy elevado para los profesionales».

En ese momento, el presentador, el Sr. Gustav Lagergren (fallecido en 2015), una gran experto de la firma al que conocí durante varias de mis visitas a la fábrica de Göteborg, comentó, sinceramente sorprendido: ¡Ah, es no creo que los profesionales consideren comprar esta cámara!... va dirigida a otra clase de usuarios, como pueden ser los entusiastas muy avanzados»

Creo que la anécdota sirve como ejemplo.

Y a pesar de todo, algunos profesionales sí que podrían usar una Leica M11 –como herramienta y/o como cámara personal– y desde luego, muchas oras personas, por lo que veo en los muchos coches que circulan por nuestras calles y carreteras: un simple vistazo a su precio nos sugeriría que... «sí se puede».

Ahí sí...

Saludos cordiales

Valentín
JCS ha dicho que…
Sr Sama,
Convengamos que lo dicho por este caballero sueco en la Photokina es un eufemismo, en realidad "entusiasta avanzado" esconde el más prosaico "entusiasta con cartera llena de billetes".

Le vuelvo a sugerir que nos ilustre en futuros comentarios con sus experiencias y anécdotas que complementarán los artículos de carácter más técnico, ambas vertientes forman parte del mundo de la fotografía y ambas son de gran interés.

Un saludo.

JCS

Entradas populares de este blog

Olympus OM-1: de OM SYSTEM

A media mañana del día  24 de junio de 2020 recibía yo una llamada confidencial: ¡en breves horas se haría público que Olympus se desprendería de su división de cámaras, objetivos y accesorios fotográficos! Cuando ya fue noticia la venta de esa división a la empresa japonesa JIP, pronto toda clase de titulares –entre lo catastrófico y lo amarillista– aparecieron «certificando» la defunción de la marca y el cese en la producción del sistema Micro Cuatro Tercios (MFT) por parte de la firma. Ello, incluso en algunos medios «especializados». No en mi caso, desde luego. Hoy «OM SYSTEM» , heredera de la marca a través de OM Digital Solutions (OMDS), tras incorporar al sistema al menos tres ópticas notables ad interim, presenta el modelo de cámara de alta gama prometido desde un principio. Y lo hace –mire Ud. por dónde– luciendo no sólo la marca OLYMPUS en su frontal , sino además bajo el simbólico nombre de «OM-1» , el del primer modelo (1) comercializado por la firma dentro del sistema

Sobre el disparatado precio de la película en color

A lo largo de las últimas semanas el precio de las películas en color ha alcanzado niveles que se me antojan difíciles de asimilar. Kodak ya había anunciado hace meses una subida y Fujifilm, por su parte, ya nos tenía acostumbrados a su doble política: primero la de subir precios y después el cese de producción «por baja demanda» de determinadas referencias, y no sólo de color. Los aranceles de importación tienen un gran protagonismo en los precios a nivel europeo. A continuación, os aporto algunos datos, seguidos de mis lucubraciones al respecto. © Valentín Sama Primero, unos precios «actuales». De los más «baratos» encontrados online/tienda física. En ocasiones puede encontrarse alguna diferencia a la baja –casi siempre en una fecha de caducidad al límite– pero también algunas más altas. Excluyo películas de «submarcas», por razones que explico más adelante en el apartado (1) . La muestra si bien no es completa ni mucho menos al 100%, representa lo que puede adquirirse en una buen

Leica M11: a prueba

Leica presenta su rumoreada M11 , una telemétrica que se ubica plenamente dentro de la saga de las Leica M. Dos son sus rasgos novedosos fundamentales: un sensor retroiluminado (BSI) de 60 Mpx. , que ofrece dos resoluciones adicionales a 36 Mpx. y 18 Mpx., operando en modo «pixel binning» y una nueva base de cuerpo «tipo Q2» que abandona la clásica tapa separable que acompañaba a las telemétricas de la firma desde aproximadamente 1925. © Valentín Sama Rojo A ello se suma un puerto USB-C para control por cable («tethered») y la astuta disposición de una memoria interna de 64 Gb, capaz de operar como «una segunda ranura» adicional a la simple disponible para albergar una tarjeta SD. Por lo demás, la M11, sería casi idéntica en formas y configuración a las últimas Leica M 10-R y Leica M 10-R Monochrom. © Valentín Sama Durante unos pocos días he tenido la oportunidad de probar una unidad de M11 dotada ya del firmware final «autorizado» de la nueva producción de Wetzlar, el 1.2.0.0  (1