Bien; de momento es verdad que la IA no ha acabado con la fotografía (ni siquiera con el carrete), y esperemos que no lo haga. Pero lo que sí ha hecho ha sido poner de nuevo la mirada sobre la figura del autor. Porque, vamos a ver, ¿quién es el autor de esa imagen magnífica y realista que nos devuelve el algoritmo a partir de una orden nuestra? ¿Es autor o autora quien ejecuta, quien piensa, quien ordena, quien proyecta? ¿Solamente quién hace todo esto? La fotografía, para variar, no ha sido ajena a este apasionante debate, pues desde su misma invención ha estado sujeta a numerosas críticas que reducían el papel de la persona que utilizaba una cámara de fotos al de un mero asistente técnico. Recordemos que, según esta visión, el fotógrafo no creaba nada, solo copiaba la realidad. Tuvieron que pasar años y argumentar mucho para convencer a los más escépticos de que esa misma persona que se ocultaba bajo el trapo negro extraía del entorno una representación sesgada en un momento concreto...
Un espacio de Valentín Sama, sobre Fotografía. Desde 2004