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«The Massive AI Robbery» o el gigantesco robo de contenidos por parte de la IA.

Hace unos meses, lo comencé a notar: el número de visitas a los artículos publicados en este blog había caído de forma notable (1).
¡Vaya!, pensé... estos contenidos ya no interesan en este «mundo moderno» de «influencers», «tik-tokers», «youtubers» y «reeelers»...
Pero... ¿por qué razón en la misma proporción aproximada, independientemente del carácter de cada post? ¿No dependería del posible grado de interés de cada publicación?

La pregunta se quedó dando vueltas por la cabeza como molesto moscardón en una tarde de siesta rural... ¡Hasta que la primera respuesta vino de la mano de mi estimado colega neozelandés Stephen Dowling de «Kosmo Foto»! (2)
Declaración denuncia que vendría seguida casi de inmediato por otras denuncias públicas del muy prestigioso medio británico –desde 1.821–  «The Guardian». (3). Recomiendo su lectura, pues no tienen desperdicio. Ver enlaces (*), más abajo.

Grace Kelly en el filme «To Catch a Thief» (1955) o «Atrapa un Ladrón». Dominio Público via Wikimedia Commons

Muy sencillo: los bots de la IA están robando –literalmente– los contenidos con y sin Copyright (©) de todos los creadores, con el objeto alimentar sus respuestas a las búsquedas en Internet por parte de los usuarios interesados en esos temas; sin dirigir mediante enlace alguno a la página de origen ni respetar en su caso los derechos estipulados por los autores.
De hecho, «Cloudfare» ha realizado una investigación que demostraría  que de cada 70.900 «crawls» o rastreos de los bots, sólo 1 (uno) acaba dirigiendo al lector hasta la web original.

Como resultado: no pocos, trabajamos en crear contenidos de valor, para que los buscadores que utilizan los Centros de Datos de la IA los utilicen sin permiso, en su beneficio y en perjuicio nuestro.

Lógicamente, aquellos medios que vivan –todavía– del número de visitas generadas para monetizar a través de publicidad –no es mi caso en la actualidad, pero lógicamente, lo entiendo– se están viendo mucho más profundamente afectados en lo que respecta a las consecuencias.
Para los que su día a día, familiar, dependen de esos ingresos, la situación puede resultar seria.

¡Ahora entiendo la razón por la que algunos medios generalistas sobre fotografía cada vez postean más «publirreportajes» y «contenidos patrocinados» de carácter claramente comercial! Unas veces declarados y otras pocas –se me antoja– de forma quizá opaca.
También se podría estar recurriendo –como consecuencia colateral, me temo– a «capar» la publicación de comentarios de lectores cuando su carácter –en su caso– pudiera perjudicar a la buena relación con alguna marca concreta.
Existe un claro riesgo adicional latente en esa utilización fraudulenta por parte de la IA de los contenidos: Control de la Libertad de Expresión.

No parece haber, por el momento, una solución inmediata, tipo «filtro» a esta apropiación indebida por parte de la IA, siendo una de las opciones que estamos barajando algunos la de simplemente dejar de publicar; dejar de alimentar grátis al Monstruo.
También estamos, lógicamente, considerando otras. Existen, limitadas en este momento. Pero «estamos en ello». ¿Seguir publicando por un mero sentido filantrópico? En su momento, os mantendré al corriente.

Este post no es un lamento, sino una denuncia: la IA –esa, en realidad, supercomputación– puede ofrecer indudables beneficios, (4) pero un robo es un robo.

© Valentín Sama


Por razones técnicas los eventuales comentarios no deben exceder en extensión las 500/600 palabras. Todos los comentarios están sujetos a moderación.

 
(1) Hasta en un 80%
....La cosa empeora.

Sitios como Google y ChatGPT crean respuestas con inteligencia artificial a las consultas de búsqueda de los usuarios. En el caso de Google, los resúmenes de IA más pequeños aparecen encima de los enlaces a blogs y otros sitios que han creado el contenido que han analizado (y a veces enlazan a fuentes creíbles para que puedas profundizar). En el caso de AI Mode, estas respuestas pueden tener hasta 1000 palabras, son mucho más detalladas y matizadas, y a menudo no enlazan a los sitios de donde obtuvieron esta información...

(3) The Guardian

(4) A costa de un gigantesco consumo de recursos energéticos y de tipo industrial.

(*) «Tech companies are stealing our books, music and films for AI. It´s brazen theft and must be stopped»

Comentarios

Alex V ha dicho que…
Los videos que subo a YT o IG ya tienen mi logotipo en marca de agua en la mitad y que ocupa todo, si me van a copiar al menos que se vea la marca… y tampoco creo que la IA saque nada en claro de lo que digo entre lo mal que vocalizo y los chascarrillos que meto.
Valentín Sama ha dicho que…
Ja, ja, ja... Alex. Desde luego, una de las tentaciones que subyace es la desinformar, y en los vídeos, podríamos tratar de emular al gran Antonio Ozores...
¡Saludos!
V
Andrés ha dicho que…
Es una auténtica plaga. Y no solo para contenidos con copyright, los autores que publicamos cualquier tipo de creación bajo licencias como GPL o CC, que permiten el uso libre bajo ciertas condiciones que, claramente, no permiten la apropiación por parte de terceros, también estamos alimentando a la bestia.

Que los resultados de una búsqueda ya hagan un resumen de los contenidos más interesantes, siendo grave, es la punta del iceberg. Y no porque piense que la IA va a ser capaz de reemplazar el trabajo humano en un futuro previsible, sino porque lo devalúan produciendo refritos donde se iguala todo: la basura y el arte, el conocimiento, etc.
Valentín Sama ha dicho que…
Totalmente de acuerdo, Andrés. Cité lo del © como punto de énfasis sólo. Lo que comenta es lo realmente grave: tal como utiliza nuestros contenidos, la IA es una especie de trituradora, que produce un engrudo amalgamado. Un pastiche en el que se entierra una tarea original cuidada. Sin dar crédito a sus creadores.
Y la gente... embobada con esa «Inteligencia», que no es sino una supercomputación.
Gracias por la aportación, y saludos.
Valentín
JCS ha dicho que…
Sr Sama,
En Abril decidí usar esta tecnología para intentar restaurar/ actualizar/ mejorar una etapa de potencia de audio que compré (de segunda mano) hace muchos años y en su época fue un equipo de referencia mundial. Al no existir el fabricante y además no estar disponibles planos, circuitos o manual de servicio oficiales siempre fue un deseo que no lograba concretar. Pues gracias a esta herramienta computacional he logrado conocer la filosofía de diseño del circuito su equilibrado eléctrico-térmico, el estado preciso de los componentes tanto pasivos como activos, reemplazar aquellos que no estaban es estado óptimo y realizar su ajuste milimétrico.
Sin entrar en mas detalles desde hace unas semanas ya tengo el amplificador en rodaje disfrutando de la musica, verificando su comportamiento y lo mas importante con un desempeño claramente superior. Sin la ayuda de la IA esto hubiese sido imposible salvo que lo enviara a un taller especializado y tuviera la suerte de que supieran hacer el trabajo.
Creo que como toda tecnología disruptiva presenta dos caras (de la moneda o del dios Jano) y cuando pienso en las implicaciones e impacto en la sociedad siento vértigo porque aunque realmente no es una inteligencia como tal la capacidad de reunir información, ordenarla y presentarla (algunas veces con errores) en tiempo real es apabullante y en principio hay unas cuantas profesiones u oficios que se me ocurre pronto serán redundantes.
Uno de los aspectos mas críticos es el de la propiedad intelectual porque este mecanismo brutal de recolección de datos se alimenta de prácticamente todo lo que hay disponible. Supongo que Bruselas que es una especialista en regulaciones ya estará trabajando sobre esto aunque pienso que es como tratar de ponerle puertas al campo.
Teniendo en cuenta que detrás están las empresas mas poderosas del planeta y el complejo militar tecnológico que tiene que garantizar la hegemonía imperial ya sea de USA o China sinceramente creo que estamos vendidos.
Un saludo.
JCS
Valentín Sama ha dicho que…
Estoy convencido, JCS, de la utilidad de la supercomputación que es la llamada IA, para muchas tareas, siendo el ejemplo que pone una de ellas. De hecho, me atrevo a decir –a título personal– que a nivel sanitario, la IA por lo menos se leería previamente mis expedientes cuando acudo a consulta, sobre todo teniendo en cuenta que cada vez me ven –para un mismo tema– me atiende un facultativo distinto, ubicado en alguno de cuatro centros diferentes...
Bruselas –con ese hemiciclo vergonzosamente vacío, en las sesiones– me temo que está muy ocupada en comer muchos mejillones al vino blanco y diseñar tapones, como para hacer algo serio en cualquier tema importante.
Dicen los expertos, que la implementación progresiva de la IA será la «Nueva Revolución Industrial», de una importancia parecida a la introducción del vapor y los telares, etc., pero yo pienso que la tendrá mayor.
Y de forma similar a la introducción de «droga grátis»... para iniciar a los consumidores, pronto dependientes, la IA se convertirá (si ya no lo es), en una terrorífica herramienta de control gubernamental y supranacional...
Algo así apunta Ud., me parece entender, JCS.
Muchas gracias por su comentario y valiosísima aportación.
Saludos cordiales
Valentín
hugo solo ha dicho que…
Cuando uno lee se informa y opina es imposible citar cada información vista oída leída y que da pie a una opinión que resulta ser propia después de pasar por el filtro del cerebro y la IA si nos referimos a ella como un ente pues hace lo mismo que los humanos.
Tambien las camars digitales generaron y generan y no digamos el movil, polémicas discusiones y rechazo.
La IA es un atajo.
León1967 ha dicho que…
Buenos días. Sobre la IA, no tengo el conocimiento para hablar, sin embargo sobre la Historia si. Por ello emplazo a los interesados a leer el artículo, Incidente o Marketing? de Josep María Ganyet. La Vanguardia

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