¿Qué haces cuando te quedas sin ideas? Tiras de las antiguas o las coges prestadas. Bueno, puedes dejar de hacer fotos y no pasa nada, aunque puede suceder que te alcance una cierta sensación de fracaso, inutilidad o desánimo. A mí también me ocurren esas cosas: ves a los demás hacer fotos fantásticas y tú dándole vueltas a la cabeza sin que se encienda una maldita luz. Unos tanto y otros tan poco. Es que no hay derecho, maldita sea. Las exposiciones múltiples me dejaron seco. Así, como suena. Como al borde de un precipicio, al filo de un vacío. Era sencillo volver a los paisajes hermosos de los años noventa, y también un poco trágico. Cada uno lo vive como puede o como sabe, y a mí eso me parecía un pequeño paso atrás. Así que, introduciendo algún pequeño cambio en los patrones de siempre (así funciona muchas veces la creatividad), decidí crear una serie nueva a base de dípticos, que era una forma de fotografiar y de presentar las obras que conocía por otros autores, pero que nun...
Un espacio de Valentín Sama, sobre Fotografía. Desde 2004