En los años cincuenta del siglo pasado, viví una década en San Sebastián, la capital de Guipúzcoa. La proximidad a Francia era un hecho tentador, y bastaba con coger un «cercanías» para, en menos de una hora, llegar a Irún, y desde allí –pasaporte en mano– pasar caminando el «puente internacional», para acceder a Hendaya. Como primer signo, las barandillas de la mitad española del puente –hechas unos zorros– contrastaban con las perfectamente pintadas de la zona francesa. La francesa Foca PF2B © Valentín Sama No es que pasases a otro país, es que pasabas... a otro mundo. Un mundo en color comparado con el nuestro de entonces –bastante gris– y en el que podías ver cosas –sobre todo en «Hendaye Plage»– que no solíamos ver en «La Concha», aunque no es menos cierto que «nuestra playa» era mucho mejor. Pero también era un territorio en el que – además de los deliciosos «pirulís» «Pierrot Gourmand» y los juguetes «Dinky Toys»– podías comprar película Kodak Plus-X Pan «Made in France», que de...
Un espacio de Valentín Sama, sobre Fotografía. Desde 2004