¡Por fin! Por fin vuelvo a las caminatas y a los bosques, a los espacios naturales y a la búsqueda de sensaciones. On the road again. Las últimas pruebas han confirmado que mis caderas están sólidas como el cemento y que puedo aguantar los esfuerzos a los que estaba acostumbrado. En mi cabeza retumba un sonoro «¡aleluya!» que evito pronunciar en voz alta para no perturbar la quietud de la consulta médica. Así pues, se acabó la recuperación, el reposo activo y la convalecencia. Ya estoy listo para la acción y en mi sangre bulle la adrenalina ante la perspectiva de volver a patear caminos con mi equipo fotográfico a cuestas. A su vez, en mi mente surgen las dudas sobre si me habré «oxidado» durante tantos meses de inactividad. ¿Sabré encontrar la senda que recorría hace un par de años? ¿Estaré a la altura? Sé que no va a ser una escalera al cielo. Soy consciente de que me acostumbré a las pantallas, a la creación sin salir de casa, a los prompts y al confort del hogar. No sé si será dur...
Un espacio de Valentín Sama, sobre Fotografía. Desde 2004