Ir al contenido principal

Nikon SP: la cámara telemétrica tecnológicamente más avanzada de su época (1957-1966)

La cámara para película de 35 mm «Nikon SP», es considerada el culmen de la serie telemétrica «S» de la firma Nippon Kogaku. Con su introducción en septiembre de 1957, la firma tokiota pasó a codearse –con honor– con los más reputados productores de cámaras de la época: Canon, Leica y Zeiss, configurando un cuarteto imbatible. De hecho, desde el punto de vista tecnológico, la Nikon SP superaba –en la mayoría de los aspectos– a las Leica M3 y M2 coetáneas, modelos que –obviamente– estaban el punto de mira de la firma japonesa.

Nikon SP (1957-1966) © Valentín Sama

Resulta difícil encontrar una descripción más acertada que la de Robert Rotoloni, que es, junto con Peter Braczko, uno de los dos mayores expertos en el material Nikon clásico: ...«en toda serie de cámaras de colección, siempre parece existir un modelo que es especial, que está rodeado de una cierta mística. Podría ser el más raro, o -quizá– el más innovador, o es posible que se trate del último de esa línea. La serie de cámaras telemétricas de Nikon posee tal modelo, y aunque ciertamente no es raro, sí que es decididamente innovador. Si bien estuvo destinado a ser seguido por tres modelos más, no son sino simples derivados de su diseño base, que es –en esencia– el culmen de toda la serie de cámaras telemétricas de Nikon. Ese modelo es la famosa Nikon SP...»

La firma, llevaba en el empeño de alcanzar esa excelencia desde marzo de 1948, cuando presentó su telemétrica «Nikon I» («I» de «Industrial»), pero en realidad la historia comienza mucho antes: concretamente el 25 de julio de 1917, cuando se fusionaron –sumando 200 empleados– tres pequeñas compañías productoras de óptica, sin ninguna relación con el sector de la fotografía ni las cámaras fotográficas, creando la compañía «Nippon Kogaku K.K.». (1)

Un poco de historia; para comprender

Pero existe un aspecto menos conocido en detalle. Ya en enero de 1921, ta sólo cuatro años después de la constitución de esa compañía, se incorporó a la misma –con un contrato de 5 años– un equipo de ocho ingenieros alemanes: Ernst Bernick, Hermann Dillman, Max Lange, Albert Ruppert, Adolf Sadtler, Otto Stage, y Karl Wise, capitaneados por Heinrich Acht, que por su parte, prolongó su estancia hasta 1928. (2)

Heinrich Acht 

Nippon Kogaku, K.K. o «Japan Optical Co.», como firma de óptica que era, se dedicó al diseño y producción de dispositivos tales como sistemas de medición para topografía, telescopios, y microscopios, pero a no mucho tardar, desarrollaron objetivos fotográficos, siendo el primero –obra del equipo germano– el «Anytar», de diseño Tessar, esto es, de cuatro elementos en tres grupos.

Comenzaron con ópticas para cámaras de placas, ya bajo la denominación «Nikkor», pero ya es célebre saber que sus primeros objetivos para una cámara «miniatura» de 35 mm fueron dotación, por encargo, para la «Hansa» de Canon («Kwanon» entonces), presentada en septiembre de 1935.
Con la entrada en la segunda guerra mundial, la Compañía pasó a ser proveedora principal de la agresiva maquinaria bélica nipona en lo concerniente a material óptico, y llegó a tener 23.000 empleados repartidos en 19 factorías, número que se redujo a una sóla, con 1.400 empleados, tras la dura y merecida derrota sufrida.

© Nikon

Tras la capitulación, a primeros de 1946, en Nippon Kogaku, K.K. se tomó la decisión de producir una cámara fotográfica propia, y aunque se consideraron diversos formatos, muy probablemente la experiencia adquirida con la producción de ópticas para la cámara de Canon, decantó la decisión en favor de un aparato para película de 35 mm.

Una cámara que ostentaría –por primera vez– el nombre de «Nikon», más concretamente la «Nikon I» antes mencionada.
Una cámara, por cierto, copia flagrante de Leica y de Contax, en una especie de híbrido. Pero a diferencia de mulas y mulos, la «Industrial» de Nikon, sí que tuvo descendencia: Nikon M (agosto de 1949), Nikon S (enero de 1951), Nikon S2 (diciembre de 1954), y el cúlmen: la Nikon SP (septiembre de 1957).
A la SP le siguieron modelos «más ajustados» de precio (y prestaciones), como los Nikon S3 (marzo de 1958), y Nikon S4 (marzo de 1959). La Nikon S3M (abril de 1960), para el medio formato de 18x24 mm es caso aparte..

Nikon SP dotada de un Nikkor-S 5 cm f/1.4 de época. © Valentín Sama

Antes de ponernos a analizar el modelo cumbre, la SP, vamos a analizar, brevemente, las razones que llevaron a Nippon Kogaku, K.K. a... «inspirarse» tanto en la Contax de Zeiss como en la Leica de Leitz.

En aquellos tiempos de posguerra, Japón todavía no había comenzado a innovar en el sector fotográfico, y copiaba... lo mejor que podía. Los ingenieros de Nippon Kogaku, K.K. desmontaron tanto una Contax como una Leica y pronto llegaron a dos conclusiones principales (patentes aparte):
  • Les gustaba el sistema de telémetro de la Contax con su mayor base mecánica respecto a las Leica del momento.
  • Con sus medios, no podían replicar el complejo sistema de obturación vertical «de persiana» de la Contax.
Contax IIIa © Valentín Sama

Así, pues, como también les convencía más la montura de bayoneta para los objetivos de la Contax frente a la –entonces– de rosca de la Leica, así como su sistema de enfoque, pues... ¡«tiraron por el camino de en medio»!: obturador de cortinillas de recorrido horizontal al estilo Leica y montura y telémetro muy similares en disposición a los de Contax.

Puesto que si nos extendemos mucho más sobre modelos y variantes –y, ojo, ¡formatos de fotograma!– (3) no vamos a llegar «al punto», primeramente voy a concretar sobre la unidad del modelo cumbre de la serie: La Nikon SP («P» de Profesional), producida entre 1957 (19 de septiembre) y 1965 (junio). Más adelante veremos las razones por las que de esta, la cámara telemétrica tecnológicamente probablemente más avanzada de su época, se produjeron tan sólo 22.348 unidades.

Vamos a analizar algunas de las razones por las que la Nikon SP, en el año de su comercialización, en 1957, era –en bastantes aspectos– notablemente superior a sus competidoras y principalmente respecto a Leica, realmente su «target» principal, con el modelo M3 en concreto en su «punto de mira».
Entre 1957 y 1966, período de vigencia de la Nikon SP, Leitz mantenía simultáneamente en producción los modelos M3 (1954-1966) ) y M2 (1958-1967), siendo el efímero modelo MP (1956-1957) de pedido especial, fuera de catálogo, una suerte de versión «profesional» de la M3. (4)

Nikon SP y Leica M3: rivales irreconciliables. © Valentín Sama

Nikon SP y Leica M3: características principales y diferencias:

  • La Nikon SP ofrecía un visor de soberbio «aumento» 1X o 1:1, allí donde la Leica M3 ofrecía un 0,91X, un valor considerado ya notable desde siempre. La Leica M2, por su parte, obedecía a un factor 0,72X. Valor que estableció de facto para la casi mayoría de los modelos subsiguientes hasta la fecha.
  • La Nikon SP ofrecía marcos para las focales de 5 cm, 8,5 cm, 10,5 cm, 13,5 cm –codificados en color– así como un segundo visor para las focales de 2,8 cm y 3,5 cm, mientras que la Leica M3 ofrecía sólamente marcos para las focales de 5 cm, 9 cm y 13,5 cm. La Leica M2, por su parte, ofrecía marcos para 3,5 cm, 5 cm y 13,5 cm.
  • No es menos cierto que las Leica M3 y M2 ofrecían selección automática y manual de sus encuadres, al acoplar los objetivos, al tiempo que en la SP la selección era exclusivamente manual.
  • Igualmente teníamos distintas bases efectivas de telémetro, con valores de 63  mm para la M3, 60,5 mm para la SP y de 49,5 mm para la M2. Siendo en este caso ligeramente más favorable el valor de la M3.
  • La Nikon SP gozaba de zócalo coaxial normalizado para sincronización de flash, zapata con contacto automático (para unidades propias) así como 4 ajustes de tiempos de avance de sincronización/encendido mediante dial. La M3 dependía de dos zócalos separados no normalizados, para flash electrónico y bombillas de combustión.
Contacto específico automático para flashes dedicados © Valentín Sama


Zócalo normalizado para cable de flash © Valentín Sama
  • En la SP, el obturador es ligeramente más rápido en su recorrido (5), y permite sincronizar el flash hasta 1/60 seg, donde las M3/M2 se quedan en 1/50 seg.
  • En la Nikon SP, la carga de la película, mediante dorso completo separable, es más amigable que en la Leica M3, especialmente en lo que se refiere al enhebrado de la misma.
  • En las segundas series de la Nikon SP, las cortinillas del obturador pasaron, de ser de seda «habutae», a láminas de titanio –enrollables– lo que las hacía menos sensibles a una exposición accidental al sol con el objetivo enfocado a infinito. ¡Pero no totalmente inmunes, no nos confiemos! Las cortinillas de titanio se introducen aproximadamente desde el número 6214000. Se supone que las primeras 14.000 unidades de SP incorporaban cortinillas textiles, y entre ellas figura nuestra unidad de prueba.
  • Las Nikon SP adquirieron notoriedad –entre otros motivos– por gozar de provisión, de fábrica, para la motorización eléctrica introducida simultáneamente. La SP fue la primera en su clase en adoptar de serie esa capacidad de motorización eléctrica, con lo que más tarde sería una tradición en Nikon, también para sus SLR. La M3 requería modificación en fábrica para acceder a un avance motorizado mecánico, al tiempo que la M2, estaba preparada, al igual que la MP, para dicho sistema.
Acoplamiento de serie para la motorización eléctrica; una característica específica y distintiva de la Nikon SP © Valentín Sama

Habría muchos más puntos a comparar, pero vamos a entrar en el manejo, sobre el terreno, cámara en mano, de una unidad de la Nikon SP.

© Valentín Sama

Nikon SP: en la mano

Para los que hayan manejado algunas de las cámaras Contax telemétricas de la época, el primer contacto con una SP les resultará inmediatamente familiar; para los acostumbrados a una Leica de la serie M, por el contrario, es muy probable que el sistema les resulte un tanto... bizarro.

Sugerencia de colocación de los dedos según el manual original de la Nikon SP. © Nikon/VS

La razón no es otra que –por defecto– una notable parte de los objetivos a su servicio carecen de aro de enfoque, y la acción del mismo para todos ellos se realiza por medio de una misma rueda única situada en la cámara, ubicada de forma «natural» (sic) bajo el dedo corazón de nuestra mano derecha mientras usamos el índice para el disparo.

Inmediatamente tras la rueda de enfoque, podemos ver la pestaña de bloqueo para el ajuste a infinito. Al presionarla, se produce la liberación. © Valentín Sama

Sin embargo, otra parte de los objetivos, incorpora su propia helicoidal de enfoque... y para más posible confusión, la montura de bayoneta de la cámara es doble: incorpora una interna y otra externa, 
Si bien es cierto que –independientemente de ello– casi todos (6) acoplan con el telémetro, este sistema, siempre –ya desde las Contax– me ha parecido una solución un tanto «Rube Goldberg».

¡Empezamos bien, dirán Uds.! Pero bueno... así están prevenidos: lo que menos me gusta, va por delante.

A partir de este punto, una vez asumido, podemos comenzar. disfrutar del manejo de la Nikon SP, así como de la maravillosa gama de objetivos que se fabricó para ella. Ópticas de calidad tan legendaria que algunas hubieron de llegarse a producir, por demanda... ¡en montura Leica! Pero, dejemos los objetivos para un poco más adelante, concretamente para un próximo artículo.

El visor y el telémetro

El visor es uno de los puntos clave en la –sobre el papel– supremacía técnica de la SP sobre todo otro modelo telemétrico de la época. La idea de sus creadores, era que los usuarios de esta cámara profesional no tuviesen que utilizar visores accesorios para las focales de 2,8 cm, 3,5 cm, 50 mm, 8,5 cm 105 mm y 13,5 cm. Y ello, allí donde la coetánea Leica M3 debía usar ya para la focal de 3,5 cm una óptica especial con «gafas». En la firma Leica hubo de esperarse a la M4-P de 1981 (24 años después) para ofrecer marcos para la focal de 28 mm incorporados en el visor (7).

Dial selector de los marcos de encuadre. © Valentín Sama

En la SP de Nikon, la solución para poder ofrecer todos esos encuadres es muy ingeniosa: en el visor principal, con factor 1X, podemos seleccionar manualmente, mediante un dial (arriba) los marcos para las focales de 5 cm, 8,5 cm 10,5 cm y 13,5 cm. Ahora, si desplazamos nuestro ojo tan sólo muy ligeramente a izquierda... ¡descubriremos un segundo visor! Y, si, lo adivinaron: allí están los marcos para las focales de 2,8 cm y 3,5 cm. No es menos cierto que –de nuevo– la solución resulta un tanto del estilo «Rube Goldberg»: el aumento es menor, y el enfoque telemétrico habrá que realizarlo a través del visor principal. ¡Pero no está mal! Y en uso, el sistema resulta de manejo bastante intuitivo.

En esta toma frontal, podemos intuir, a la derecha del visor principal según la toma, la ventana para el visor secundario dedicado a las focales de 3,5 cm y 2,8 cm. © Valentín Sama

Toma real, a través del visor dedicado a las focales de 2,8 cm (todo el campo iluminado) y 3,5 cm (marco negro). © Valentín Sama

Volvamos al visor principal, pues hay «más historia»

Empezando por el ajuste para la focal de 5 cm, veremos por el visor el marco correspondiente, con las características esquinas curvas también de esa época. Al ser de relación 1:1, en este caso de la SP, sí que podemos atrevernos a encuadrar con el ojo derecho al tiempo que dejamos abierto el izquierdo: si nuestro cerebro decide colaborar con la fusión, ¡veremos el encuadre superpuesto con la escena global!

A notar que, este encuadre para 5 cm de focal, no es 100% amigable para el uso con gafas, y aún sin ellas, para ver el marco completo tendremos que pegar bien el ojo y centrarlo, muy, muy bien. Es el precio a pagar por esa escala 1:1.

Pasar el selector a la focal de 8,5 cm hace que se sume un segundo marco específico y hacerlo para la focal de 10,5 cm introduce una novedad: este marco –que se suma los dos anteriores– aparece de color amarillo para una mejor diferenciación.

Y, tal como era de esperar, si ahora nos fijamos bien el dial selector, al introducir el ajuste para 13,5 cm, el marco que se suma es de color rojo, al igual que la indicación sobre dicho dial. ¡Muy fino todo, Nikon!

Toma real, a través del visor principal de Nikon SP, con los marcos –de dentro a afuera– para 13,5 cm (rojo), 10.5 cm (amarillo), 8,5 cm (neutro) y 5 cm (neutro). Este último es difícil  ver completo sin mover un poco la mirada para los usuarios de gafas (y para el objetivo macro especial utilizado...) © Valentín Sama

No obstante, no a todo el mundo le gustará la suma de todos esos marcos presentes en la visor (arriba), frente a la alternativa ofrecida por Leica de ofrecer los marcos por parejas. Por otra parte, el peculiar sistema de montura de las Nikon S, inspirado en el de las Contax, no facilitó el enclavamiento automático del marco de focal al acoplar cada objetivo, lo que estimo representó una ventaja a favor de las Leica M.
 
Naturalmente, que todos estos marcos gozan de corrección automática de paralaje. No así los de las focales para 3,5 cm (delimitado por la ventana completa) y 2,8 cm, éste con marca punteada ad-hoc.

Nikon SP: la acción de enfoque y el telémetro

Llegado el momento de evaluar la claridad de la imagen del telémetro de una cámara que lleva en uso casi 70 años siempre se incurre en el riesgo de ser injusto: ¿cómo de claro sería nada más salir de fábrica? ¿En qué estado se encuentran semiespejos, prismas y otra parafernalia óptica actualmente a pesar de haber sido revisados por un mecánico profesional altamente cualificado?

Pero la realidad es la que es, y en este caso, si comparamos esa imagen de la «mancha» del telémetro con la de su contendiente coetánea, la germana M3 –al menos en mi unidad de «double stroke»– la cámara de Wetzlar se muestra muy superior.
No obstante, con la SP, una vez que centramos bien el ojo, comenzamos a apañarnos bastante bien a nivel visual.

¿Son los dientes muy aguzados? ¡Afirmativo! © Valentín Sama

Volvemos al, principio: para los familiarizados con las Contax (8), nada nuevo: giramos la rueda doblemente dentada de la parte superior derecha de la cámara, y enfocaremos con los objetivos de bayoneta interna.
Esa rueda recibe ciertas críticas por lo aguzado de sus dientes, que es notable. Pero no es menos cierto que –dado su diámetro– si no lo fuese así, nos costaría Dios y ayuda vencer la resistencia. A notar, que la rueda dispone de un seguro para el enclavamiento a infinito. Con una ligera presión, liberaremos el enclavamiento al tiempo que giramos la citada rueda de enfoque.

Montura de la Nikon SP. Pueden apreciarse la escala de distancias de enfoque, así como la de profundidad de campo para la focal de 5 cm. Asimismo, la bayoneta interna y la bayoneta externa. © Valentín Sama

Como ya sabemos, la helicoidal del enfoque es solidaria del cuerpo de la cámara para los citados objetivos de bayoneta interna, y esa particularidad hace que las escalas de distancia de enfoque y de profundidad de campo, sean dedicadas en exclusiva para las múltiples versiones y variantes de objetivos de 5 cm de focal ofrecidas por Nikon para sus «S»: al menos nueve. (9)

Objetivo sin helicoidal propia de enfoque y con montura para bayoneta interna. © Valentín Sama

Puesto que –al enfocar– el objetivo gira, se ha previsto una doble escala de valores de abertura de diafragma, de tal forma que siempre tengamos una de las escalas a la vista.
Una vez realizado el enfoque, ¿decides cambiar el valor de abertura? Pues cuidado, pues muy probablemente, y de forma involuntaria alteres el enfoque... salvo que esté bloqueado a infinito.

Nikkor-S 5 cm f/1.4: el diafragma

En uno de nuestros objetivos, un precioso Nikkor-S 5 cmf/1.4, introducido en 1950, y del que se produjeron aproximadamente nada menos que 70.000 unidades, a lo largo de 14 años (10) el diafragma  es de 12 palas, que producen una abertura absolutamente circular a todos los valores, desde f2 a f/16... en unos tiempos en los que –todavía– no se hablaba de «bokeh».

Nikkor-S 5 cm f/1.4 a f/4 © Valentín Sama

Obedeciendo a un esquema óptico 7/3, esto es, de siete lentes en tres grupos, pesa tan sólo 144 gramos, y sus reducidísimas dimensiones se pueden estimar comparándolo con las de una pelota de golf (abajo).
Son las ventajas de su peculiar diseño libre de montura/helicoidal de enfoque, función confiada al cuerpo de la cámara. Por sus características estéticas y numeración, esta óptica debe ser de las últimas coetáneas del cuerpo de la Nikon SP.
Con un Ø para filtro de 43 mm, enfoca hasta algo menos de 90 cm. con acoplamiento telemétrico.

Nikkor-S 5 cm f/1.4 a f/4 a la distancia mínima de enfoque. © Valentín Sama

Nikkor-S 5 cm f/1.4 a f/4 a la distancia mínima de enfoque. © Valentín Sama

© Valentín Sama

Nikon SP: a disparar

Pero... ¡espera que aún no hemos cargado la película! Nada más fácil, en realidad.
El dorso es separable por completo, por lo que accedemos con sencillez a bobina receptora, rueda dentada, etc.

© Valentín Sama

De forma indirecta, observamos la doble escala de valores de abertura de diafragma. © Valentín Sama

Si acaso, generaría impresión de más seguridad que el cierre del dorso fuese por medio de dos palomillas en los extremos opuestos en lugar de en uno sólo, pero nadie se ha quejado ni bajo el más duro de los usos.
El mecanismo de avance de la película y armado del obturador –por palanca– es de suavidad y precisión extraordinaria, lo que se refleja también en el preciso espaciado entre fotogramas. Un anillo en torno al disparador, dotado de un punto de señalización, nos indicará el armado  o no del obturador, y en su momento, la correcta operación de rebobinado. (abajo)

Un precioso y eficiente «capot» superior. Mirad con atención: el obturador no está armado. Nos lo delata el hecho de que el punto rojo del botón disparador no esté alineado con la marca negra del dial moleteado; dial selector para avance/rebobinado. © Valentín Sama

Pero hay más: mediante una cierta prolija operación, ese pequeño dial giratorio nos orientaría para la correcta realización de dobles exposiciones.
El disparo en sí, rivaliza en suavidad y baja rumorosidad con el de las Leica de la época... ¡lo que al fin y al cabo formaba parte del «desiderátum» de los ingenieros de Nikon!

Tiempos de obturación y su selección

El obturador planofocal de recorrido horizontal y refinada seda «habute»,  ofrece tiempos de obturación de 1/1.000 de segundo a 1 segundo, además de posiciones «B» y «T», con u valor para sincronización de flash electrónico de 1/60 de segundo.
El dial de ajustes ofrece la gran comodidad de que su capacidad de giro es «sinfín», por lo que –si lo deseamos– podemos pasar directamente de «T» a 1/1.000 de segundo sin realizar todo el recorrido inverso; ello ofrece gran rapidez de acción.

Tenemos el «avance de sincronización» ajustado para flash electrónico. © Valentín Sama

Más de uno calificará el moleteado de este dial como tan «agresivo» como el propio del dial del telémetro, pero a mí personalmente me agrada el agarre que ofrece, el «grip» que dirían los modernos.
Volviendo brevemente al aro que rodea al disparador, levantando y girando, ajustamos los distintos tiempos de avance de la sincronización para flash, según vayamos a usar el electrónico o distintos tipos de bombillas de combustión. Una ventanilla nos indica el ajuste elegido. ¡Muy refinado!

Nikon SP: autodisparador

Sí; la Nikon SP incorporaba ya un interesante autodisparador, al que podemos sacar un cierto partido un tanto imprevisto.
Una vez que lo comenzamos  a «armar», veremos que sobre el cuerpo de la cámara hay tres puntos de referencia; corresponden a tiempos de retardo de 3, 6 y 10 segundos respectivamente. Todos los intermedios son también operativos. Según las instrucciones de la cámara, el de 3 segundos podría utilizarse para –en tomas a mano– estabilizar la cámara para tiempos de obturación propensos a trepidación. Sobre trípode, podemos usar el autodisparador como sustituto de cable disparador, ya que –lamentablemente– la SP (al igual que la Nikon F) no utiliza la clase más estándar.

Auge y caída de la SP y el sistema S de Nikon

¿Cómo es posible que, de esta cámara telemétrica, probablemente la telemétrica más avanzada de su época, se produjeron tan sólo 22.348 unidades en su periodo de vigencia, de poco más de 9 años? De hecho, aunque acompañada en esos años por los modelos algo más económicos S3 y S4, la última unidad Nikon de la serie S, una SP, se produjo en junio de 1965.
Pues... por una razón ciertamente trágica: su némesis estaba ya en casa desde enero de 1959. La SLR Nikon F.
De hecho, la SP había sido «donante de órganos» para la concepción de la Nikon F. ¡Veamos!

Tan sólo dos años después de la introducción de la SP, la Nikon F ya comenzó a hacerle «sombra». Y ello con total determinación por parte de la Dirección de la Firma. ¡Era el mercado, amigos! © Valentín Sama

Nikon F vs Nikon-SP

En la SP, el sistema de obturación, su armado y avance de la película, incluyendo su capacidad para aguantar los trallazos de la motorización estaba tan conseguido y bien probado, que lo que hicieron los ingenieros de Nikon en sentido estricto fue... ¡añadir una caja de espejo y un sistema de visor ad-hoc a un cuerpo de Nikon SP como base!

¿Más claro?: agua bidestilada. © Valentín Sama

De hecho, dada su presentación en 1959, la Nikon F y la Nikon SP «convivieron» prácticamente durante 9 años. Pero, en ese 1959, el público esperaba ya cámaras SLR resistentes, profesionales, que le permitiese –entre otras ventajas– usar focales largas con precisión de encuadre y mayor rapidez de enfoque. Por eso, las Nikon F, desde un principio ofrecieron no sólo visores intercambiables, sino también pantallas de enfoque intercambiables alternativas. (11)

© Valentín Sama

Para la caída de interés en la serie telemétrica S hubo un factor adicional tal como cita Rotoloni en su libro: con una combinación de visión de futuro y marketing despiadado, la dirección de Nikon, desde 1961 dedicó casi todo el presupuesto publicitario a la Nikon F.
Personalmente he encontrado un posible factor adicional; los precios en esos años de introducción (1957/59):
  • Nikon SP, cuerpo: 52.800 ¥
  • Nikon SP, con objetivo 5 cm f/1.4: 98.000 ¥
  • Nikon F, cuerpo: 47.000 ¥
  • Nikon F, con objetivo 5 cm f/2: 74.500 ¥
La Nikon F se mantuvo en producción hasta 1974.

Resulta interesante observar, que durante la guerra de Vietnam (1955-1975), los fotógrafos de combate eligieron casi por sistema, para su cobertura, una combinación de una telemétrica dotada de una focal corta junto con  una SLR dotada de una focal larga. De hecho, ese conflicto y su cobertura fotográfica fue causa de una no menos interesante circunstancia que fue determinante para el éxito comercial de Nikon en EEUU, y que veremos en un próximo artículo.

David Douglas Duncan tuvo mucho que ver con el éxito comercial de la marca Nikon en EEUU. Pero eso... ¡es otra historia! Aquí le vemos en Vietnam, con una SLR Nikon (con un 200 mm f/4) y una telemétrica Leica. 

Nikon SP y el sistema Nikon S: conclusiones

Sostener en la mano y manejar una Nikon SP,  es algo que debieran considerar todos los que estén pensando entrar en el campo de las telemétricas clásicas; las de «coleccionismo», pero usables.
Su personalidad es muy intensa, y las ópticas «disponibles» (12) soberbias, y algunas de ellas hitos hitos históricos que se adelantaron a Leitz, en ocasiones, en décadas.
Su manejo palpita precisión, fiabilidad y el «carácter» de lo distinto. Un testimonio de que en lo telemétrico fílmico clásico «hay vida más allá de Leica»

© Valentín Sama

La historia del sistema Nikon S y del modelo Nikon SP en particular, resulta muy interesante y derivaría  en un importante tema de estudio para expertos en tecnología fotográfica, su evolución, y marketing.
Una cámara telemétrica que tecnológicamente era superior en su conjunto a lo mejor que podía ofrecer Leica en su momento, fue devorada por el concepto «réflex monocular» o SLR a través de una hermana de marca, desapareciendo como concepto. Más tarde, Leica decidiría entrar en el mercado SLR... a la larga con notable menor éxito, abandonando el concepto y... ¡copando al final el mercado de las telemétricas, sabiendo evolucionar hacia lo digital, sin abandonar lo fílmico! (13)


Por razones técnicas los eventuales comentarios no deben exceder en extensión las 500/600 palabras. Todos los comentarios están sujetos a moderación.

(1) Tokyo Keiki. Tokyo Keiki Seisaku-sho´s optical division, Iwaki Glass Seizo.sho y Fujii Seizo-sho.  

(2) La historia de estos ingenieros alemanes en Nippon Kogaku, K.K. (Japan Optical), siempre ha estado rodeada de un cierto tufillo de misterio.
Sabemos que tanto Adolf Sadtler como Max Lange fallecieron en Japón antes de 1926 –fecha de regreso del resto– excepto Acht, que prolongó su estancia hasta 1928. Lange murió concretamente por el terremoto de Kanto de 1923.

Existen rumores de que –a pesar del contrato– su situación era casi equivalente a un cierto... secuestro.
Vivían en unos barracones acondicionados, en la propia planta de Ohi. Varios dormitorios, un salón comedor, baños, etc. Esos rumores podrían estar desmentidos, en parte, por el hecho de que Heinrich Acht prorrogó su contrato por otros tres años.
Pero de todas formas, conociendo la forma de vida laboral japonesa y los años que corrían, no sería de extrañar que la estancia que el equipo de Acht no fuese precisamente paradisíaca.

Pero sabemos acerca de sus especialidades:
Heinrich Acht: diseño de producto. Especialidad en microscopios.
Ernst Bernick: instrumentos de precisión e ingeniería mecánica.
Hermann Dillmann: cálculo óptico, medición y diseño de lentes.
Max Lange: diseño óptico de lentes; fallecido en Japón en 1923, en el terremoto de Kanto, con 40 años de edad.
Albert Ruppert: tallado y pulido de prismas.
Adolf Sadtler: tallado y pulido de lentes. Fallecido en Japón.
Otto Stange: diseño de producto.
Kurt Weise: tallado y pulido de lentes.

Se ignora en qué firma germana trabajaban o habían trabajado estos ingenieros antes de su incorporación a Japan Optical, se dice que en Zeiss, pero hay testimonios de que al menos Lange trabajó en Goerz; pero seguro que eran competentes e hicieron un gran trabajo, y en Japan Optical siempre se mostraron muy orgullosos de «sus» ingenieros ópticos germanos.

(3) Los primeros modelos de Nikon S obedecían a formatos de fotograma de 24 x 32 mm (Nikon I)  y 24 x 34 mm (Nikon M y Nikon S). Puesto que Japón estaba bajo ocupación norteamericana, el general Douglas MacArthur acabó de form expeditiva con la cuestión... ¡ya que las tropas de ocupación norteamericanas que adquirían esas cámaras, se encontraban con que Kodak no podía montar las populares diapositivas Kodachrome en los marquitos previstos para 24 x 36 mm!

(4) Dotada de base para el avance rápido «Leicavit»)

(5) 14,5 milisegundos para recorrer los 3,6 cm de fotograma, lo que son 8,937 km/h

(6) Algunas focales largas, para el uso junto con el visor réflex estilo Leica Visoflex

(7) En la Leica M4-P la calidad del visor para el marco correspondiente a la focal de 28 mm es muy superior, si bien no es menos cierto que resulta difícilmente abarcable de una sóla mirada, con o sin gafas...

(8) Al igual que las copias soviéticas KIEV-4

(9) La mayoría del resto de focales incorpora la escala de profundidad de campo en su propio barrilete, dotados de helicoidal de enfoque.

(10) Se calcula que 20.000 unidades adicionales se fabricaron en montura de rosca LTM 39

(11) Las SLR Exakta Varex ofrecían pantallas de enfoque intercambiables desde 1950

(12) Entrecomillo lo de «disponibles», porque, para conseguir algunas de ellas, deberéis combatir noblemente con hasta cinco samuráis. En un futuro artículo os hablaré sobre esas ópticas.

Cronología de los modelos telemétricos  Nikon


Modelo y periodo de producciónFormatoTiempos de obturación Visor / EncuadresAvance
Nikon I /1948-194924 x 32 mm1/30 a 1/500 s y 1 a 1/20 s + B y T50 mmDial
Nikon M / 1949-195024 x 34 mm1/30 a 1/500 s y 1 a 1/20 s + B y T50 mmDial
Nikon S / 1954-195824 x 34 mm1/30 a 1/500 s y 1 a 1/20 s + B y T50 mmDial
Nikon S2 / 1954-195724 x 36 mm1/30 a 1/500 s y 1 a 1/20 s + B y T50 mm  a escala 1:1Palanca
Nikon SP / 1957-196524 x 36 mm1 a 1/1.000 s + B y T 50, 85, 105 y 135 mm, seleccionables, a escala 1:1
 + 28 y 35 mm fijos
Palanca (*)
Nikon S3 / 1958-196124 x 36 mm1 a 1/1.000 s +  B y T35, 50 y 105 mm (fijos)Palanca (*)
Nikon S4 / 1959-196024 x 36 mm1 a 1/1.000 s +  B y T50 y 105 mm (fijos)Palanca (*)
Nikon S3M / 1960-196118 x 24 mm1 a 1/1.000 s +  B y T35, 50 y 105 mm (fijos)Palanca (*)




(*) Motorizable


Fuentes:
  • Nikon Corp.
  • Nikon Rangefinder Camera (Robert Rotoloni) ISBN 9-781874707073
  • The Nikon Handbook (Peter Braczko) ISBN 9-780863433832
  • The Japanese Historical Camera (JCII Camera Museum)
  • The Evolution of the Japanese Camera ISBN 0-935398-11-2
  • Exakta Collection ISBN 2-9519891-0-5
∆ «Under Fair Use rules»

Comentarios

Entradas populares de este blog

Leica M4-P: razones y amores

A inicios de mayo de 2016, escribía yo: ... «la reciente introducción de la Leica M-D Typ 262, la primera Leica digital de gran serie en la que la simplicidad de operación llega al extremo de haber eliminado pantalla posterior, menús y otros ajustes que no sean tiempo de obturación, abertura de diafragma, valores ISO y compensación de exposición –incluso solo graba en RAW / DNG– ha creado una atención inusitada, acompañada de comentarios de todo tipo. Me ha parecido un buen momento para hablar de la que hace tiempo es mi Leica preferida de entre las analógicas o «para película»: una M4-P. Y sí, es cierto: también en eso me salgo del «pensamiento único», porque cualquiera preferiría otro modelo, como por ejemplo una M6» . Una Leica M4-P dotada de un Voigtländer Nokton 35 mm f/1,4 Classic, en montura nativa Leica M. © Valentín Sama Nota: este es uno de los artículos anteriormente publicado en Albedo Media, y que por razones técnicas ya no está disponible en ese medio. Se recupera ahora –...

¿Nostalgia por el Kodachrome?

En el año 1935 se presentó el Kodachrome 135-36 y en el año 1936 la Kine Exakta, la primera SLR para película de 35 mm ¡Buenas añadas! © Valentín Sama (*) Todo lo que necesitas conocer acerca del Kodachrome, incluyendo algunas cosas que –quizá– te contaron mal... Actualizado a 29/12/2025 Los orígenes El escenario es una avenida de la ciudad de Nueva York, en un anochecer de 1917 . Leopold Mannes y Leopold Godowsky Jr. salen de visionar en un cine el filme «Our Navy» , y se lamentan de la pobre «reproducción de color» –si es que se le puede llamar así– que ofrece el sistema de proyección «Prisma», similar al «Kinemacolor», que se fundamenta en un dispositivo bastante burdo, de filtros aditivos rotativos frente al objetivo del proyector. La realidad es que, a la sazón no existe ninguna película en color «tripack» viable. Algo une a los dos Leopoldos además de su nombre: ambos son músicos profesionales, y acostumbran a dar recitales, de violín y piano, Godowsky y Mannes, respectivament...

¿De qué hablamos cuando hablamos de «grano fino»?: Algo Revelador

En este artículo abordo, de forma simplificada, el revelado de las películas fotográficas negativas en blanco y negro; no en lo que se refiere al proceso en sí –a su rutina– sino tratando de buscar, de entender, las razones por las que, a partir de una misma referencia de película –marca y tipo– se pueden conseguir muy diferentes resultados estéticos, sobre todo en lo que se refiere a la granularidad, o grano aparente, visible...    Tanques y espirales en acero inoxidable. Raros de encontrar, menos amigables para cargar, pero los mejores desde todos los puntos de vista de dinámica de fluidos, térmicos (baño en cubeta), mínimo gasto de volumen de productos de procesado, limpieza... mis preferidos © Valentín Sama Todo un mundo bastante «atmosférico» que justificaría de sobra el revelado personalizado por parte del fotógrafo. Algo que es único y consustancial a la película fotográfica en blanco y negro. Advertencia: este artículo está cargado de mi opinión personal en base a mi e...