Ir al contenido principal

Canon, algunos Blogs y "Blogrider": pagar por material "redaccional"

La interesante y muy oportuna aportación de Man, de Rayuela Fotoblog, en la sección de comentarios, me ha llevado a investigar un poco a través de los enlaces aportados, y tras lo descubierto a resultas de ello, a publicar este "post".

Al parecer todo se inicia cuando la prestigiosa y poderosa revista gala “Chasseur d’ Images publica –en su página web– un claro editorial en el que -con pelos, nombres y señales– se indica que por orden de Vincent Vantilcke, director de marketing CCI Canon, la agencia de publicidad correspondiente le retira toda la publicidad de la firma contratada para el mes siguiente al de la publicación de un artículo informativo acerca de los fallos detectados y reconocidos en el modelo Canon EOS 1D Mark III.

Ello en si mismo merecería comentarios más amplios y extensos, pero personalmente no “me coge de nuevas”, pues en mi época de freelance y/o coeditor de revistas impresas en nuestro País he vivido experiencias si no idénticas, si bastante similares.

En mi opinión, lo más interesante es lo que se ha descubierto en relación a la acción arriba citada de Canon, y es que la firma ha estado al parecer pagando directamente a un numero determinado de “bloggers” para que publicasen en sus Blogs “reviews” o artículos acerca de la cámara Canon EOS 40D, unos artículos cuyo contenido era atenta y cuidadosamente monitorizado por el cliente –esto es, Canon– previamente a su publicación. Para los curiosos, podemos indicar que al parecer la remuneración oscilaba entre los 50 y los 1.000 euros por publicación, ¿o debiéramos decir.... soborno?

Ello se ha llevado a cabo a través de una especie de agencia de publicidad denominada “Blogrider”, desarrollada por “Adrider”.
Ya nada comienza a extrañarnos si llegamos a saber que, además de Canon, que se sepa entre los clientes recientes de Blogrider para campañas similares, figuran al parecer nada más y nada menos que Air France, Crédit Agricole, Garmin (GPS), BNP Paribas, y CanalSat... al menos.
Más de 30 blogs (ver lista de la propia página de Blogrider) figuran entre los que han colaborado en esas campañas.

Si la práctica de publicar material publicitario camuflado como el mucho más valioso material redaccional es repugnante en si, leer el –en nuestra opinión– bastante cínico planteamiento de los directivos de Blogrider y adrider (Arnaud Calonne y Nicolas Gut, respectivamente), resulta sorprendente e irritante.

Así, según Nicolas Gut, ante la sugerencia de que las prácticas más arriba comentadas suponen una clara perversión de la “blogosfera”, comenta que “al contrario, lo que hace es salvaguardarla, pues para conservar los buenos blogeros es necesario motivarlos, pues ello lleva su tiempo y deseamos tener con ellos una relación franca”.

Aunque se supone que los bloggers que publiquen esa clase de artículo pagado por la firma (350 de diversos sectores, hasta la fecha, según el propio Nicolas Gut), deben indicar que dicho artículo es “una colaboración con una marca”, lo que según el mismo Gut, lleva a una “total transparencia”, lo que no se dice es que para que existiese al menos un asomo de transparencia, ese contenido, ya que no “artículo”, debería ir claramente identificado como “publirreportaje” no con el eufemismo de “colaboración”.
Además, al parecer numerosos de esos “artículos” pagados se han publicado sin hacer referencia alguna a esa “colaboración”...

Para los que conozcan e sector editorial fotográfico, sea impreso u “online”, el sistema, tal como lo describen los propios directivos de Blogrider y Adrider antes mencionados, no puede ser más sutilmente perverso: ...“el bloguero que acepta participar en la operación recibe un informe (“brief”) gracias al cual, bien redacta un artículo (sic), o realiza un reportaje en vídeo si se trata del “test” de un producto. A continuación, el trabajo es enviado al anunciante (para su “supervisión”) antes de su publicación. A cambio de ello, el bloguero percibe entre 50 y 1.000 euros. El monto depende sobre todo de la capacidad de influencia de su blog y de criterios de medición de la calidad (grafismo, posicionamiento en Google, frecuencia de “posteo”, etc”.....

En definitiva: algunas firmas, entre ellas al parecer Canon, habrían estado pagando a determinados blogueros para publicar seudoartículos de contenido inevitablemente controlado por la propia firma. Eso que pensamos se llama publicidad encubierta o información engañosa.

Según los más diversos medios franceses, esta práctica ahora detectada “habría perjudicado seriamente la imagen de Canon, reforzando innecesariamente la imagen manipuladora de la firma, existiendo alternativas limpias y claras, como es la simple y pura publicidad directa".

Según los medios franceses citados (ZONE NUMÉRIQUE, LeJournal du Net), en cuyas informaciones basamos nuestros comentarios, se ha dado derecho de réplica tanto a Canon como a Blogrider, por lo que, de producirse, actualizaremos estos contenidos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Magnum: Hojas de contacto. ¿Cuáles fueron las películas empleadas por los fotógrafos?

Tal como os avanzaba en uno de mis posts anteriores referentes a esta exposición de Fundación Canal, personalmente me resultan de utilidad casi nula las hojas de contacto. Me refiero, claro está a las correspondientes a mis propios negativos de los cuales en muy raras ocasiones hice y ello tan solo en una primera fase de mi actividad fotográfica.

Pero de la misma forma, considero que resulta interesante examinar las hojas de contacto de algunos autores –no de todos– por lo que allí podemos ver de secuencia de toma, tipo y estado de la cámara utilizada y también...¡de la película utilizada!


Por eso, durante mi primera visita a la exposición dediqué un buen rato a tratar de leer –lupa en mano– las inscripciones en los bordes de la película de las tiras de fotogramas de esos 95 contactos. En algunos casos eran ilegibles, bien por superposición de elementos, exceso de exposición en el contacto (afirmativo: exceso de exposición), máscaras, ausencia del dato en la película o –finalmente– po…

Pequeñas grandes mentiras: "100 años de fotografía Leica"

El carrusel mediático de PHotoEspaña ya está en marcha –¡20 años ya!– y una de las primeras grandes exposiciones que se puede visitar ahora mismo es la que se titula "Con los ojos bien abiertos: 100 años de Fotografía Leica", traducción casi imposible lo de "con los ojos bien abiertos" a partir de la expresión germana "Augen Auf"...

 Una vista parcial de la magna exposición © Valentín Sama
La exposición, mostrada ya en Berlín hace dos años, y ahora en el Espacio Fundación Telefónica, es total y absolutamente recomendable de visitar, por no usar el ya un tanto desgastado término de "imprescindible". Vaya eso por delante.

Ahora bien, ya desde hace un tiempo se me plantea una cierta duda acerca de la idoneidad para la tarea de algunas de las personas que constituyen los eslabones de la cadena del sin duda prolijo armazón que hace posible que una exposición como esta –o la de Lewis Baltz de la Fundación Mapfre, de la que hablaré brevemente después– …

El World Press Photo, de nuevo

Creo recordar que –para esta edición del 2017– los organizadores de este concurso, patrocinado por Canon, hubieron de cambiar las reglas para evitar los follones típicos de quítame allá un retoque u otro.
Debo decir que se me da un ardite ya si las fotos están retocadas o no, y me aburre el cansino argumento de "Ansel Adams [y otros] ya lo hacían en el cuarto oscuro", argumento que –cusiosamenre– a veces suelen emplear los mismos que critican al ahora "infamous", Steve Mcurry.

Pero al grano: de la ciertamente impactante foto obra de Burhan Ozbilici, realizada en los instantes posteriores al asesinato del embajador ruso en Turquía, Andrei Karlov, lo que me intriga es un detalle técnico-estético.

©  Burhan Ozbilici
De lo que os hablo es del brazo, pero sobre todo el dedo índice de la mano izquierda del asesino, que se me antoja –en la imagen– anormalmente largo. Los datos oficiales de cámara, son claros: Canon EOS 5D Mark III, 1/250 s y f/ 5 a 1.600 ISO. Puesto que l…