Ir al contenido principal

Revelador ISO-PLENO para la Rollei R3

Foto R3, acaba de comercializar un nuevo revelador para películas en blanco y negro, específico para la original película Rollei R3.
La película Rollei R3, tal como he comentado en alguna otra ocasión, es un negativo en blanco y negro con tecnología de capas múltiples, que puede exponerse a índices comprendidos entre aproximadamente IE 25 e IE 3200 (todo el rollo), siempre que se procese con los reveladores específicos de Rollei en sus variantes para índices bajos a medios o medios a altos.

Ahora, José Gago (1), por encargo de Foto R3, firma importadora en España de las películas Rollei (2), ha desarrollado el nuevo revelador “ISO-PLENO”, que permite –con un solo revelador– procesar la película R3 a toda la gama de índices, desde la equivalencia de 25 a 3200 ISO. Lo único que se han de variar en este caso son las diluciones y los tiempos.
Tal como se indica en la hoja técnica del nuevo revelador, se trata de una formulación única, fruto de reciente investigación. En esa formulación, el revelador opera por una tecnología que su autor viene en llamar de dos maneras: “Pulso” o “AENFORP”, derivados de “Acción Electrónica de Nucleación Focalizada por Operación de Revelado Pulsátil”.
Resumiendo mucho, y dicho en palabras relativamente llanas, según esa acción, los agentes reveladores vuelcan su acción sobre las partículas de sales de plata de exposición más débil, focalizando allí su acción, y ello en detrimento de las más expuestas, o incluso sobreexpuestas. Se consigue, además, lo que de toda la vida se ha llamado “efecto compensador”, con negativos -al parecer– de gama tonal muy rica.
La peculiar tecnología pulsátil permite, con un solo revelador (a diferencia de los dos necesarios de Rollei), “jugar” con toda la gama de sensibilidades disponibles por parte de la muy especial película Rollei R3 suprimiendo, además, la necesidad imperiosa, para esta película, de un prelavado. ¿Quién se atreve a decir que …"ya no se investiga en el campo de la fotografía fotoquímica?…

El nuevo revelador ISO-PLENO, se utiliza a 1+24 para los índices de IE 25 e IE 50, y a la dilución de 1+9, para llegar a IE 1600 y 3200. Los índices de 100, 200, y 400 se pueden conseguir con cualquiera de las dos diluciones, si bien las densidades ligeramente más altas y los tiempos más cortos se consiguen con la dilución 1+9. En todo caso, al parecer, además de la rica gama tonal, se nos anuncia un grano fino y armonioso en todos los casos.
Todos esto parece muy interesante y ventajoso, y hace pensar en la posibilidad de especializarse en una sola película y un solo revelador para casi todas nuestras necesidades como fotógrafos de blanco y negro tradicional. Ni que decir tiene que tendremos que hacer nuestras propias pruebas, y así, de entrada, se me ocurre que se podría probar este revelador también con otras películas…
No parece barato, pero al parecer, su conservación va a ser muy buena…

(1) José Gago, no es un desconocido para los amantes de la fotografía fotoquímica. Científico investigador en el área de la química fotográfica, fue corresponsable del desarrollo de los productos originales de la antigua firma “Buenas Impresiones”

(2) Foto R3 distribuye numerosos productos para la fotografía en blanco y negro, sea para la toma o para el laboratorio. Acaba de estrenar nueva página web, que personalmente os recomiendo visitar, pues muestra grandes mejoras respecto a la anterior.

http://www.foto-r3.com


La película Rollei R3 se comercializa en rollos sueltos o en lotes de 10 rollos
en cajas de madera de haya. Puede exponerse a índices desde IE 25 a más
de IE 3200.



Actualizar Blog

Comentarios

Entradas populares de este blog

Magnum: Hojas de contacto. ¿Cuáles fueron las películas empleadas por los fotógrafos?

Tal como os avanzaba en uno de mis posts anteriores referentes a esta exposición de Fundación Canal, personalmente me resultan de utilidad casi nula las hojas de contacto. Me refiero, claro está a las correspondientes a mis propios negativos de los cuales en muy raras ocasiones hice y ello tan solo en una primera fase de mi actividad fotográfica.

Pero de la misma forma, considero que resulta interesante examinar las hojas de contacto de algunos autores –no de todos– por lo que allí podemos ver de secuencia de toma, tipo y estado de la cámara utilizada y también...¡de la película utilizada!


Por eso, durante mi primera visita a la exposición dediqué un buen rato a tratar de leer –lupa en mano– las inscripciones en los bordes de la película de las tiras de fotogramas de esos 95 contactos. En algunos casos eran ilegibles, bien por superposición de elementos, exceso de exposición en el contacto (afirmativo: exceso de exposición), máscaras, ausencia del dato en la película o –finalmente– po…

Pequeñas grandes mentiras: "100 años de fotografía Leica"

El carrusel mediático de PHotoEspaña ya está en marcha –¡20 años ya!– y una de las primeras grandes exposiciones que se puede visitar ahora mismo es la que se titula "Con los ojos bien abiertos: 100 años de Fotografía Leica", traducción casi imposible lo de "con los ojos bien abiertos" a partir de la expresión germana "Augen Auf"...

 Una vista parcial de la magna exposición © Valentín Sama
La exposición, mostrada ya en Berlín hace dos años, y ahora en el Espacio Fundación Telefónica, es total y absolutamente recomendable de visitar, por no usar el ya un tanto desgastado término de "imprescindible". Vaya eso por delante.

Ahora bien, ya desde hace un tiempo se me plantea una cierta duda acerca de la idoneidad para la tarea de algunas de las personas que constituyen los eslabones de la cadena del sin duda prolijo armazón que hace posible que una exposición como esta –o la de Lewis Baltz de la Fundación Mapfre, de la que hablaré brevemente después– …

Por qué nunca hice hojas de contacto

La Fundación Canal muestra estos días la magnífica exposición "Magnum: hojas de contacto". En ese contexto, y volviendo al título de este post, quizá debería matizar que casi nunca hice hojas de contacto, porque unas [muy] pocas hice, las suficientes como para llegar pronto a la conclusión de que no eran para mí. Me voy a explicar, partiendo de la base de que revelo mis propias películas desde aproximadamente el año 1953 hasta ahora mismo. (1)

En los primeros tiempos, no necesitaba hojas de contacto por una razón muy sencilla: mi cámara era una Kodak Vest Pocket Autographic para formato 6,5x4,5 cm sobre rollos 127, y de los negativos escogidos hacía contactos directamente sobre papel baritado de 7x10 cm, mediante la clásica prensa de contacto de madera.


Ya unos pocos años más adelante, cuando se me otorgó autorización para utilizar "la cámara buena de la familia", una Kodak Retina 1b, para formato original KB de Leica (lo que ahora ha venido en llamarse "Full …