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Leica M10 Monochrom: tercera generación de una cámara única

Tras las habituales filtraciones, Leica Camera AG presenta hoy, oficialmente, la nueva Leica M10 Monochrom, la tercera generación de su muy especial cámara telemétrica dotada de un sensor dedicado exclusivamente a blanco y negro. Con ella, por primera vez, una Leica M digital supera la barrera de los 24 megapíxeles.

Leica M10 Monochrom © Leica
Sobre un cuerpo de las mismas dimensiones que una Leica M10 convencional, (1) y por tanto aproximadamente 4 mm más delgado que el de la Monochrom Typ-246 de segunda generación, se diferencia de esta principalmente por su sensor de 41 Mpx., frente a los 24 Mpx. del modelo al que –previsiblemente– sustituirá antes o después. Ambos, recordemos, son de tipo CMOS –libres de filtro de paso bajo– frente al CCD de la primera generación, y por tanto permiten Live View (2). Al efecto, se pueden usar visores accesorios electrónicos acoplados sobre la zapata "para el flash".
El buffer de 2 Gb permite hasta 10 tomas consecutivas, y por su parte, el obturador planofocal de cortinillas de recorrido vertical ofrece tiempos desde 125 segundos hasta 1/4.000 de segundo.

Hasta ahora, ninguna Leica-M [telemétrica] digital había superado los 24 Mpx., y ya se comenta que el nuevo valor de 41 Mpx. (la firma habla de 40 Mpx.) podría poner a dura prueba la capacidad del propio sistema telemétrico y de los usuarios para "clavar" el enfoque sin que esa alta resolución delate pequeños errores.

© Leica
En su vista por la parte superior, la M10M nos deja ver, tanto su línea más estilizada respecto a la Typ 246 como el dial con el nuevo ajuste para ISO 12.500  (12.5K), que en la M10 estándar llega a ISO 6.400. El procesador Maestro II permitirá una gama de ajustes ISO de 160 a 100.000, bien entendido que –en mi opinión, y aunque no se cite– tanto el ajuste ISO 160 como los dos o tres últimos de la parte alta de la gama no son calibrados, sino "forzados".

 La nueva Leica M10 Monochrom –Typ 6376– o ya conocida como "M10M", sigue las pautas de los modelos anteriores, estando acabada en un negro ligeramente satinado, casi mate, y desprovista del famoso círculo rojo así como de las inscripciones de la marca en blanco en el panel superior. Ello le otorga un aspecto muy sobrio y "maquinista", que sólo será del agrado de los más conocedores.
El telémetro ofrece una base mecánica de 69,3 mm que pasa a ser una efectiva de 50,76 mm a través del factor de 0,73x del visor.
Este, ofrece pares de marcos luminosos (por luz LED) para las focales de 50/75 mm, 28/90 mm y 35/135 mm.
Por su parte, el monitor posterior fijo táctil, es de 3" y 1.036.800 puntos, en "Gorilla Glas".
Una conexión WiFi permite interactuar, por ejemplo, con la App Leica Fotos.
Finalmente, toca recordar que, a diferencia de la Typ 246, y siguiendo la pauta de la M10 estándar, la M10M carece de grabación de vídeo.

El precio anunciado para la M10M es de 8.200 €, aproximadamente un 10% más que el de la Monochrom actual, y un 21% más que el de una M10 estándar.

© Leica

Acerca del sensor de las Leica Monochrom

Puesto que ya hace bastante tiempo que se presentó la primera Leica Monochrom, conviene recordar algo clave: los archivos generados por las Monochrom no se derivan de capturas realizadas mediante un sensor a color de pauta Bayer al uso "pasados a blanco y negro", sino que son producidos por un sensor desprovisto de los filtros de color de dicha pauta, pero en el cada uno de sus píxeles sí que es sensible a las distintas longitudes de onda del espectro visible.

Sistema a color por Pauta Bayer © Leica
En los sensores de pauta Bayer (arriba) a la hora de "reconstruir" la imagen a partir de esa información tan parcial para cada punto de la misma, es preciso realizar una interpolación, con la consecuencia inevitable de colores falseados y sobre todo, menor nitidez y fidelidad en la reproducción de las luminancias de la escena.

Sistema de un sensor Leica Monochrom © Leica
En un sensor Leica Monochrom, cada fotodiodo o pixel es capaz de registrar fielmente los valores de luminancia de la escena. También como resultado de no perder luz por la absorción de los filtros, el sensor de una Monochrom tiene una sensibilidad nativa de ISO 320. Al no sufrir interpolación, la nitidez nativa es mucho más elevada, acompañada de transiciones tonales muy armónicas.

Leica Monochrom Typ-246 © Valentín Sama
Podéis ver una galería oficial de imágenes oficiales siguiendo este enlace.

Buen momento –también– para recordar que las películas negativas en blanco y negro, si bien representan el mundo en tonalidades de grises, sí que son sensibles a los colores y se representan, cada uno de ellos, por una tonalidad de gris diferente. No es menos cierto que esa respuesta espectral varía de un producto a otro... (3)

Comparativa entre la respuesta espectral del sensor Monochrom (primera generación!) y una película negativa en B/N Kodak T-Max 400. El sensor Monochrom, "ve" un poco en el infrarrojo cercano © Leica

Dicho todo esto, falta por ver si el incremento de resolución de los 24 Mpx. a los 41 Mpx. no acarrea –en paralelo– incremento de ruido u otros inconvenientes asociados a los fotodiodos de menor tamaño. El tope más alto de gama "forzado", de ISO 100.000 frente al ISO 25.600 de la Typ-246 hablaría en ese sentido de un buen trabajo del procesador Maestro II... o de necesidades de marketing. Lo veremos.

La nueva Leica M10 Monochrom estará disponible prácticamente de inmediato a un precio de 8.200 € el cuerpo, IVA incluido. Lógicamente, admite todos los objetivos en bayoneta Leica M y – mediante adaptador– una importante mayoría de los de rosca LTM 39.

(1) 139 x 38,5 x 80 mm para 660 gramos. Tal como ya comenté en su momento, el "adelgazamiento" de ese cuerpo tiene un poco de "truco", ya que no se tiene en cuenta la pequeña protuberancia frontal de la bayoneta. Además, la batería baja a los 1.100 MAh respecto a los 1.800 MAh de la Typ 246, una diferencia notable.
(2) En la práctica de las telemétricas Leica-M, el Live View facilita los encuadres críticos sobre trípode y también el enfoque crítico con objetivos de alta luminosidad y muy escasa profundidad de campo
(3) En el caso de las Leica Monochrom, se puede "jugar" con los filtros de color tradicionales amarillo, naranja, verde, rojo, etc., de la misma manera que con las películas en B/N.

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