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¿Cómo reducir peso sin perder prestaciones?

Desearía proponeos un pequeño ejercicio de imaginación decantada hacia un desarrollo tecnológico:

Supongamos –es pura teoría, claro– que somos un gran fabricante de cámaras y objetivos, que abarca una gama de productos que va desde el consumidor más sencillo hasta el profesional más exigente.

Dentro de esa gama de productos, disponemos de una serie de superteleobjetivos, con focales tales como los 300, 400, 500, 800 mm, etc., segmento en el que si bien no somos los únicos competidores, si que podríamos presumir de ocupar una buena posición.
Sin embargo, deseamos hacer toda o la mayor parte de esos objetivos profesionales sean aún mucho más ligeros de lo que son, creando un nuevo canon o paradigma de peso ligero y prestaciones en ese terreno tan “de imagen”.

El problema es que no estamos dispuestos a perder luminosidad ni prestaciones tales como la estabilización interna, y además ya usamos aleaciones ligeras en nuestros barriletes...

¿En que forma sugeriríais realizar una reducción de peso que –por ejemplo, es pura teoría– llevase a un objetivo de 5.370 gramos de peso hasta una cota de unos 4.000 gramos?
Yo tengo varias ideas, pero prefiero esperar un poco a escuchar vuestras opiniones... ¡adelante!

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