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Récord en el precio de venta en subasta de una fotografía


© Richard Prince/Cortesía Christie's

Una "fotografía" de Richard Prince ha sido la que ha batido el récord de precio de venta de una fotografía en la subasta celebrada hace poco más de 24 horas en Christie's de Nueva York.

Mi entrecomillado se debe a que en realidad Prince refotografió en 1989 un anuncio de cigarrillos de la compañía Malboro. Al parecer, Prince tenía esa costumbre de refotografiar -de copiar, vamos– anuncios de páginas de revistas, durante su época de trabajo de recopilador de recortes de prensa en Time Life durante la década de los 70.
Al margen de lo discutible de la cuestión, que seguro que generará un buen grado de atención y que pienso debería hacernos reflexionar sobre muchas cuestiones -que por mi parte tengo que madurar- la realidad es la realidad.
Para cuando se inició la subasta, "la mesa", o sea la casa de subastas, ya tenía dos pujas por escrito por valor de un millón de dólares. Una persona en la sala elevó la puja el paso siguiente, hasta 1,1 millones de dólares, precio en el que fue adjudicada. Con la comisión, la cosa quedó en 1,248 millones de dólares.
El récord anterior, por 922.488 dólares, alcanzado en mayo de 2003, en Christie's South Kensington, de Londres, fue para una obra genuina de Joseph-Philibert Girault de Prangey, concretamente un daguerrotipo reflejando la Acrópolis de Atenas.
Alex Novak, un experto en en coleccionismo de arte, ha comentado que …"Pienso que es un absurdo absoluto para cualquiera pagar una suma tan alta, y sobre todo, una cuestión vergonzosa que esa pieza alcanzase un precio tan alto, teniendo en cuenta que esencialmente es la copia de otra fotografía"…
En la misma subasta se pujó por obras de Willem de Kooning, Roy Lichtenstein, Mark Rothko y Andy Warhol, pero no alcanzaron, evidentemente, precios tan elevados.

A mí, personalmente, eso que se llama "la fotografía apropiada", me ha parecido algo repugnante y delictivo.
Y lo que ha ocurrido ahora, pienso que no es bueno para la auténtica fotografía. Aunque supongo que ahora, medios que jamás se han ocupado, ocupán u ocuparán en un futuro de ella, le dedicarán una efímera atención.

Nota: De hecho, me produce una cierta repugnancia adicional, tener que escribir, debajo de la fotografía, el "copyright" correspondiente, pero debo hacerlo por "imperativo legal". Así son las cosas

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