Ir al contenido principal

Lucubracions de un enero de 2020 (II): Canon y su sistema EF

Canon ha hecho recientemente dos importantes anuncios, que aún sin relacionarlos desde la firma, están –desde mi punto de vista– íntimamente relacionados: por un lado la presentación de su impactante cámara Canon EOS-1 DX Mark III, y por otro, el cese en el desarrollo de [nuevas] ópticas de su sistema EF... el que da servicio a esa misma nueva cámara y a todas las de la firma que dan servicio a esa montura "veterana" de 33 años.

Cuerpo en aleación de aluminio-magnesio ("Elektron") de la nueva Canon EOS-1D X Mark III © Canon
La lista de especificaciones de la más reciente Canon EOS es apabullante: podría decirse que [casi] (1) todo lo que pudiera desear un fotógrafo profesional de acción y deporte en su réflex monocular, está ahí. A "un precio", naturalmente: 158 x 168 x 83 mm para 1.440 gramos de peso y 7.000 / 7.500 €.
Con un sensor de formato Barnack (24 x 36 mm) de 20 Mpx. efectivos, ofrece 16 fps en modo réflex, con ráfagas de "más de 1.000" fotogramas en RAW+JPEG (81 en la Mark II), y 20 fps en modo "Live View". El resto, para no hacer esto muy largo, se lo pueden imaginar / leer. Pero vamos a ver dos o tres temas, entre ellos por un lado el sistema para el espejo /AF (muy vinculados en una réflex) y por otro el obturador.

Frente a las "despejadas" ("mirrorless") las réflex monoculares se enfrentan a un problema peliagudo en lo que se refiere al AF: el camino óptico desde los rayos emergentes del objetivo al plano focal a efectos de ajustar el enfoque se "emula" en una SLR, y aunque debe ser exactamente igual al real... puede no serlo. Vamos a ver por qué.

En una SLR el módulo para la detección del AF se ubica en la parte inferior de la caja del espejo, y los haces de luz del objetivo se le hacen llegar a ese módulo por medio de un subespejo de reenvío, que está ubicado tras una porción semiespejada (parcialmente transparente) del espejo principal.
En cada disparo, ese subespejo –ubicado a unos 45ª respecto al principal, debe "pegarse" al fondo del principal, para no interferir en el paso de la luz hacia el sensor.

La más mínima desviación en el posicionamiento:
  • Del espejo principal
  • Del espejo secundario respecto al anterior
  • Del módulo de AF
  • Del ajuste entre monturas de la cámara y un objetivo dado
Supondrá un error –mayor o menor– en el AF.

Ahora, imaginemos a ese conjunto de dos espejos abisagrados haciendo dos carreras "arriba/abajo" a 16 fotogramas por segundo... Para poner los pelos de punta en lo que se refiere a la exactitud y repetibilidad de la información. Téngase en cuenta, que en una "despejada" ese problema no existe, ya que las señales para el AF se extraen directamente del captor o sensor...

Pues bien, ahora examinemos el nuevo módulo de espejo de la Canon EOS-1D X Mark III:

© Canon

El sistema está completamente rediseñado, e incluya las siguientes mejoras:

  • El espejo principal y el secundario están rígidamente interconectados por medio de una sólida palanca, al tiempo que el mecanismo está enteramente controlado por motor.
  • El frenado hasta las posiciones superior, y la –mas critica– inferior se produce por la propia acción del motor.
  • Tanto los marcos de soporte de los espejos, como las bisagras e interconexiones son más robustos.
 Así, los espejos no se lanzan por la "fuerza bruta" de un muelle para ser frenados "in extremis" en sus carreras, sino detenidos –más que frenados– por las últimas revoluciones del motor, que –aunque no se cita– entendemos será por pasos y microprocesado. Se evitan con ello "rebotes" de los espejos y se gana en velocidad de AF, reduciéndose además, sonido y vibraciones. Por si fuera poco, también se reduce el tiempo de "blackout" en el visor.
No obstante, como "mecánico" hay dos cosas "que veo" que me gustan menos, siempre siguiendo el esquema ofrecido por Canon:

  • No es buena idea –por lo general– enfrentar un engranaje metálico –aunque sea sinterizado– a uno sintético.
  • En mecánica, cambiar de direcciones de movimiento, tampoco es muy buena idea... aunque en ocasiones necesario, y eso es lo que veo en ese engranaje helicoidal que interactúa con otro de tallado de dientes oblicuos.
Pero claro, no les voy yo a "enmendar la plana" a los ingenieros de Canon...

Hay otras cosas que sí me preocupan: por un lado la ausencia de toda mención a sistemas activos de prevención contra manchas sobre el sensor, y por otro, la cantidad de piezas mecánicas –incluyendo las del obturador– que previsiblemente se van a mover a gran velocidad y por un elevado numero de ciclos.
Los que sufren de esos problemas en sus cámaras, con el tiempo han aprendido que el problema no son las "pelusillas" de polvo en sí, sino las micropartículas de polvo que se fijan sobre partículas de lubricante salpicadas sobre el sensor...
Obviar el problema –esconder el polvo bajo la alfombra– no lo soluciona.

© Canon


Finalmente, que el módulo para el AF esté bien ajustado en su sitio... es un hecho que se le supone, igual que el coraje al soldado español. Y a fe que ello valdría la pena, ya que este también nuevo módulo AF es mucho más elaborado y preciso de lo que hasta ahora estaba disponible en el mundo réflex.

Potente operatividad en Live View... para vídeo

Podría decir que "resulta sorprendente" la atención dedicada a los modos de operación en el tantas veces ninguneado –por parte del mundo réflex– en esta SLR de alta gama, si no fuese porque personalmente... ¡no me sorprende!
Canon ha puesto énfasis en las capacidades de vídeo, que la EOS-1D X Mark III permite, combinando sensor, procesador DIGIC X y la doble ranura para tarjetas CFexpress.
Así, entre otras muchas finuras, se dispone de 5.5K RAW hasta 60 fps y 4K sin recorte, ambos 17:9, y también 4K UHD en 16:9. Un sólo cable permite conectar con monitores externos y grabadoras (HDMI) a 4K.
Porque todo ello ocurre en esta SLR –¿recuerdan– a espejo levantado. Momento en que perdemos la visión réflex.

Aunque ello parezca una obviedad, habremos de tenerlo en cuenta para "explotar" en fotografía, no en vídeo, esas ráfagas de 20 fps en Live View que se nos prometen.
¿Se imaginan hacerlo –a mano– a pleno sol, "controlando" a través de la pantalla posterior – no articulada– de 3,2" y 2.100.000 puntos?

Me parece curioso, pero comprensible, que los ingenieros de la firma no se hayan atrevido a dotar al dorso de su buque insignia final un sistema para acoplar un visor óptico para esa pantalla, al estilo de lo que hace Sigma para algunas de sus DP.

¿El fin de una era réflex?

Sólo un poco más arriba escribo "su buque insignia final", porque creo que con esta EOS-1D X Mark III y el anuncio en el cese del desarrollo de objetivos para el sistema EF (réflex), "en aras" de dedicarse al su sistema sin espejo "R", Canon tiene intención de pasar página, aunque es cierto que de forma menos radical que cuando terminó con su montura FD para pasar a la EF. (2)

La gama completa actual de objetivos –y convertidores– canon EF para sus réflex monoculares © Canon
 
Teniendo en cuenta que los nuevos modelos de cámara necesitan de un tiempo de desarrollo de entre 2 y cinco años según su complejidad, es de esperar la introducción todavía de un modelo réflex adicional de gama media/alta, así como de uno básico de nivel de entrada. Antes o temprano, es de suponer que la línea réflex de la firma se componga de tan solo tres modelos. Y otro tanto ocurrirá con Nikon.

La nueva EOS-1D X Mark III no es "el canto del cisne" del sistema réflex de Canon, pero sí –en mi opinión– de "lo que está por venir" o más bien de lo que no está...ya por venir.

A la tantas veces citada EOS-1D X Mark III le gustaría ser el equivalente en F1 a una bella pasada en curva, con un fuerte distanciamiento posterior en la recta respecto lo más potente de Sony en el momento –la a9 II– en vísperas de los próximos juegos olímpicos de Tokyo. Pero...¿lo consigue? Quizá se estén comparando peras con manzanas: la probablemente última DSLR profesional de alta gama (3) frente a una muy avanzada "sin espejo" de una firma a la que todavía le queda mucho por aprender...

Mientras tanto, al menos en el mercado español, poco a poco se va produciendo un goteo de determinados profesionales desde Canon y Nikon, a Sony...


(1) Hay grupos de fotógrafos profesionales que no se enmarcan necesariamente en el "usuario tipo" de Canon, Nikon o –más recientemente– Sony. Algunos otros, como los especializados en "birding", por poner un sólo ejemplo, prefieren una Olympus E-M1 X: mejor sellada, con estabilización integrada, y con ráfagas de 18 fps en AF-C y de 60 en AF-S, por citar sólo algunas características destacables...aparte de un precio inferior en un 50%
(2) Los objetivos FD no se podían emplear sobre la nueva montura EF más que mediante la –muy mala– solución de convertidores con un juego intermedio de lentes, y perdiendo la mayoría de automatismos.
(3) Con el permiso de Nikon, que se vería obligada a "no perder cara" en sentido oriental, presentando un modelo equivalente, quizá esa supuesta "D6".

Comentarios

manelympus ha dicho que…
Hola Valentin, más claro el agua... demasiados "correveydile" como informantes... por ello me permito compartirlo en el grupo URO - USUARIOS OLYMPUS en Facebook, un abrazo.

Entradas populares de este blog

Los "carretes de 120 mm" no existen...¡idiota!

Sitios web, buenos fotógrafos, e incluso profesores... nos hablan en [demasiadas] ocasiones de "rollos de 120 mm" para referirse a los rollos 120 de película que podemos adquirir para nuestras cámaras y respaldos de formato medio.

Pero, vamos a ver... ¿cómo es posible que sobre esos rollos de 12 cm (120 mm) sólo podamos hacer tomas de un alto máximo de 6 cm nominales?
Pues la respuesta es muy sencilla: porque los rollos de 120 mm no existen... ¡idiota!(1).

En la imagen, frente a la caja de película "de 120 mm"(*), aparecen películas en los formatos 118, 120 (en el centro) y 127. A notar, la bobina con núcleo de madera original del año 1901 y una moderna de plástico actual: la compatibilidad con las cámaras actuales y las de hace 120 años es –como veremos– absoluta.

Kodak, que durante casi un siglo fue dominante en casi todos los ámbitos fotográficos, estableció –sobre todo en los primeros tiempos– un sistema de numeración muy simple para sus formatos o –quizá mejor…

7Artisans 75 mm f/1.25 en montura Leica-M: a prueba

Hace ahora aproximadamente un año, publicaba yo en Albedo Media –con una separación de una semana– los artículos "La Amenaza Amarilla (I) – 1957-1964" y "La Amenaza Amarilla (II) – 7Artisans y Leica-M: desde China, con amor"; en ellos, hablaba de la serie de objetivos en montura para las telemétricas Leica-M (y cámaras compatibles) así como de la cada vez mayor calidad de estas ópticas –35 mm f/2 en ese caso– que apuntan claramente a marcas tales como la propia Leica por un lado y a Voigtländer por otro.
Os recomiendo, sin ambages, la lectura de esos dos artículos a fin de... entrar en situación.


Leica y sus "Noctilux"
La muy luminosa óptica Leica Noctilux-M 50 mm f/0.95 ASPH. para las telemétricas de la serie M –introducida en septiembre de 2008– se vio acompañada, en noviembre de 2017, por la extraordinaria referencia Leica Noctilux-M 75 mm f/1.25 ASPH.
Como era de esperar, para ese tele corto "de retrato", Leica "ha echado el resto"