Ir al contenido principal

NDA´s y cánones de conducta

Tras una amable comunicación por parte de una firma del Sector Fotográfico, en la que se me propone el envío de un “NDA”, un “Non Disclosure Agreement”, o “Acuerdo de No Revelación”, cara a su posible aceptación, y tras ser aceptado y cumplimentado, recibo la información a la que hace referencia.

Se refiere a un producto o conjunto de productos que se presentarán en algo más de una semana, con fecha y hora exactas, lo que se viene en llamar, en esta nuestra profesión un “embargo” de información.

El sistema de puro sencillo no puede ser más lógico: disponer de la información con tiempo suficiente nos permite analizar la misma, redactar los textos con mayor coherencia, ajustar las imágenes a tamaños, buscar referencias anteriores, contrastar datos, maquetar y tener todo listo para su publicación estrictamente en la fecha y hora pactadas. Es bueno para el medio de comunicación, y bueno para la empresa responsable del producto. Limpio para la competencia.
Lógico.

Se trata de una práctica común de un sistema bien engrasado. Y desde luego, a ningún medio se le ocurriría filtrar la información anticipadamente, por la sencilla razón de que –aparte de violar el NDA– iría contra sus propios intereses como medio de comunicación. Además, hay una cosa que se llama ética....

Nunca, hasta ahora, se ha producido una filtración extemporánea a través de un medio de comunicación que haya firmado un NDA y se encuentre bajo embargo, pero si a través de las propias páginas web de las firmas, sus representantes, agencias de comunicación o de diseño. Casual o intencionadamente. De hecho se dice que ayer mismo se ha producido una posible filtración por uno de esos conductos.

La inmensa mayoría de las firmas con las que tratamos, emplean este método, probado y fiable. Parece que debiera ser lo civilizado.
La inmensa mayoría, con la notable excepción de Canon.

Existen indicios más que razonables de que Canon si que le ofrece esa información bajo esas condiciones a un medio en exclusiva. ¿Será porque ese medio pertenece a una gran tienda internacional online?

En todo caso, un curioso y discutible canon de conducta, tal como comenta en el interesante artículo "Factura de formato completo" mi colega Iker Morán, de Quesabesde.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Magnum: Hojas de contacto. ¿Cuáles fueron las películas empleadas por los fotógrafos?

Tal como os avanzaba en uno de mis posts anteriores referentes a esta exposición de Fundación Canal, personalmente me resultan de utilidad casi nula las hojas de contacto. Me refiero, claro está a las correspondientes a mis propios negativos de los cuales en muy raras ocasiones hice y ello tan solo en una primera fase de mi actividad fotográfica.

Pero de la misma forma, considero que resulta interesante examinar las hojas de contacto de algunos autores –no de todos– por lo que allí podemos ver de secuencia de toma, tipo y estado de la cámara utilizada y también...¡de la película utilizada!


Por eso, durante mi primera visita a la exposición dediqué un buen rato a tratar de leer –lupa en mano– las inscripciones en los bordes de la película de las tiras de fotogramas de esos 95 contactos. En algunos casos eran ilegibles, bien por superposición de elementos, exceso de exposición en el contacto (afirmativo: exceso de exposición), máscaras, ausencia del dato en la película o –finalmente– po…

Pequeñas grandes mentiras: "100 años de fotografía Leica"

El carrusel mediático de PHotoEspaña ya está en marcha –¡20 años ya!– y una de las primeras grandes exposiciones que se puede visitar ahora mismo es la que se titula "Con los ojos bien abiertos: 100 años de Fotografía Leica", traducción casi imposible lo de "con los ojos bien abiertos" a partir de la expresión germana "Augen Auf"...

 Una vista parcial de la magna exposición © Valentín Sama
La exposición, mostrada ya en Berlín hace dos años, y ahora en el Espacio Fundación Telefónica, es total y absolutamente recomendable de visitar, por no usar el ya un tanto desgastado término de "imprescindible". Vaya eso por delante.

Ahora bien, ya desde hace un tiempo se me plantea una cierta duda acerca de la idoneidad para la tarea de algunas de las personas que constituyen los eslabones de la cadena del sin duda prolijo armazón que hace posible que una exposición como esta –o la de Lewis Baltz de la Fundación Mapfre, de la que hablaré brevemente después– …

Por qué nunca hice hojas de contacto

La Fundación Canal muestra estos días la magnífica exposición "Magnum: hojas de contacto". En ese contexto, y volviendo al título de este post, quizá debería matizar que casi nunca hice hojas de contacto, porque unas [muy] pocas hice, las suficientes como para llegar pronto a la conclusión de que no eran para mí. Me voy a explicar, partiendo de la base de que revelo mis propias películas desde aproximadamente el año 1953 hasta ahora mismo. (1)

En los primeros tiempos, no necesitaba hojas de contacto por una razón muy sencilla: mi cámara era una Kodak Vest Pocket Autographic para formato 6,5x4,5 cm sobre rollos 127, y de los negativos escogidos hacía contactos directamente sobre papel baritado de 7x10 cm, mediante la clásica prensa de contacto de madera.


Ya unos pocos años más adelante, cuando se me otorgó autorización para utilizar "la cámara buena de la familia", una Kodak Retina 1b, para formato original KB de Leica (lo que ahora ha venido en llamarse "Full …