Ir al contenido principal

Viene, «El Proceso Creativo», de Fernando Puche

Somos lo que comemos, o eso dicen al menos. Aunque también dicen que somos lo que vemos, probamos y oímos. Y también que dime con quién andas y te diré quién eres. Parece ser que estamos hechos de mucho de lo que llega hasta nuestros sentidos y de mucho de quienes nos acompañan. Podría decirse que cada uno de esos estímulos y cada una de esas personas dejan una impronta, grande o pequeña, en nuestra forma de ser. Y, por eso mismo, en nuestra forma de mirar. 

Nadamos en una charca llena de personas donde vivimos una infinidad de experiencias que marcan nuestro devenir en la vida. Una charca repleta de estímulos, ideas, sensaciones y creencias. También, por supuesto, repleta de límites, callejones sin salida y carreteras interminables. Una charca de amor y de envidias, de prejuicios y bondades. Mientras nadamos y crecemos en ella nuestros poros son atravesados continuamente por multitud de sustancias de formas muy variadas.

© Fernando Puche

Cualquier proceso creativo no puede entenderse sin conocer la charca en la que habitamos. Ella nos nutre de pensamientos, dudas y certezas. Ella amuebla nuestra memoria y estimula nuestro cerebro. Somos como somos porque hemos vivido, y miramos como miramos porque nuestros ojos vieron lo que vieron. Y de este magma infinito y a menudo caótico surgen las ideas para nuestros proyectos, y los modos que usamos para darles forma. El proceso creativo es la manera en que vomitamos eso mismo en forma de fotografías, canciones o esculturas. Y él, que es tan humano como el que más, ha creado en función de lo que le rodeó en cada momento.

En breve iniciaremos la publicación de una nueva serie de Fernando Puche sobre su proceso creativo y cómo le fue dando forma a sus distintos trabajos. Nada distinto al proceso que seguimos todos, y único en la manera en que utilizó su charca para generar ideas y producir fotografías. Único como el proceso de cualquier otra persona que piensa, imagina, crea y sueña. Un paseo por el azar y las motivaciones de un fotógrafo amateur. 


Por razones técnicas los eventuales comentarios –siempre bienvenidos– no deben exceder en extensión las 1.000 palabras. Todos los comentarios están sujetos a moderación.

Fernando Puche lleva más de cuarenta años haciendo fotos y casi veinticinco escribiendo sobre fotografía. Una cosa llevó a la otra y ambas a publicar libros. Seguramente son excusas para tener la cabeza ocupada, intentar ser mejor fotógrafo y escribir cosas que puedan interesar a los demás. Excusas para seguir experimentando la fotografía.

Web de Fernando Puche 

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿De qué hablamos cuando hablamos de «grano fino»?: Algo Revelador

En este artículo abordo, de forma simplificada, el revelado de las películas fotográficas negativas en blanco y negro; no en lo que se refiere al proceso en sí –a su rutina– sino tratando de buscar, de entender, las razones por las que, a partir de una misma referencia de película –marca y tipo– se pueden conseguir muy diferentes resultados estéticos, sobre todo en lo que se refiere a la granularidad, o grano aparente, visible...    Tanques y espirales en acero inoxidable. Raros de encontrar, menos amigables para cargar, pero los mejores desde todos los puntos de vista de dinámica de fluidos, térmicos (baño en cubeta), mínimo gasto de volumen de productos de procesado, limpieza... mis preferidos © Valentín Sama Todo un mundo bastante «atmosférico» que justificaría de sobra el revelado personalizado por parte del fotógrafo. Algo que es único y consustancial a la película fotográfica en blanco y negro. Advertencia: este artículo está cargado de mi opinión personal en base a mi e...

Leica M4-P: razones y amores

A inicios de mayo de 2016, escribía yo: ... «la reciente introducción de la Leica M-D Typ 262, la primera Leica digital de gran serie en la que la simplicidad de operación llega al extremo de haber eliminado pantalla posterior, menús y otros ajustes que no sean tiempo de obturación, abertura de diafragma, valores ISO y compensación de exposición –incluso solo graba en RAW / DNG– ha creado una atención inusitada, acompañada de comentarios de todo tipo. Me ha parecido un buen momento para hablar de la que hace tiempo es mi Leica preferida de entre las analógicas o «para película»: una M4-P. Y sí, es cierto: también en eso me salgo del «pensamiento único», porque cualquiera preferiría otro modelo, como por ejemplo una M6» . Una Leica M4-P dotada de un Voigtländer Nokton 35 mm f/1,4 Classic, en montura nativa Leica M. © Valentín Sama Nota: este es uno de los artículos anteriormente publicado en Albedo Media, y que por razones técnicas ya no está disponible en ese medio. Se recupera ahora –...

70 años fotografiando; 70 años de la Leica M3

Con motivo de la celebración de vigésimo aniversario de este blog «Acerca de la Fotografía» , repasé algunos de los productos más relevantes –especialmente cámaras– que fueron introducidos en ese año 2004, el de inicio de este medio. Así, recordé a las Nikon F6 , Zeiss Ikon ZM , Olympus E-300 y Epson RD-1 . Todas ellas están fuera de producción hoy día y tuvieron éxito muy dispar; las dos últimas tuvieron corta vida, la Nikon F6 –una fílmica, para mi, «sin alma»– se ha mantenido en producción hasta muy poco por pura y loable cabezonería de la firma, y la Zeiss Ikon ZM, nunca dejó de ser una «wanabee» , y no consiguió competir de «tú a tú» con Leica tal como era la intención de sus creadores; y sin embargo hoy por hoy, en «pre-owned»  esa cámara japonesa fabricada por Cosina alcanza precios dignos de los de las cámaras de Wetzlar. © Valentín Sama Azuzado un poco por la nostalgia –debo reconocerlo– rebobiné aceleradamente hasta el entorno del año 1954 en el que yo comenzaba a tomar ...