Hace pocos días, la firma inglesa fabricante de los famosos productos Ilford para fotografía en blanco y negro, así como «envasadora off the record» para otras marcas, ha presentado su cuarto producto en color, la película negativa en color «Switch AZURE». Ello, como recordatorio, tras las «Phoenix 200», «Redscale», y «Phoenix II».
«Vosotros sois muy jóvenes», (la mayoría) y por tanto no podréis recordar un anuncio de hacia 1970, de la revista norteamericana «Popular Photography» (1) en el que aparecía un gran número de ópticas de una marca japonesa –creo que era Soligor, pero no podría asegurarlo ahora– en el que, en tono de humor, rezaba la leyenda: «Nadie en esta Familia es Normal».
Ello, «pun intended», hacía referencia intencionada a que se habían especializado en angulares, teles y otras ópticas especiales que las propias marcas de cámaras, quizá no cubrían de la misma forma; y no: en esa panoplia no estaba «el 50 mm», el objetivo «normal».
Y me viene a la cabeza ese anuncio porque quizá podría recuperarlo Harman para sus películas en color, tanto para el trío mencionado más arriba como para la nueva «Switch AZURE»; ninguna es «normal», en la familia, todas son «experimentales», esto último según la propia firma.
Y soy de la opinión (*), de que Harman se encontrará –más tarde o más temprano– ante una difícil encrucijada. Lo veremos al final.
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| Además de en presentación 135-36, la «Switch AZURE» -claramente etiquetada como «creativa»– también estará disponible en formato 120 © Harman |
Para los que no lo hayan hecho con anterioridad, recomiendo seguir los enlaces sitos al final, pues ahí está todo el fundamento y contexto de lo relacionado con lo que opino acerca de la nueva «Switch AZURE».
Tal como se refleja repetidamente en esos contenidos, sabemos desde hace décadas por un lado que, para poder ofrecer una película en color normativa –que restituya los colores de una escena de forma razonablemente fiel– son necesarias entre 13 y 25 capas, y por otro lado que las maquinarias más avanzadas disponibles en la actualidad, pueden verter sobre el soporte, en cada pasada, no más de 7 capas.
Ello supone una tremenda complicación añadida: tenemos que secar –en total oscuridad– más de 1.000 metros de película, rebobinarla, y dar una, dos y alguna pasadas más, para aplicar las capas adicionales. Y ello, cada vez, tras la limpieza y recarga de la máquina emulsionadora con nuevos componentes.
Podéis haceros una idea de lo prolijo de la labor visionando un interesante vídeo acerca del emulsionado de películas en color Kodak, a través del enlace:
Hacia el minuto 30 se nos habla de la cascada sobre el soporte transparente.
A tener en cuenta que allí se citan coladas de 1.600 metros de largo para rollos «bulk» de 54 pulgadas (137 cm) de ancho para un peso de dos toneladas por rollo «bulk». El ancho depende de la capacidad de cada factoría. Estas suelen disponer también –incluyendo HARMAN– de emulsionadoras pequeñas, para «cacharreo» experimental de nuevas fórmulas, soportes, etc.
Y, por el momento, que yo sepa, Harman dispone sólo de sus emulsionadoras para películas en blanco y negro, capaces de depositar del orden de tres capas.
En las emulsiones negativas en color Phoenix 200 (sic) y Phoenix II estimo que se aplican unas cinco capas.
Luego viene algo tan sencillo, ahora sí, como que a la hora de generar cada color, por el método de copulantes de color, el fabricante es libre de decidir qué colores finales se generan en la película como respuesta a los de la escena.
El fabricante decide si se generan normativos –sean complementarios o no– o absolutamente caprichosos (2).
Y este segundo caso es del de la nueva «Switch AZURE» ahora presentada. Hay una sustitución, un cambio, un «Switch» intencionado, con el factor añadido de que la nueva película –al igual que las anteriores de Harman– no incorpora máscara de color, y como consecuencia de ello, cada marca y modelo de escáner y cada operador del mismo –a través de su criterio– obtendrá matices distintos (abajo).
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| © Harman y su autor |
En este caso concretamente un poco al estilo de la película «Lomochrome Purple» de Lomography: pieles en tonos pálido-violáceas, cielos azules reproducidos como anaranjados, amarillos como cian... etc.
No cito en este contexto a la «Redscale» de Harman por no ser sino su vulgar película Phoenix 200 bobinada al revés en el chasis, de tal forma que en realidad el usuario la está exponiendo en la cámara a través del dorso... en fin.
Podemos ver el efecto de la «Switch AZURE» a través de las fotos de prensa ya ampliamente publicadas en otros medios:
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| © Harman y su autor |
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| © Harman y su autora |
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| © Harman y su autor |
He visto comercializados ya los rollos de Harman «Switch AZURE» en ciertos especialistas europeos y añado alguna referencia a efectos comparativos :
- «Switch AZURE» 135-36: 13,40 €
- «Switch AZURE» 120: 11,75 €
- Kodak Gold 200 135-36: 11,50 €
- Kodak ColorPlus 200 135-36: 10,60 €
- Fujifilm 200 135-36: 10,50 €
- Kodak Pro Image 100 135-36: 14,00 €
- Kodak Portra 160 Professional 135-36: 19,80 €
Aunque se paga un cierto «premium» por el «privilegio» de hacer de beta-testers de una película experimental, el precio no es tan exagerado como otros filmes «inventos creativos», que se ubican en el entorno de los más de 20 € por rollo 135-36. Eso sí, supera entre un 25% y un 40% el precio de una película normativa en color para aficionado.
«Switch AZURE»: conclusiones
Se supone, o al menos así se indica, que la intención original de la firma Harman sería dedicar los ingresos derivados de la venta de sus Phoenix 200, Phoenix II, Redscale y «Switch AZURE» al objeto de conseguir una película en color... normativa.
La «Switch AZURE» no sería sino un producto de transición, que –en mi opinión– dudo que tecnológicamente signifique un avance para Harman; sí, quizá, un baloncito de oxígeno económico y una señal de «seguinos en ello»..
Para alcanzar el desiderátum de una película normativa, Harman tendría que seguir investigando en estructura de capas, copulantes de color y filtros para intercapas. Y también tendría que invertir en una emulsionadora y hornos de secado que permitan hacer tandas sucesivas de deposición de capas.
Todo ello sin perturbar la producción de sus otras aproximadamente 12 emulsiones comerciales (científicas aparte).
Y teniendo que actuar –adicional y extraoficialmente– como envasadora para dos o tres marcas separadas. (3)
Mientras tanto:
- Lucky Film (China), que ya disponía de trenes de emulsionado en color, herencia de Kodak, ha comenzado a repartir muestras de su nueva película normativa en color en distintas ferias locales, y los beta-tester aseguran que parece un producto prometedor.
- Eastman Kodak, parece que ha iniciado una suerte de «competencia» con... ¡Kodak Alaris! Y ello distribuyendo directamente emulsiones con nueva presentación y fórmulas conocidas. Algunas de ellas, negativas en color.
- Light Lens Lab (China) también amaga con nuevas películas. Lo que se ha visto en blanco y negro parece muy avanzado y prometedor. Manifiestan firme intención de ofrecer películas en color.
- ORWO/Filmotec, también está produciendo al menos dos o tres nuevas variantes de emulsiones negativas en color. Sirven a Lomography, principalmente. Ojo, que también parece ser que adquirieron «Film Ferrania», con lo cual dispondrían de un tren de emulsionado adicional para B/N. Respecto a ORWO, no puedo tener –por propia experiencia– peor opinión en lo que respecta a su seriedad y formalidad.
- Por supuesto, no me olvido de CineStill (bastante vinculado al parecer a Harman) y todos aquellos otros envasadores de película cinematográfica y aerográfica bajo los nombres más originales/peregrinos.
Pero principalmente, estaba pensando en «nuevos» actores, aunque algunos –como el caso de Lucky Film– tengan larga experiencia anterior y sobre todo... ¡trenes viables de emulsionado para color!
Mi dudas principales serían:
- Para cuando Harman pueda ofrecer una película estándar, normativa, en color: ¿podría competir en precio y calidad con lo existente en el mercado para entonces?
- ¿Podría amortizar las inversiones en maquinaria?
- ¿De verdad para entonces el mercado fotoquímico seguirá despertando al menos el mismo interés –renovado– que ahora?
Hablando de ese interés, tema aparte sería el cómo «se marcan» los precios de las películas en general y las de color en particular, con diferencias entre tiendas realmente muy importantes; así, por ejemplo, querer hacer tres euros «fáciles» adicionales por rollo parece una práctica poco leal hacia los clientes.
Como es de imaginar, desconozco el estado de «las cuentas» de Harman, y por tanto de cuánto de sus beneficios puedan dedicar a una película negativa en color, que el caso de llegar a ser normativa tendría muy probablemente que competir en un mercado con contendientes tales como Eastman Kodak, Kodak Alaris (por el momento) Fujifilm (aunque parte de sus productos sean Kodak) y con Lucky Film que ha asegurado que piensa competir por precio, y con una calidad más que digna.
Veo a Harman ante la encrucijada, bien de entrar en esa pelea, bien de verse obligada a enrocarse durante un largo tiempo en la producción de emulsiones «experimentales», «creativas» o de «nicho».
Y ahí, tendrá enfrente a Lomography y su «proxi» ORWO.
Por razones técnicas los eventuales comentarios no deben exceder en extensión las 1.000/1.500 palabras. estando sujetos a moderación.
(1) Revista mensual que tenía un tiraje, en aquella época, del orden de nada menos que un millón de ejemplares.
(2) Siempre dentro de los disponibles por su compatibilidad con el proceso estándar C41.
(3) Harman estaría presuntamente bobinando y envasando los productos CineStill, y estaría detrás de las Agfapan 100 y 400 (Kentmere)... entre otras.
(*) Y ya que hablamos de «opinión», aprovecho para reflejar que dispongo de indicios que me hacen pensar que mis opiniones –basadas en resultados incontrovertibles– no... entusiasman en Harman. Eso no es malo...






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