Ir al contenido principal

De ORWO a Optik Oldschool, pasando por InovisCoat y FilmoTec; un curioso caso, tras el que estuvo Jake Seal.

De forma abreviada, para comenzar: Jake Seal, productor y creador cinematográfico británico, debía de disponer de algo de «dinero suelto», y en su momento –no hace mucho– adquirió las firmas InovisCoat y FilmoTec; por su parte, el pasado 22 de julio, la firma Optik Oldschool, junto con su co-fundador Christophe («Cris») Vandebroek, ha adquirido, de Jake Seal, las dos firmas antes citadas...

© Optik Oldschool

Pero... ¿quién es quién es quién en ese potpurrí de nombres y firmas?
Veamos: algunos son «viejos» conocidos de los lectores de este blog.

  • FilmoTec (1): fundada en 1998, sería una «sucesora», administrativamente, de ORWO, que viene de «Original Wolfen», a su vez germen de la famosa Agfa en sus inicios de 1909.
  • InovisCoat (2): una empresa, que –tal como sugiere su nombre– está especializada en revestimientos de alta tecnología sobre distintos sustratos, incluyendo, naturalmente, soporte transparente, esto es, película fotográfica. Su capacidad es de hasta 7 capas diferentes en una sola pasada. Ello, con espesores de entre 500 nm y 100 micrómetros. En realidad, InovisCoat es un «spin-off» de la famosa ORWO (3), pero a través de Filmotec... InovisCoat, a través de FilmoTec, ha sido y es la suministradora de la mayor parte de las referencias de Lomography y algún que otro envasador camuflado.
  • Optik Oldschool (4): con esta tan reciente adquisición de InovisCoat y Filmotec, pasa de ser tienda y laboratorio, (desde 2024) a ser productora de película. ¡Ahí es nada! Pero ya con sus propias marcas. Según el citado Chris Vandebroek, esta decisión se toma ...«con la intención de ser no sólamente una empresa de de procesado y de distribución de película fotográfica; se trata de algo más que una cuestión de negocio: se trata de preservar la continuidad del "Film Made in Germany", así como de un importante centro de producción de película y otros materiales fotográficos»...
Una preciosa vista aérea de la fábrica Original Wolfen –cuna de Agfa– hacia 1925. © Industrie und Film Museum, Wolfen

Este bonito culebrón de marcas y adquisiciones se enmarca en los complejos acuerdos comerciales en adquisición, reparto y uso de propiedades industriales, inmobiliarias, accionariado  y derechos de marcas registradas, que se nos escapan por lo general a los que no estamos duchos en esos procelosos territorios, trufados de suspensiones de pagos y otras bombas de relojería.

Optik Oldschool, ofrece como referencias actuales (**):
  • OptiColour 200: un negativo en color para el proceso estándar C41, que se comercializa en los formatos 135-36, 120 y película plana de 4x5", 5x7" y 8x10". Este material se correspondería muy probablemente con la referencia Original Wolfen NC200, pre-anunciada en 2025 y que no llegó a comercializarse bajo ese nombre; pero en una versión totalmente refinada y actualizada.
  • OptiMono 100: un negativo en blanco y negro tradicional, en ISO 100, de contraste medio/bajo, con cierta sensibilidad extendida al rojo. Disponible en formato 135-36. Puedo imaginar que esta referencia se corresponda con la del ORWO Wolfen NP 100 de la que realicé una exhaustiva prueba.
  • También llegaron a un acuerdo con Kamerastore/Camera Rescue (Finlandia), de tal manera que las referencias Santa Color 100 y 800 (Aerocolor IV 2460, etc.) se manufacturan o diríamos, se envasan, por Optik Oldschool, ahora –al parecer– en chasis de mayor fiabilidad.
© Optik Oldschool

Los precios para la OptiColour 200 se me antojan interesantes en general, y especialmente para la película plana en packs de 25 hojas:
  • 4x5": 79,90€
  • 5x7": 139,90€
  • 8x10": 299,90€
Por su parte, el pack de tres rollos 135-36 de OptiColour 200 se pone en 26,70€ (8,9€ unidad) y el rollo 135-36 de OptiMono 100 en 5,90€.
Naturalmente, al no estar estas referencias distribuidas en España, habría que añadir gastos de envío, pero –afortunadamente– de Aduanas; Optik Oldschool radica en Düsseldorf (Alemania). 

© Optik Oldschool

Resulta muy interesante conocer que –al parecer– las características de la OptiColour 200 habrían sido desarrolladas, refinadas y finalmente determinadas, en base a una estrecha colaboración entre FilmoTec y Optik Oldschool, especialmente a través de su sección del laboratorio de procesado. Una muy buena idea, no muy común.
De hecho, hay una buena noticia: la OptiColour 200 incorpora máscara naranja, lo que facilita el escaneado en las máquinas habituales, tipo Frontier o Noritsu. Ha sido gracias a ese trabajo en equipo, el que se le haya podido dotar a la emulsión de la máscara de color, así como afinado su carácter final de color.

¡Con máscara, menos complicaciones! © Optik Oldschool

Pero hay que tener muy claras varias cuestiones, y una de ellas es que la OptiColour 200 ofrece unos resultados de color que los de mi generación, denominaríamos «estilo DDR o Alemania Oriental», reminiscentes de algunas películas Agfa anteriores a 1990. No igualan, ni pretenden, ni pueden, los resultados de un clásico Kodacolor 200 (o Fujicolor 200, que es lo mismo). Puede verse una galería de imágenes tomadas por colaboradores de la empresa. (***)

© Optik Oldschool

Pero por otro lado, hemos visto que ahora mismo, tienen acceso a emulsionadoras capaces de aplicar hasta 7 capas por pasada, lo que sería apreciablemente superior a lo disponible por Harman para su Phoenix II (5). Si los hornos de secado de InovisCoat permiten «rebobinar y dar una segunda pasada», estamos ante algo muy serio, pero en todo caso muy exigente a nivel económico.

Hoy en día, hay que tener muy presente que las nuevas emulsiones en color difícilmente pueden ser sometidas a pruebas de estabilidad de color; ni hay tiempo, ni tecnología, ni –quizá– preocupación, pues... ¿no van a ser escaneadas de inmediato? ¡Ay!

Otra posible dificultad, es la –en mi opinión y experiencia– muy justificada pésima fama que se había echado ORWO encima por la falta de seriedad en el servir los pedidos... una vez abonados; más de un año de retraso en mi caso.
De momento, el pedido que hice a Optik Oldschool –consistente en placas 4x5" y rollos 135-36–  llegó rápido y bien embalado. Un buen comienzo. Por cierto, ya que estamos: hay que tener en cuenta que la película plana no viene en caja rígida, sino en sobres. Hay que tenerlo en cuenta en la manipulación, sobre todo una vez abierto el precinto de la solapa.

¿Qué pasará –en un futuro– con todas esas referencias de ORWO (UN54, N74) que a su vez se servían –algunas de ellas con nombres imaginativos, tales como «Babylon 13», etc.– a Lomography? ¿Es viable mantener tantas referencias en producción... o se esperará a agotar stocks?

Por otro lado... ¿será posible que en la fotografía «analógica», fílmica, fotoquímica, exista un margen suficiente en la actualidad como para invertir –de nuevo– en ello?
Bajo mano, nunca reconocido, se dice que en los mejores tiempos, los de Kodak, ese margen era del 80%...

En todo caso, pienso que hay que mantener «adquirido en el radar» a Optik Oldschool. Un contendiente, si no totalmente nuevo, sí muy renovado. Y que a diferencia de otras firmas al introducir sus productos fílmicos «experimentales», mantienen, el menos de momento, precios razonables. Esperemos que posibles «distribuidores» no oficiales, no los «marquen» al alza abusivamente, como viene siendo habitual...


Por razones técnicas los eventuales comentarios no deben exceder en extensión las 500/600 palabras. Todos los comentarios están sujetos a moderación.

Fuentes:
Propias,  Kosmo Foto

(3) ORWO
(**) Además de un amplio catálogo de otras marcas, así como accesorios.
(***) Carlos Carreter Oróñez, es –de todas las personas que conozco– el que más ha trabajado esta película, compartiendo fotos en sus RRSS. Nos habla de su apreciable granularidad, el color desaturado, la gama tonal justa... pero a pesar de eso le saca un gran partido.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿De qué hablamos cuando hablamos de «grano fino»?: Algo Revelador

En este artículo abordo, de forma simplificada, el revelado de las películas fotográficas negativas en blanco y negro; no en lo que se refiere al proceso en sí –a su rutina– sino tratando de buscar, de entender, las razones por las que, a partir de una misma referencia de película –marca y tipo– se pueden conseguir muy diferentes resultados estéticos, sobre todo en lo que se refiere a la granularidad, o grano aparente, visible...    Tanques y espirales en acero inoxidable. Raros de encontrar, menos amigables para cargar, pero los mejores desde todos los puntos de vista de dinámica de fluidos, térmicos (baño en cubeta), mínimo gasto de volumen de productos de procesado, limpieza... mis preferidos © Valentín Sama Todo un mundo bastante «atmosférico» que justificaría de sobra el revelado personalizado por parte del fotógrafo. Algo que es único y consustancial a la película fotográfica en blanco y negro. Advertencia: este artículo está cargado de mi opinión personal en base a mi e...

Fujifilm X half: reinventando el «half-frame»

Se anuncia internacionalmente la más reciente creación de Fujifilm: la «X half» . Con una estética de cámara «fílmica, de visor», monta un sensor retroiluminado de 1" (13.3 x 8,8 mm) y 17,74 megapíxeles efectivos (20 totales), orientado de forma nativa verticalmente, sobre el que vuelca imágenes un objetivo Super EBC Fujinon 10,8 mm f/2.8, equivalente en formato Barnack a aproximadamente un 32 mm sobre las proporciones de formato. Y sí: incorpora un auténtico visor óptico y no una pantalla, sino lo que podríamos llamar «un sistema de dos pantallas». Pero quizá el detalle más curioso pueda ser que la X half incorpora lo que por forma y ubicación sería una palanca «de arrastre» en una cámara fílmica, y que aquí es una suerte de mando multifunción. Todo muy original... pero eso no es todo; hay muchas más cosas en esta especial nueva creación de Fujifilm. Versión en acabado «antracita». El ajuste «A» en el aro físico para aberturas de diafragma es para el modo «Programa». © Fujifilm R...

Leica M4-P: razones y amores

A inicios de mayo de 2016, escribía yo: ... «la reciente introducción de la Leica M-D Typ 262, la primera Leica digital de gran serie en la que la simplicidad de operación llega al extremo de haber eliminado pantalla posterior, menús y otros ajustes que no sean tiempo de obturación, abertura de diafragma, valores ISO y compensación de exposición –incluso solo graba en RAW / DNG– ha creado una atención inusitada, acompañada de comentarios de todo tipo. Me ha parecido un buen momento para hablar de la que hace tiempo es mi Leica preferida de entre las analógicas o «para película»: una M4-P. Y sí, es cierto: también en eso me salgo del «pensamiento único», porque cualquiera preferiría otro modelo, como por ejemplo una M6» . Una Leica M4-P dotada de un Voigtländer Nokton 35 mm f/1,4 Classic, en montura nativa Leica M. © Valentín Sama Nota: este es uno de los artículos anteriormente publicado en Albedo Media, y que por razones técnicas ya no está disponible en ese medio. Se recupera ahora –...