Ir al contenido principal

Nikon D50, Nikon D70s, Nikkor AF-S DX 55-200 mm f/4,5-5,6, Nikkor DX 18-55 mm f/3,5-5,6 G

Nikon ha hecho públicas hoy unas notas de prensa, en las que presenta su nueva cámara réflex monoculares Nikon D50, que, tal como ya había anticipado desde este blog, se comercializará en "kit" con el objetivo AF-S Nikkor DX 18-55 mm f/3,5-5,6 G, esto es, específico para cubrir (solamente) el captador de tamaño APS-C, aproximadamente la mitad de tamaño del 24 x 36 mm clásico de la película de 35 mm.

Además de concretarse adicionalmente la presentación (hasta hoy algo más dudosa) de la Nikon D70s, como versión actualizada de la D70, se anuncia la comercialización de un segundo objetivo zoom, el AF-S DX 55-200 mm f/4,5-5,6 G ED, equivalente, aproximadamente a un 82,5-300 mm. Este objetivo, que se anuncia como muy compacto, está destinado a complementar el zoom básico "corto". Tal como indican sus siglas en clave, incorpora motor ultrasónico (AF-S), carece de aro de diafragma sobre el barrilete (G) y utiliza en su diseño vidrio óptico de baja dispersión (ED). Estará, al igual que el 18-55 mm, disponible en versiones "plata" y negra. Este objetivo, destinado a los aficionados, pesa tan solo 255 gramos, con un diámetro de 68 mm (filtros de 52 mm) para un largo de 79 mm. La fórmula óptica es de 13 elementos (dos de ellos ED) distribuídos en 9 grupos, y le permite enfocar a una distancia mínima de 0,95 m, lo que no está nada mal.


Podéis ver una descripción detallada de las caracteristicas de la nueva Nikon D50 en este enlace, donde también se refleja alguna de las pocas diferencias entre la D70 "ya antigua" y la nueva versión "s". Y no, no incorpora captador de 8 megapíxeles, sino de 6,1…


Todas las fotografías: © Nikon

Comentarios

Entradas populares de este blog

Magnum: Hojas de contacto. ¿Cuáles fueron las películas empleadas por los fotógrafos?

Tal como os avanzaba en uno de mis posts anteriores referentes a esta exposición de Fundación Canal, personalmente me resultan de utilidad casi nula las hojas de contacto. Me refiero, claro está a las correspondientes a mis propios negativos de los cuales en muy raras ocasiones hice y ello tan solo en una primera fase de mi actividad fotográfica.

Pero de la misma forma, considero que resulta interesante examinar las hojas de contacto de algunos autores –no de todos– por lo que allí podemos ver de secuencia de toma, tipo y estado de la cámara utilizada y también...¡de la película utilizada!


Por eso, durante mi primera visita a la exposición dediqué un buen rato a tratar de leer –lupa en mano– las inscripciones en los bordes de la película de las tiras de fotogramas de esos 95 contactos. En algunos casos eran ilegibles, bien por superposición de elementos, exceso de exposición en el contacto (afirmativo: exceso de exposición), máscaras, ausencia del dato en la película o –finalmente– po…

Pequeñas grandes mentiras: "100 años de fotografía Leica"

El carrusel mediático de PHotoEspaña ya está en marcha –¡20 años ya!– y una de las primeras grandes exposiciones que se puede visitar ahora mismo es la que se titula "Con los ojos bien abiertos: 100 años de Fotografía Leica", traducción casi imposible lo de "con los ojos bien abiertos" a partir de la expresión germana "Augen Auf"...

 Una vista parcial de la magna exposición © Valentín Sama
La exposición, mostrada ya en Berlín hace dos años, y ahora en el Espacio Fundación Telefónica, es total y absolutamente recomendable de visitar, por no usar el ya un tanto desgastado término de "imprescindible". Vaya eso por delante.

Ahora bien, ya desde hace un tiempo se me plantea una cierta duda acerca de la idoneidad para la tarea de algunas de las personas que constituyen los eslabones de la cadena del sin duda prolijo armazón que hace posible que una exposición como esta –o la de Lewis Baltz de la Fundación Mapfre, de la que hablaré brevemente después– …

Por qué nunca hice hojas de contacto

La Fundación Canal muestra estos días la magnífica exposición "Magnum: hojas de contacto". En ese contexto, y volviendo al título de este post, quizá debería matizar que casi nunca hice hojas de contacto, porque unas [muy] pocas hice, las suficientes como para llegar pronto a la conclusión de que no eran para mí. Me voy a explicar, partiendo de la base de que revelo mis propias películas desde aproximadamente el año 1953 hasta ahora mismo. (1)

En los primeros tiempos, no necesitaba hojas de contacto por una razón muy sencilla: mi cámara era una Kodak Vest Pocket Autographic para formato 6,5x4,5 cm sobre rollos 127, y de los negativos escogidos hacía contactos directamente sobre papel baritado de 7x10 cm, mediante la clásica prensa de contacto de madera.


Ya unos pocos años más adelante, cuando se me otorgó autorización para utilizar "la cámara buena de la familia", una Kodak Retina 1b, para formato original KB de Leica (lo que ahora ha venido en llamarse "Full …