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Canon, sobre firmware movedizo

Debemos imaginarnos la escena.
Un fotógrafo decide que el equipo digital de sus sueños comprende una flamante Canon EOS 5D, por aquello del “captador de formato completo”, y además, erotizado por la bellísima estética del nuevo objetivo EF 85 mm f/1,2L decide incluirlo en el pack. El fotógrafo no está muy seguro de que necesite un flash, pero, como ha oído que las cámaras digitales son bastante fastidiosas a la hora de la compatibilidad con esos dispositivos de iluminación, opta, lógicamente, por un Canon Speedlite 580 EX. Al llegar a casa, ilusionado, monta todo, y… ¡sorpresa!: la cámara se niega a disparar . Un poco más tarde, “descubre” que Canon, por su parte, “ha descubierto” que esa combinación, junto con el firmware que incorpora la cámara tiene ese “defectillo”. El usuario debe descargar el firmware 1.0.5 e instalarlo. Para ello, si se lee todas las condiciones en la página web oficial de la firma, verá que dicha firma declina toda responsabilidad derivada de esa operación, y la vuelca íntegramente, en términos muy duros, sobre la propia víctima de ese fallo en la mercancía, persona que debería asumir todos los costes de la reparación necesaria en caso de fallar la instalación. Inaudito.

Por cierto, al hecho de conseguir que la cámara funcione, que simplemente dispare en combinación con esos dos elementos (objetivo y flash), la firma lo considera “una mejora”.
Claro que la cosa no acaba ahí. Es posible que a pesar de instalar ese nuevo “parche”, porque no es otra cosa, el conjunto motivo de este “post” siga sin funcionar. ¡Ah! “Se siente”: hay que llevar la cámara al servicio técnico. Se tratará, probablemente de una cámara que incluya un “1” en la quinta posición de su número de serie. El damero maldito.
La misma nota de la firma, indica que es posible que el problema se produzca “con otros objetivos Canon”, sin indicar cuales son.
Si su cámara es una Canon EOS-1D Mark II N, la cosa es distinta. Se habla de ese “fenómeno” por la que algunas fotos aparecerían en blanco y negro cuando el fotógrafo las quería en color, y también del error en la numeración si se fotografía en “B”. El error en la numeración puede producir pérdida de imágenes, por duplicidad de “nombre”. Otras cosillas que solucionaría el nuevo “parche” 1.0.4, que puede descargarse desde la página específica, serían las sobreexposición si se usan determinadas pantallas de enfoque (Ec-S), y cuestiones menores de menú. Eso mismo se puede decir para la novísima EOS 30D que se beneficiaría de otro parche si pensamos emplear el chino simplificado para el menú, un detalle sin duda menor en ester caso.
Desde luego los duros avisos en el sentido de que la firma no solo se lava las manos en lo que respecta a los riesgos de la operación, sino que hace recaer todas las responsabilidades sobre el pobre usuario, al que, en definitiva, se le ha vendido una mercancía defectuosa, están también ahí. En ningún punto de las notas se piden disculpas por las “molestias” que hayan podido ser causadas.

Soy de la opinión de que, para cualquier fabricante –pues todos realizan actualizaciones de firmware– habría que distinguir entre aquellas mejoras de firmware que se producen como consecuencia de avances reales de la técnica o se derivan de la retroalimentación de los deseos de los usuarios, y aquellas actualizaciones de firmware que corrigen defectos serios de mal funcionamiento de los equipos, que evidentemente han sido comercializados sin realizarse las pruebas beta adecuadas. Hacer recaer por escrito las responsabilidades derivadas del intento de resolución de ese fallo, sobre los usuarios, me parece simplemente un insulto, muy difícil de encajar.
“Tener todo vendido”, y las prisas, pueden ser muy malos consejeros.

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