Ir al contenido principal

El Converso


© Valentin Sama
En las conferencias de prensa, aparece sentado entre los componentes de la mesa, pero si somos un poco perspicaces, quizá le descubramos desde el inicio. Actúa hacia el final, pero no siempre el último. Aunque se le anuncia como un gran fotógrafo o experto, no siempre nos suena su nombre. Durante su tiempo de presentación proyecta las imágenes digitales que son su obra contra la pantalla de un espacio no siempre bien oscurecido. ¿Será por eso que rara vez nos impresionan por su calidad… técnica o creativa? Con una cierta vehemencia nos explica cómo la cámara o impresora digital de tal o cual marca han cambiado su vida, y le ofrecen no sólo más calidad que su anterior sistema “analógico”, sino además más ligereza, libertad de movimientos y economía.
Se trata del converso.
Y sin embargo, mientras habla y el resto de los participantes de la mesa, representantes de la firma que patrocina el acto, le contemplan, o vigilan, no podemos dejar de sentir un vago y triste desasosiego antes este converso. No sabemos si es más por la posibilidad de que actúe por dinero, por vagas prebendas, o por convencimiento. Con todos los respetos, a nuestra mente acuden las terribles imágenes de los prisioneros, que tras ser torturados, hacen declaraciones impuestas con el hálito de la esperanza de salvar la vida. Pero en ellos, vemos mucha más dignidad.



Actualizar Blog

Comentarios

Entradas populares de este blog

Magnum: Hojas de contacto. ¿Cuáles fueron las películas empleadas por los fotógrafos?

Tal como os avanzaba en uno de mis posts anteriores referentes a esta exposición de Fundación Canal, personalmente me resultan de utilidad casi nula las hojas de contacto. Me refiero, claro está a las correspondientes a mis propios negativos de los cuales en muy raras ocasiones hice y ello tan solo en una primera fase de mi actividad fotográfica.

Pero de la misma forma, considero que resulta interesante examinar las hojas de contacto de algunos autores –no de todos– por lo que allí podemos ver de secuencia de toma, tipo y estado de la cámara utilizada y también...¡de la película utilizada!


Por eso, durante mi primera visita a la exposición dediqué un buen rato a tratar de leer –lupa en mano– las inscripciones en los bordes de la película de las tiras de fotogramas de esos 95 contactos. En algunos casos eran ilegibles, bien por superposición de elementos, exceso de exposición en el contacto (afirmativo: exceso de exposición), máscaras, ausencia del dato en la película o –finalmente– po…

Pequeñas grandes mentiras: "100 años de fotografía Leica"

El carrusel mediático de PHotoEspaña ya está en marcha –¡20 años ya!– y una de las primeras grandes exposiciones que se puede visitar ahora mismo es la que se titula "Con los ojos bien abiertos: 100 años de Fotografía Leica", traducción casi imposible lo de "con los ojos bien abiertos" a partir de la expresión germana "Augen Auf"...

 Una vista parcial de la magna exposición © Valentín Sama
La exposición, mostrada ya en Berlín hace dos años, y ahora en el Espacio Fundación Telefónica, es total y absolutamente recomendable de visitar, por no usar el ya un tanto desgastado término de "imprescindible". Vaya eso por delante.

Ahora bien, ya desde hace un tiempo se me plantea una cierta duda acerca de la idoneidad para la tarea de algunas de las personas que constituyen los eslabones de la cadena del sin duda prolijo armazón que hace posible que una exposición como esta –o la de Lewis Baltz de la Fundación Mapfre, de la que hablaré brevemente después– …

El World Press Photo, de nuevo

Creo recordar que –para esta edición del 2017– los organizadores de este concurso, patrocinado por Canon, hubieron de cambiar las reglas para evitar los follones típicos de quítame allá un retoque u otro.
Debo decir que se me da un ardite ya si las fotos están retocadas o no, y me aburre el cansino argumento de "Ansel Adams [y otros] ya lo hacían en el cuarto oscuro", argumento que –cusiosamenre– a veces suelen emplear los mismos que critican al ahora "infamous", Steve Mcurry.

Pero al grano: de la ciertamente impactante foto obra de Burhan Ozbilici, realizada en los instantes posteriores al asesinato del embajador ruso en Turquía, Andrei Karlov, lo que me intriga es un detalle técnico-estético.

©  Burhan Ozbilici
De lo que os hablo es del brazo, pero sobre todo el dedo índice de la mano izquierda del asesino, que se me antoja –en la imagen– anormalmente largo. Los datos oficiales de cámara, son claros: Canon EOS 5D Mark III, 1/250 s y f/ 5 a 1.600 ISO. Puesto que l…