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Focales fijas, lentes móviles

En relación con los nuevos objetivos presentados por Olympus de forma simultánea a la nueva cámara Olympus E-500, algunos interesantes comentarios de los seguidores de este blog, me hacen tomarme la libertad de "sacar" de ese contexto el tema, aunque solo sea por cuestión de la extensión necesaria.
En esos comentarios, se lamentan (con razón) de que Olympus (y otras firmas) no presenten objetivos de focal fija y alta luminosidad para sus cámaras réflex monoculares.

Por parte de algunas firmas, es habitual "explorar" regularmente la opinión de determinados fotógrafos y expertos en búsqueda de ideas acerca de nuevos productos en fase de desarrollo o por desarrollar.
Canon, Olympus y Tamron podrían ser muestra de ellos. Tengo la certeza de que se les sugirió la producción de algunas focales fijas luminosas, e incluso algún que otro objetivo de características más especializadas.
Por parte de Olympus el macro económico Zuiko Digital Macro 35 mm f/3,5 ha sido por el momento la única respuesta, a esa propuesta, propuesta que por cierto, que ha sido rechazada en primera instancia por algún otro fabricante al que se le sugirió.

En mi opinión, El Ojo de Pez de Olympus hay que verlo fundamentalmente como un objetivo especial para la fotografía submarina, un "terreno" que Olympus quiere cuidar. También es cierto que Olympus es la única firma que propugna un sistema completo totalmente digital, y para cumplir con ese desideratum, desde un punto de vista estricto y purista "hay que tener" desde un "Fisheye" a un superteleobjetivo, pasando por sistemas macro completos, y objetivos zoom. Con el ojo de pez completan el sistema (ya tenían el equivalente a un 600 mm f/2,8), si bien es cierto que los más exigentes no les daríamos el título "fin de carrera" hasta que entreguen "el proyecto", esto es, hasta que hagan focales fijas luminosas y al menos un objetivo "Tilt and Shift"


Las razones por las que todos esos fabricantes (salvo Sigma) son reticentes a introducir ópticas de focal fija son, comerciales por un lado y técnicas por otro.
Al parecer, los que estaríamos dispuestos a adquirir objetivos equivalentes (la focal sería ligeramente distinta según el captador "de destino") a por ejemplo, los clásicos 50 mm f/1,4 (Sigma lo ofrece con su 35 mm f/1,4), 35 mm f/2, 85 mm f/2, 28 mm f/2, e incluso 24 mm f/2, seríamos al parecer… muy pocos. Excesivamente pocos como para que un fabricante considere arriesgar en el esfuerzo de diseño, producción y comercialización. O al menos esa es una de las justificaciones de los fabricantes.
Ello no quita que Leica y Voigtländer mantengan un aceptable línea de negocio co ese tipo de producto, si bien es cierto que de momento aplicado a la fotografía argéntea.

La segunda razón, es técnica.
Si bien antes de la popularización de las lentes aesféricas, y los vidrios de baja y extrabaja dispersión, así como los de dispersión anómala, el diseño de un objetivo de focal variable (1) suponía una dificultad mayor y "garantizaba" una calidad de imagen inferior, hoy en día las cosas han cambiado. En efecto, aunque parezca mentira, gracias a esos avances ópticos y a la gran potencia de computación ahora disponible, los diseños de focal variable llegan a facilitar la corrección óptica, siempre dentro de ciertos límites.
Más concretamente podríamos decir que lo que facilita esa mejor corrección son los refinados sistema de movimiento interior de las lentes (lentes "flotantes"), así como los grupos móviles de los objetivos de focal variable, que llegan a incorporar hasta cinco grupos móviles. Esa necesidad de movilidad, vino impuesta, en parte no despreciable, por los sistemas de autoenfoque, que favorecen masas ligeras y cortos recorridos, algo que propicia el sistema de enfoque interno.



Grupo de lentes flotantes en el Leica Apo Sumicron-M 75 mm f/2 Asph

¡El hecho de poder posicionar las lentes en el lugar deseado en cada momento permite un elevado grado de corrección a todas las distancias!
Por ello, los mejores objetivos de focal fija modernos utilizan lentes flotantes. Un ejemplo moderno de objetivo compacto con lentes flotantes es el Leica Apo Summicron-M 75 mm f/2 Asph.
¡Y no tan modernos!: el Olympus Zuiko Macro 50 mm f/3,5 de los años 70 fue el primer objetivo macro en incorporar lentes flotantes.
El razonamiento fabril es aproximadamente el siguiente: si para producir un buen objetivo de focal fija y alta luminosidad , es necesario incorporar costosos grupos de lentes móviles…¿por que no hacer directamente un zoom, que permite un poco más de juego de diseño, y es mucho más comercial?
Así son las cosas.


El objetivo Leica Apo Summicron-M 75 mm f/2 Asph
incorpora un sistema de lentes flotantes por primera vez en un
tele medio de alta luminosidad para cámaras de telémetro.
Ello le permite ofrecer un gran rendimiento a todas las distancias.


(1) Por definición, un objetivo zoom debe "parfocalizar", esto es, mantener el enfoque para todas las variaciones de focal. Ello es fundamental por sentido común, pero sobre todo cuando los objetivos zoom se emplean en cinematografía.
Un objetivo de focal variable que no cumple esa premisa, no es un zoom es… un objetivo varifocal, esto es, un objetivo de focales variables.

Desde el advenimiento del autoenfoque en las cámaras SLR (con la Minolta 7000), los fabricantes se han ido haciendo realmente laxos en este terreno: aunque variemos la focal, tan pronto pulsemos ligeramente el botón disparador la cámara reajustará el foco, ¿no es eso? ¿Que más da? ¡Hagamos objetivos de focales variables que no parfocalicen, que es mucho más sencillo y barato y digamos que son zoom!

Al fin y al cabo, como decía el director de cine Ed Wood, famoso por sus chapucillas…"la gente no se fija en los pequeños detalles"…

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