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Olympus M.Zuiko Digital ED 8-25 mm f/4 PRO: prueba de campo (II)

En esta segunda parte de la prueba del nuevo objetivo Olympus M. Zuiko Digital ED 8-25 mm f/4 PRO, ofrezco resultados de campo, con sensaciones de manejo de esta óptica, que es equivalente a un 16-50 mm para el formato Barnack (24 x 36 mm). Para poner en contexto estos resultados, recomiendo leer igualmente la primera parte, dedicada al rendimiento técnico, con datos cuantificados acerca de aspectos tales como resolución, viñeteo, etc. 

© Valentín Sama

Aunque, como objetivo de la serie "PRO", el nuevo producto de OM Digital Solutions está destinado primordialmente a las cámaras igualmente PRO, tales como las E-M1, II y III, así como la E-M1 X, por sus dimensiones todavía relativamente contenidas –especialmente en posición retraída– estamos ante una óptica que hace también buen "maridaje" con los cuerpos de las PEN-F (arriba) y, por supuesto, con el de la E-M5 III.

Aunque el Olympus M. Zuiko Digital ED 8-25 mm f/4 PRO –en buena lógica, por rango focal y dimensiones– no incorpora estabilización, el sistema IBIS de los cuerpos de la firma se basta y sobra por sí mismo para ofrecer una buena estabilización.

En la parte técnica de la prueba del objetivo, ya expliqué, cómo funciona el sistema retráctil para el transporte, pero ahora, tras varias jornadas de uso, puedo afinar más.
Desde la posición de transporte, retraído, se gira el aro del zoom hacia la izquierda, venciendo un punto o "clic" de resistencia, hasta enclavarlo en el ajuste de 8 mm de focal. Para volverlo a la posición "compacta", se vence –en sentido contrario– otro punto de resistencia, y listo. Este segundo punto de resistencia es más firme que el primero, y ello supone la ventaja de no "salirnos" accidentalmente del rango zoom si no lo deseamos.


Aunque, en posición de trabajo, el objetivo no resulta ya tan elegante, la posición del aro del zoom "cae bien" en la mano © Ana Carretero

La operación del zoom es muy suave, sin punto de dureza alguno en todo el recorrido. Es una cuestión subjetiva, pero personalmente preferiría una acción ligeramente más firme, en la misma línea de la de los 12-40 mm f/2.8 y 12-45 mm f/4.
El aro frontal no gira con las variaciones de focal, por lo que no hay ningún problema con los filtros polarizadores, ni –naturalmente– con el parasol en pétalos suministrado de serie.
Algo muy positivo es que –a pesar de su corta focal de 8 mm– el objetivo puede utilizar filtros a rosca convencionales, en este caso de Ø 72 mm.

© Valentín Sama

© Valentín Sama

El Olympus M. Zuiko Digital ED 8-25 mm f/4 PRO incorpora, como la mayoría de los PRO (1), un pulsador específico "L-Fn" sobre el lado izquierdo del barrilete.
A través del menú de la cámara, se le puede asignar la función deseada. En mi caso, he contado 25 posibles, habiendo elegido, por el momento, el bloqueo de enfoque, para recomponer luego a voluntad. Aunque la posición del botón requiere una adaptación distinta según el volumen del cuerpo de cámara que estemos usando, disponer de ese pulsador resulta muy práctico. A notar que también se ha procurado sellado contra la intemperie ene ese botón, al igual, que –por supuesto– en la montura de interfaz con la cámara y en otros muchos puntos.

Vamos a "jugar" con las focales

Ya en posición de trabajo, compruebo, con satisfacción, que aún sin retraer, y con el parasol acoplado, mi conjunto cámara-objetivo (PEN-F) caben en mi minúsculo bolso Domke F-8. El peso global, incluso con una baterías de repuesto y algunos pequeños accesorios, es muy llevadero: 1.740 gramos.
El AF es extremadamente rápido, incluso a la focal de 8 mm en la que al sistema forzosamente le costará más discriminar por darse una mayor profundidad de campo. Os ofrezco unas cuantas imágenes a esa focal extrema.

A la focal de 8 mm, para aquellas tomas, por ejemplo de tipo arquitectónico, en las que deseemos evitar "fuga de líneas", tendremos que ser extremadamente cuidadosos con los ejes de nivelación de la cámara. Para ello podemos activar, mediante el pulsador "info" la visualización de esos niveles. Pero hay un caveat: según mi experiencia a los sensores de la cámara, en general, les falta un poco de sensibilidad y si deseamos estar absolutamente seguros de una nivelación perfecta, sobre trípode, tendremos que seguir recurriendo al práctico nivel de burbuja para la zapata. Sí: ese que perdemos una y otra vez.

A la focal de 16 mm. 1/60 s a f/5.6 ISO 400 (ligero recorte por la derecha) © Valentín Sama

A la focal de 8 mm. 1/60 s a f/8 ISO 200; trípode y nivel de burbuja © Valentín Sama

Pero claro está, quizá deseemos precisamente romper con esa ortodoxia y desde luego, esta nueva óptica de OM Digital Solutions (OMDS) no nos defraudará.

A la focal de 8 mm. 1/500 s a f/5 ISO 200 © Valentín Sama

A la focal de 8 mm. 1/60 s a f/5 ISO 1.600 © Valentín Sama

A la focal de 8 mm. 1/250 s a f/6.3 ISO 250; modo "vívido" © Valentín Sama

A la focal de 8 mm. 1/60 s a f/5.6 ISO 2.000; modo "vívido" (ligero recorte por la izda.) © Valentín Sama

Quizá no nos hayamos dado mucha cuenta, pero ya tenemos –más arriba– tres imágenes que nos permiten hablar del "flare" del M. Zuiko Digital ED 8-25 mm f/4 PRO.
En un objetivo muy angular, pronto resulta casi inevitable incorporar en el encuadre de la escena zonas de muy distinta luminosidad. Tal es el caso de algunos puntos de los cielos de estas imágenes y más concretamente del fondo de la imagen de la locomotora: la alta luminosidad "invade" en parte las sombras provocando un cierto "flare". Pero, de momento, en todas las tomas realizadas hasta ahora, es un "flare" dulce, muy armónico, sin esos destellos que se suelen llamar "imágenes fantasma" o reflejos internos puntuales. Los revestimientos Zero Coating de la firma hacen aquí muy buen trabajo. (2)

A la focal de 8 mm. 1/640 s a f/5.6 ISO 200 © Valentín Sama

A la focal de 8 mm. 1/60 s a f/5.6 ISO 320 © Valentín Sama

Pero no sólo de la focal de 8 mm debiera vivir el usuario de este objetivo. Al menos pasado el "sarampión" del estreno al acceso a ese mundo un tanto exagerado...
Por comparación, cuando extendemos esta óptica hasta su extremo de 25 mm (recordemos: equivalente a un 50 mm para el formato Barnack), casi nos parece estar operando con un "tele corto".

A la focal de 25 mm. 1/1.000 s a f/5 ISO 200 © Valentín Sama


A la focal de 25 mm. 1/80 s a f/8 ISO 200 © Valentín Sama

Por alguna razón, con este tipo de objetivos zoom, no es raro que acabemos utilizándolos predominantemente en los dos extremos de focal...
Y sin embargo, en ocasiones, sobre todo si existe alguna barrera física, la capacidad zoom nos permite encontrar la perspectiva y "recorte" que deseamos para un sujeto concreto. Este es el caso del "Tren Fantasma" de más abajo.

A la focal de 11 mm. 1/2.500 s a f/4 ISO 200 © Valentín Sama

A la focal de 15 mm. 1/80 s a f/5 ISO 200; modo "dramático" © Valentín Sama

Carácter "macro"

El M. Zuiko Digital ED 8-25 mm f/4 PRO goza de una distancia mínima de enfoque de 23 cm desde el plano focal... lo que supone que –desde el borde anterior de la óptica– podemos llegar a estar muy cerca del sujeto. A la focal de 25 mm se llega al equivalente de 0,42x, una escala de reproducción nada despreciable.

© Ana Carretero

A la focal de 25 mm. 1/15 s a f/4 ISO 200 © Valentín Sama


A la focal de 25 mm. 1/60 s a f/4.5 ISO 200 © Valentín Sama


A la focal de 25 mm. 1/60 s a f/4 ISO 250 © Valentín Sama

A la focal de 25 mm. 1/60 s a f/5.6 ISO 400 © Valentín Sama

A la focal de 25 mm. 1/60 s a f/5 ISO 320 © Valentín Sama

Bastante impresionante para una óptica que no nace con vocación macro específica. Si bien a f/4 y f/5 no ofrece la nitidez "rabiosa" de un macro dedicado, a f/5.6 comienza a competir en el terreno de aproximación de forma más que digna.
Si bien de un f/4 (3) no podemos esperar mucho en cuestión de bokeh, los resultados son suficientemente limpios... siempre que no estén presentes, en los fondos, puntos luminosos. Vamos a verlo.

A la focal de 25 mm. 1/500 s a f/4 ISO 200 © Valentín Sama

Aberraciones cromáticas y bokeh

En esta toma, de alto contraste, buscaba poder encontrar aberraciones cromáticas (AC), pero encontré algo distinto...
Respecto a lo primero, se confirma lo que ya avancé en la primera parte de esta prueba, la técnica: el M. Zuiko Digital ED 8-25 mm f/4 PRO goza de una muy buena corrección óptica de las AC, pues ni siquiera en los archivos "desenmascarados" (4), se aprecian más allá de ligeras "sospechas".
Ahora, exploremos algunas zonas desenfocadas del fondo, en las que hay puntos luminosos, correspondientes a huecos entre el follaje.

© Valentín Sama

Aquí, el bokeh es "bussy", como dicen los anglosajones, con discos de luz un poco en forma de "pompas de jabón", con una aro periférico más iluminado que el centro. Esto es: un bokeh poco tranquilo o armonioso.
Pero seamos sensatos: no se puede pedir mucho más a un zoom f/4 cuyo carácter más destacado es ofrecer una gama de focales que va desde el equivalente Barnack de 16 mm al de 50 mm.
Para los que busquen bokeh muy armónico, Olympus ofrece, sin ir más lejos, los M.Zuiko Digital ED 17 mm f/1.2 PRO, 25 mm f/1.2 PRO y 45 mm f/1.2 PRO, o el muy económico y ligero 45 mm f/1.8.

Nota: a observar, que, para todas las tomas, no he pasado en ningún momento del valor de abertura de f/8. La razón está en el apartado de "Difracción" de la prueba técnica de este objetivo.

Conclusiones

El Olympus M. Zuiko Digital ED 8-25 mm f/4 PRO es un objetivo singular, que ofrece un extraordinario rango de focales, alta nitidez de imagen, aberraciones cromáticas casi inexistentes, viñeteo muy bien controlado, sellado contra la intemperie y una sorprendente capacidad macro, todo ello en un "paquete" relativamente compacto a un precio por debajo de la barrera sicológica de los 1.000 €. No puede pedirse mucho más. Y sin embargo...

M. Zuiko Digital ED 8-25 mm f/4 PRO: ¿un encaje difícil?

Veo, a fecha de hoy, a la más reciente óptica de Olympus un encaje nada fácil entre otras ópticas de las que ya pueda disponer un usuario de la firma. Pongo por ejemplo, los objetivos M. Zuiko Digital ED 12-40 mm f/2.8 PRO y M. Zuiko Digital ED 12-45 mm f/4 PRO: hay unos cuantos milímetros de focal que se solapan... ¿valdrá la pena a un usuario, por ejemplo, retirar de la cámara uno de esos dos objetivos para acoplar el de 8-25 mm y aprovechar tan sólo el rango de los 8 mm a los 11 mm? Lo dudo. Ahí, encajaría mejor el 7-14 mm f/2.8, en otra liga de peso, volumen y precio, eso sí...

Ahora bien: a un usuario nuevo, se le pueden ocurrir combinaciones inéditas e incluso atrevidas: ¡un "kit" que se me ocurre es el del nuevo M. Zuiko Digital ED 8-25 mm f/4 PRO acompañado de un muy compacto, luminoso y asequible M. Zuiko Digital 45 mm f/1.8!
Y por supuesto, la nueva óptica y un compacto y económico M. Zuiko Digital 40-150 mm f/4-5.6 MFT (en lista de espera) o su equivalente de Panasonic, el 45-150 mm f/4-5.6 Asph.
Un M. Zuiko Digital ED 40-150 mm f/2.8 PRO estaría más en la línea... PRO. Pero hablamos ya de otro peso y precio. ¿Quizá el rumoreado M. Zuiko Digital 40-150 mm f/4? Esperemos a 2022.

¿Una extraña pareja? Para nada © Valentín Sama


(1) El M. Zuiko Digital ED 12-45 mm f/4 es una excepción. Ver la prueba del mismo.


(2) En este objetivo se incorporan –en la cara anterior de la lente frontal– recubrimientos de fluoruros, que repelen la suciedad y en su caso, facilitan la limpieza.
(3) Recordemos que –aproximadamente– en un sistema Micro Cuatro Tercios, a f/4 tenemos una profundidad de campo similar a la obtenida a f/8 para el formato Barnack, a f/5.6 aproximadamente la de un f/11, etc.
(4) Abiertos desde RAW mediante un procesador no comercial, que desactiva cualquier corrección oculta por firmware.

Comentarios

manelympus ha dicho que…
Con tu permiso me he permitido compartir esta prueba en el Grupo de Facebook, UR0 - USUARIOS OLYMPUS OM-D, gracias por todo tu trabajo, un abrazo.
Valentín Sama ha dicho que…
¡Genial, Manél!
Se agradece mucho la difusión.
Gracias y un fuerte abrazo
Valentín
Sergio Ballester-Lorente ha dicho que…
Muchas gracias maestro por la prueba. Ojo que en algún caso nombras Mb cuando quieres decir Gb de memoria, parecían pocos 64Mb :-)
Valentín Sama ha dicho que…
No estoy seguro de ello, Sergio, pero creo que el error que comentas estaba en otro artículo, el de la Leica M11. Ya está corregido. Se agradecen estos avisos...
Saludos

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